ESPERANDO AL MARTES

Días grises son estos en esta tierra de cielo de abundante gris. Gris de riesgo de primas, de cierre de minas, de goma quemada y pólvora iracunda, atornillada contra enemigos expiatorios. 
Cansa la tensa mirada contra los idiotas, y la condescendencia cansa en este pueblo dónde, más que conocernos, nos olemos todos, como los canes, identificando razas, querencias y desprecios. 
Temo un lunes negro para lo inútil pues el abismo está sentado a nuestro lado en el sofá. 
Me agota la densidad agria de la sidra escabullida, emboscada, y las camisas de logotipo creciente que el concienciado porta, que lo valiente no lo quita lo cortés, desfilando en peatonales calles midiendo tallas y suponiendo intenciones. 
Cansan las cartas apostólicas de sexagenarios Leónidas llamando a los trescientos a las Termópilas de autopista y pozo. 
Cansa el silencio de los directivos del suicidio colectivo, impotentes tesoreros de las miserias que nos abordan. 
Europa arde en fuego helado de billetes mojados por lluvias de usura. Europa se borra en la última guerra que perderá el Mundo. 
Que llegue el martes portando otros temores. Que esto no cesa. 

EL CARBÓN Y LA ÉPICA

He estado distraído con algún estercolero. Y reconozco mi error, entro al trapo con demasiada facilidad, soy Miura, no un manso traicionero que agacha la testuz esperando dar la cornada a destiempo. Pero iremos tratando ese tema en otros ámbitos.
Que Asturias tiene que luchar por la minería, sin duda, no hay otra cosa gracias a muchos que no supieron hacer las cosas o, interesadamente, no quisieron saberlas hacer.
En otros sitios hubo reconversiones y hay empresas y trabajo, aquí, el concepto de empresario es fugaz, subvención, fondos, y hasta que aguante la teta, luego ERES y se acabó.
Pero una vez que la han cagado, algunos que ahora retornan con protagonismo sexagenario también, pues está claro que si se acaba lo poco que hay de minería, Asturias se convierte en Siberia.
Uno entiende todo, o lo intenta, y el corte de carreteras, la barricada, incluso el enfrentamiento, pueden ser el único recurso que le quede a la gente para hacerse oír.
Ahora bien, el exceso de épica, la demagogia de los políticos de las cuencas apoyando la misma, me parece un poco fuera de lugar.
Porque apoyen ustedes la protesta, es su papel, sin duda se lo reconozco, pero no digan idioteces.
Ésto viene al caso del incidente reciente del Pozo Santiago dónde doce guardias civiles hicieron su trabajo enfrentados a todo tipo de tornillería y pirotecnia que, parece ser, según sus apreciaciones, no se consideran delictivas.
No todo vale, señores responsables de la política y el sindicalismo, y la pelota de goma y el bote de humo, utilizados por las fuerzas y cuerpos de seguridad, son legales mientras que el volador con metralla y la tornillería de gomeru son delictivas. Y las FF. CC. de seguridad acuden cuando se corta una vía de comunicación, y si hay que negociar los cortes, como ustedes bien saben, se negocian, pero todo tiene un límite.
Defiendan ustedes la lucha, pero desde la responsabilidad y sin caer en la demagogia barata.
Algún día, uno de los reivindicativos voladores o tuercas de gomeru o rodamientos causarán una desgracia y no sé hasta qué punto podrán ustedes seguir con el folclore espartano de las Termópilas de pozu.

