AUTOAYUDA.

Lección 1 y seguramente única.

Te mueres de estar vivo.

Ninguna enfermedad ni discapacidad es una bendición. Asumirla y enfrentarla es la mejor opción a estar llorando por los rincones.

Te salvan los médicos si pueden. Si no pueden te mueres, lo cual te va a ocurrir un día u otro.

Ni el resto de la humanidad ni las personas cercanas ni tú mismo tenéis culpa de nada.
La culpa es una estafa más de la miserable educación que nos dieron.

Lucha por no tener dolor, es injusto morir retorciéndose.

Cuando pasas por una enfermedad grave que te hace rozar la muerte puede que tengas el nivel de paciencia bajo mínimos. Intenta subir ese nivel pero tampoco tienes por qué padecer a nadie. Es perder un tiempo valiosísimo. De vez en cuando, mandar a la mierda a alguien, es terapéutico.

Reconócete en tus limitaciones e intenta paliarlas con todos los recursos a tu alcance. Llegarás hasta donde puedas llegar y no pasa nada.

Que no te timen. El buen humor no te va a salvar pero te hará todo más llevadero.

Aprovecha el tiempo en leer y aprender. Disfrutar  del arte y la música es más productivo que lamerse las heridas.

Somos mucho y somos nada. Asumir la realidad ayuda más que rezar a seres imaginarios.

Y no sigo que al final me publican.

PALABRA DE GURÚ

No sé si os lo he dicho algún día, si no lo he hecho os lo voy a decir ahora. Si lo dije lo repito por si alguien no se enteró o es nuevo en la parroquia: Un servidor de ustedes mea colonia. 
Mea colonia y levita de vez en cuando de manera inevitable, pues tiene una involuntaria tendencia a mirar a los demás desde arriba. Supongo que será cuestión de perspectiva. 
Desde arriba siempre uno juzga mejor a sus semejantes y ve cosas que los demás no ven. 
A veces, esas espontáneas levitaciones se salen de madre y me da el mal de altura porque entonces empiezo a alucinar. Es lo que tenemos los místicos sin titulación, que no sabemos gestionar el éxtasis.   
No obstante, nada de lo divino o humano nos es ajeno. 
Lo mismo estamos cuánticos y nos perdemos en el horizonte de sucesos de un agujero negro, que redactamos un catecismo de obligado cumplimiento, eso sí, para los demás. 
Yo, en particular, para que no digáis que no hablo de mí, voy matando gente a capricho una noche sí y la otra también. Es lo que tiene la superioridad, que otorga cierta tendencia a la psicopatía. 
A pesar de eso no dudo en convocar marchas de protesta, contra otros psicópatas de medio pelo, y a exigir manifiestos de condena. 
Aparte de las levitaciones y la urea destilada, uno tiene muchas otras virtudes. 
Nado y guardo la ropa, meo sin echar gota y repico estando en misa. 
Si me pinchan no sangro porque tengo la sangre de horchata. Que hace falta que la sangre esté fresca para que la conciencia se escarche. 
Y alguien se preguntará por qué cojones os estoy contando esto. 
Pues porque, siendo como soy, con mi condescendencia compulsiva, creo que os conviene saber con quién os jugáis los cuartos, almas de cántaro.  