A CARA DESCUBIERTA

Pienso seguir escribiendo en este blog. Que nadie se lleve a engaño. Seguiré opinando, equivocadamente o no, sobre todos los temas que considere oportunos.
En aquellos que se refieren a Mieres, para evitar intoxicaciones, espero que lean mis posts antes de juzgarlos en base a las interpretaciones que hacen ciertos descerebrados en páginas que pretenden ser reivindicativas pero que no son más que vertederos de frustraciones contra todo aquel que no comparte sus ideas. El problema es que tiene a un par de ellos que le siguen, porque el resto no dejan de ser perfiles múltiples creados por una mente enferma. 
La misma mente enferma que, hace ya mucho tiempo, me obligó a habilitar la moderación de comentarios pues su argumento siempre fue el ataque personal, la injuria y la calumnia, en vez de la discusión entre opiniones discrepantes. 
No sé que puñetera obsesión cogió conmigo pero, si bien no me toca el gordo, me tocó la ira del imbécil. 
Aquí puede opinar todo el mundo, con ideologías de todo tipo, pero eso sí, opinar, no utilizar el supuesto anonimato para agredir emboscado. Lo cual se ha repetido en diversos sitios de esta cuenca y el resto del Principado. Siempre con identidad camuflada fácilmente identificable porque todo el mundo en Mieres sabe quién eres. 
A todo aquel o aquella que se sienta molesto por lo que escribo le diré que estoy dispuesto a discutir sobre lo que sea y si me convence con argumentos puedo rectificar alguna de mis publicaciones, pues discrepar es bueno y constructivo y a veces puede uno tener una visión equivocada de las cosas, además uno no vive de ésto. 
Ahora bien, en mi vida no se mete nadie, sea errática o no, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra y yo tengo toneladas de piedras para algunos pues todos tenemos pasado. Pero tranquilo,  de momento sigue sin ser mi estilo. 
Si algún o alguna discrepante se cruza conmigo por la calle no dude en decirme en qué le he molestado y, si procede y tengo tiempo, no dudaré en mantener una conversación tranquila con quién quiera. Nunca he pretendido molestar a nadie, mucho menos a los trabajadores de ningún colectivo y, menos aún, a los que hasta ahora consideraba cercanos. 
Pero espero que lean lo que escribo antes de leer lo que dicen que escribo. 
Y a tí, cúmulo de complejos y frustraciones, te diré sólo una cosa. Podría haber optado por la vía penal pero era darte demasiado protagonismo, así que, sabes dónde estoy, dónde encontrarme, no me escondo en máscaras, Olegario, Mi eres, Pedrito, Goliath o como quieras llamarte según la medicación que no hayas tomado. Sé bien que lo que quieres es que vaya a buscarte yo, y hasta has estado a punto de conseguirlo, pero me dijeron que estabas enfermo, mejórate que te hace falta. 
A tus compañeros de fatigas les aconsejaría que se relajaran, reflexionaran y descontextualizaran de tus desvaríos para que se dieran cuenta del mal servicio que haces a una causa que seguramente sea justa. 
Pero hay gente que contamina todo lo que toca pues su interés no es otro que su propio ego, tal y como has demostrado con creces en todos los sitios por los que has pasado.  
Y, por favor, por lo menos no seas hipócrita y no me saludes cuando me veas, pues el saludo, al menos el saludo, no será devuelto. 


PUNTO Y APARTE

La verdad es que me indigné, y mucho. A nadie le gusta que viertan mierda sobre uno, así, impunemente, de manera vil y cobarde y que, además, la acción delictiva e intimidatoria fuera apoyada por todo un grupo.
Luego comprobé que no era así.
Que el grupo no lo era tanto pues el inductor de todo usa como estrategia la creación compulsiva de perfiles, para hacer bulto y contrarrestar los bloqueos, pero, por el lenguaje, es fácilmente reconocible, use el alias que use.
El corroborar la identidad del "justiciero", del difamador, da más serenidad pues ahora, con la certeza, hay tiempo para reflexionar sobre las medidas a tomar.
No identifico al individuo con el colectivo al que pertenece ni con organización alguna. Quiero que esto quede claro y creo que el colectivo debería hacer lo propio para evitar malos entendidos. Nada más que hablar sobre el tema. De momento.

ACLARACIONES NO MERECIDAS.