REALISMO MÁGICO EN EL CAUDAL

En este concejo mágico, de los más mágicos de este Principado de cuento, las leyendas y los incidentes paranormales están a la orden del día. 
Si encima andamos en periodo electoral, Iker Jiménez mira para otro lado pues no daría abasto y necesitaría varios milenios para desentrañar fenomenología en esta cuenca del Caudal. 
A nivel local, que es lo que nos gusta a los mierenses, tenemos derecha: PP, FORO, CIUDADANOS y VOX; que es una amalgama de huidos de Foro y otros reclutamientos surrealistas; Ciudadanos también tiene lo suyo, pero da para otro debate. 
En la izquierda, por poder, podemos hablar del PSOE como primera fuerza política tradicional pero claro, apareció Aníbal por IU y cambiaron las tornas, que lo municipal es mucho de personalismos y a ese señor lo votaron hasta muchos de los más de derechas. 
Existe IU por Aníbal, poco más si se retira, pero luego tenemos SOMOS que son PODEMOS pero a ratos y Unidas Podemos son para lo de Madrid y Europa que lo autonómico y local no cuela o no lo tengo yo muy claro que es todo un sindiós y no sé si somos, si podemos seguir Unidas y si en realidad unidas podremos. 
Por si éramos pocos parió la abuela e imagínate tú que un elenco de rojos de tronío y pedigrí monta “Imaxina Mieres”, como si Mieres ya no existiera y fuera una ensoñación que hay que “imaxinarse”. Alguna gente que tuvo tiempo de “imaxinar” cuando ahí estuvo, al mando, pero bueno, líbreme Teodoro Cuesta de especular que yo soy un inmigrado faltoso. 
Luego vamos a lo paranormal, al realismo mágico que crea clónicas máscaras de concejal en el portal domiciliario, corrosivas sustancias en carrocerías de ediles “imaxinativos”, páginas decepcionadas y decepcionantes, panfletos y esquelas, muchas esquelas, que es lo que se lleva ahora. 
Lo de los panfletos difamantes pasó y, dado el estilo y argumentario, ha conseguido el efecto contrario al perseguido, lo cual hace aflorar reflexiones delirantes y deliradas de insinuaciones a medio tono, con superioridad moral clásica y de serie en los “históricos” de lo zurdo. 
Entre esnife y esnife, ketaminas y cuarzos, en Mieres nos brotan los trasgos a cada poco y tiran de multicopista mágica para que no nos aburramos. 

Pero que nadie se engañe, que la mitología mierense no precisa de sustancias para aflorar criaturas revoltosas que den diversidad y diversión al tema de lo político. 

IDOS

Puede que el independentismo tenga cierta razón. Quién no quisiera independizarse de la España de Bertín, de los ERES, de las peonadas del PER, de las comisiones de Zaplana y allegados, de Millán Astray, del GAL, de Billy el Niño e infinidad de motivos para escapar de un Estado tan nefasto.
Pero resulta que Cataluña lleva siendo cómplice, con su clase dirigente, del desaguisado toda la vida.
Que no vendan motos que , hablando de franquismo, de ese que se llenan la boca los de los lazos amarillos, fue más anti franquista Extremadura en la guerra civil que la gloriosa Cataluña.
De las maldades de la transición son directamente responsables, con el clan Pujol a la cabeza, mangando a manos llenas con el beneplácito de “El Campechano”.
Así que lecciones pocas, dais hartazgo y la fractura social, os vayáis o no, tiene muy mala salida.
Yo, de tener algo de poder, intentaría expulsaros de este Estado, con referéndum o sin él, y que fuera el pueblo el que os arrojará por las ventanas de vuestros palacios ornados con amarillos lazos de plástico de mierda.
No os juzgará la historia, será la lógica y la razón quién lo haga. 

YA ESTÁ BIEN

Tanto pánico pasé en la infancia cada vez que sabía que la cerradura iba a sonar a deshora. 

Tanto soñé con apuñalar a mi propio padre con tal de acabar con el infierno. 

Tanto se dudó en una comisaría de lo que estaba ocurriendo. 

Tanto agradecí ver a una patrulla llevarse al monstruo que me sentí protegido, yo y toda mi familia, sobre todo mi pobre madre, ante la que por fin me interpuse  aquella tarde llevándome un puñetazo que me hizo volar varios metros. 

Y al final aquella pesadilla me hizo ser policía, y en mi carrera intenté hacer lo posible contra tal lacra. 

Que ahora vengan los jinetes del Apocalipsis a dar lecciones me revuelve las tripas. 

Me dan arcadas vuestras cojonadas de hijos de puta, ahítos de gomina y agua bendita. 

Las mujeres siguen muriendo, mierdas de los huevos, a manos de gente como vosotros, con vuestro talante macho, marido omnipotente y padre a ratos. 

Justificadores de manadas y apologetas de la jauría  justiciera si es vuestra hija la que sucumbe en un portal. 