No me vais a intimidar. Ya sé de vuestros métodos y lo aficionados que sois algunos a abusar de las circunstancias. Lo de atacarme en las redes sociales con, por ejemplo, lo del Facebook simplemente os define y si así pretendéis lograr apoyos mal camino habéis elegido.
¿Qué más me espera?. Una cabeza de caballo en mi cama no creo pues no trato con más ganado que ciertas acémilas que se empeñan en intimidar a todo el mundo de manera rastrera salvo cuando estaban en algunos carteles electorales de poco éxito.
Si no sabéis leer o no entendéis lo que leéis no es problema mío, pero vuestra furibunda reacción no hace más que ratificar lo que pensaba y lo que piensa mucha gente en este pueblo.
Sé que sabéis dónde encontrarme, no pienso cambiar mi vida por vosotros, en otra época tuve que convivir con otras mafias más peligrosas.
Ahora bien, yo uso la palabra, que veo que molesta, pero también dispongo de otras herramientas. Sólo espero que nadie se equivoque demasiado fuera del vertedero de internet. 

A MIS COMENTARISTAS ANÓNIMOS

He vuelto a habilitar la moderación de comentarios. En primer lugar porque me da la gana y este sitio es mío, en segundo lugar porque no voy a permitir ataques a mi persona por esta vía y menos de quién se parapeta en el anonimato, algunos lo llevan en el ADN, lo de la afición a los anónimos, digo.
Al último, cuyo amable comentario suprimí, también porque me dio la gana, sólo decirle que sí, que uno ha cometido errores de los cuales no está orgulloso ni mucho menos. Si es usted un ofendido por alguno de esos errores no dudaré en disculparme, la vida es así y el que esté libre de pecado, pues eso, pero creo que usarlos como contraargumento a mis opiniones sobre ciertos temas no deja de ser una mezquindad que define a quien la comete. Si le escuece el contenido de mis posts por algo será. Rebátame, critíqueme, pero si desea explicaciones sobre mi vida o cualquier otro aspecto relacionado con mi persona, cítese conmigo y se las daré gustoso. 

FÚTBOL Y SÍMBOLOS, CHURRAS Y MERINAS.

Se escenificó la parodia. Tras las furibundas reflexiones de la heredera de Cibeles, sacerdotisa de lo español eterno y lo liberal a medida, pues se llenó Madrid de forofos de los extrarradios, unos politizados, otros no, pero animados a ello por los sermones de la montaña. Por otra parte, parece que también hubo camisas azules y gomina rancia, que la gente se aburre mucho y tira para lo primero que le ofrece folclore.
Al final hubo himno amplificado y acortado, pitidos y berreos y fútbol. Alegrías barcelonistas y llantos bajo txapela.
Para celebrarlo, el gran Pujol anudó dos banderas, la del Reino de Aragón y la del PNV, asimiladas a ciertos territorios inciertos todavía. Todo un símbolo de unidad. Une más lo anti que lo pro, lo centrífugo que lo centrípeto, el victimismo es más solidario. Si todos fuéramos independentistas acabábamos formando una gran nación.
Una copa del rey antiborbónica, pero no por Urdangarín y la senda de los elefantes, sino por otras fantasías animadas.
Pero es que todo es muy confuso, se nos roba y subvencionamos el latrocinio, se nos recorta de todo y tras las barricadas, por ejemplo las de aquí en Asturias, vemos a algún sindicalista con chófer liberado, que lo cortés no quita lo valiente.
Renunciamos a los símbolos españoles mientras estamos invadidos por los germanos, que son los que ejercen la verdadera soberanía sin que nos demos cuenta todavía.
Pero que nadie se alarme, viene la Eurocopa y, con suerte, el rojigualdismo teñirá la Península.

MIERES NO ES PALERMO.

Se pueden compartir o no ciertos métodos sindicales a la hora de reivindicar y gestionar los conflictos. Por desgracia, en más ocasiones de las que debiera, parece que lo único que fuerza el abrir el diálogo es eso, la fuerza, y vemos como no se encuentran soluciones si no han mediado cortes de carreteras, enfrentamientos con las fuerzas del orden y otro tipo de actos a mi entender nada plausibles. 
Pero una cosa puede ser un corte de tráfico, que no deja de vulnerar los derechos de los demás, pero parece la única salida para que el conflicto tome visibilidad y forzar una negociación, aunque debieran de asumirse por ambas partes las responsabilidades que les correspondan a cada uno. Nadie dijo que la gestión de los conflictos fuera tarea fácil. 
También habría que estudiar la situación de la que se parte para que se genere el conflicto y si éste no viene ya viciado por la coyuntura. 
Sin entrar en más detalles creo que hay líneas que, si se rebasan, convierten una justa reivindicación en una coacción mafiosa y pasamos de los parias de la Tierra a la Ley del Silencio. 
Nunca defenderé ningún tipo de violencia, ni material ni mucho menos personal, pero una cosa es una pitada y un corte de tráfico y otra que le aparezca al empresario o al gestor una cabeza de caballo en su cama. 
Y Mieres vive en los últimos días un conflicto envenenado dónde cierto activismo está usando métodos más que discutibles. 
El panfleto anónimo con calumnias e injurias personales, la amenaza telefónica y el "tuneado" de vehículos particulares mediante sustancias abrasivas, no creo que haya organización sindical que las sostenga y si así se pretenden captar simpatías en el pueblo, en un conflicto con tantos matices contaminados, mal vamos. 
Corren malos tiempos, muy malos, para todos, incluídos los que tuvieron convenios de hasta el 12 %. A nadie le gusta que le toquen la nómina, qué les voy a contar yo que nunca tuve una subida por encima del IPC, sólo congelaciones y sustracción de cartera, pero no se me ocurrió mandarle a ZP una "Monster High" decapitada. 

EL PRODUCTO Y EL COMERCIAL

En principio parece sencillo. Una empresa tiene un producto y tiene que venderlo y el comercial es el encargado de esa labor.
Lo mejor es que el comercial crea en el producto que vende, sin sentirse un mentiroso o un estafador. Hay quién no tiene escrúpulos y lo lleva bien, el sistema funciona así y punto. Otros no tanto.
En ocasiones el comercial cree en lo que hace, no tanto en el producto en sí sino en la idea que él tiene de cómo debería ser el producto y que, por lo general, suele coincidir con lo que trae el prospecto. Y eso es lo que vende, un producto personalizado al que introduce mejoras orientadas a las necesidades del cliente.
Pero la empresa sólo tiene un producto, humo volátil y maleable a la medida del consejo de administración y, llegado un punto, los beneficios que se obtienen de las mejoras del comercial dejan de considerarse rentables, independientemente de la satisfacción de los clientes que, al final, son los que menos importan.
El comercial deberá reincorporarse a la cadena de montaje.
Allí, entre herramientas y materias primas, al menos no tendrá que mentir.
Que otros vendan el humo.


PRIMERO DE MAYO

Llega Mayo incómodo, empapado de lluvia abrileña, y el día primero no es festivo pues para festejos no andamos.
Reivindicativo sí, más que nunca pues volvemos en agujero de gusano al diecinueve.
Entonces hubo ventaja pues el enemigo estaba más que definido.
Ahora es todo etéreo, anónimo, oculto tras los gráficos, avanzando imparables por las redes virtuales del capital más sangriento.
No tenemos quién describa el capital ni quién aporte soluciones para decapitar a estos voraces nuevos dioses que se expanden como epidemia.
En esta guerra muda ya cayeron los derechos, el bienestar quedó para realytis de millonarios a los que se la suda todo mientras tarjetean por Serrano.
Los políticos, dónde están los políticos, los de verdad, no los de slogan breve, de tweet viral, los que aporten soluciones y guíen a los representados.
No hay trabajo, se acabó la clase obrera, falleció la clase media, y agoniza la ciudadanía para ser transmutada en rebaño de ganado difícilmente aprovechable.
Esclavos analfabetos seguidores de Belén Esteban, esperando la dósis de clásico futbolístico. Así nos quieren los que se dicen valedores de nuestros derechos mientras nos roban la cartera y nos condenan por ser víctimas del latrocionio.
Además de cornudos, apaleados.