PLANETA DE LOS SIMIOS

El espíritu de la jauría recorre las avenidas 
y las nubes de datos, 
que crean borrasca 
de falacia y odio envejecido 
en barrica de árboles arcanos. 

El primate con bandera 
baila la danza que le marcan 
los que le esconden el pienso
y resuena la fanfarria enmohecida 
y el toque de a degüello 
hace mella en cabezas vanas. 

Dispositivos inteligentes 
multiplican los eructos 
y el hervor de la sangre 
que te lleva a la quijada 
con la marca del hermano. 

Mientras tanto la razón enmudece, 
parapetada y atónita, 
sin ver buena salida 
al planeta de los simios. 


CUALQUIER COLMENA POSIBLE.

El mal asiento que mi ser destila
se refleja en la impaciencia 
que eructo a cada poco, 
con urgencia de ángel desterrado. 

Tuvo motivos mi escena 
para recoger los muebles 
bajo un telón de entreacto. 

Intento regar mi huerto 
con aguas enriquecidas 
de razón pura, 
pero la crítica acaba venciendo 
en la debacle. 

Mientras tanto asisto 
a los absurdos masivos, 
al espíritu de avispero 
que acaba devorando 
cualquier colmena posible. 

DE LO FALSO, LO ENGORDADO Y LO CORRECTO.

Que la administración de este estado ha sido preponderantemente inmoral no es de ahora. Viene desde antes de la construcción del mismo. 
Las jerarquías se han retroalimentado. Las aristocráticas, oligárquicas, eclesiásticas, militares y, como no, universitarias. Era la forma de mantener el statu quo y no ha cambiado nada. 
Haciendo un resumen todo ha funcionado igual hasta ahora. Se está demostrando que dirigentes políticos de distinto signo han conseguido, mediante pago o por categoría, títulos que al resto de los mortales nos salen por un huevo. 
Así están de bien preparados para gobernar nuestras personas y bienes.
El problema es que si abrimos el abanico de la mierda puede que muchos de los “periodistas” de investigación que han dado luz sobre la corrupción universitaria pudieran haber tenido algún tipo de enchufe. Vaya, que es que el que no tiene padrino no se bautiza, tal y como reza un castizo refrán. Si además nos ponemos a investigar a los tertulianos de pago y plantilla, que son los que crean opinión, mejor ni hablar. 
Un hijo de puta corrupto y trapichero graba a la querida del emérito monarca que, según dicen, nos trajo la democracia a cambio de forrarse y tener impunidad absoluta. 
Ese mismo Torrente graba a más gente y le damos validez según convenga. 
Y es que una fiscal dijo “maricón” y parece que no era tan feminista como es preceptivo para el gobierno élfico. 
A ver cómo llegó el Comisario a tal cargo y a ver cómo el Juez aprobó la oposición y el registrador de la propiedad y el notario del pueblo. 
A ver si todo es falso, a ver si no existimos y sólo somos un mal sueño o el timo de la estampita.

MIRAD VUESA MAJESTAD.

No, Felipe, guapetón, no os lo compro. 
Segúramente sea verdad que seáis impoluto ética y moralmente hablando y es probable que seáis el Jefe de Estado más preparado que hemos tenido en los últimos siglos. 
Seguramente sea cierto pero, como dicen por aquí, “lo que se hereda no se compra” y a Vuesa Majestad le ha caído una herencia cojonuda. 
Una herencia cojonuda en lo crematístico por lo que canta su madrastra extraoficial, pero totalmente envenenada en lo ético, lo moral y el debido prestigio exigible a la máxima institución del Estado. 
El problema es que es todo herencia y a Vuesa Merced no lo ha votado el pueblo, ese que le besuquea por las localidades españolas. 
Y, al ser herencia, se hereda tanto lo bueno como lo malo y lo malo pesa suficiente como para que dé un paso atrás. 
Dé un paso atrás y recomiende al gobierno y al parlamento una reforma constitucional y una consulta sobre el modelo de Estado que, de ganar su permanencia, contaría con una legitimidad que ahora no tiene. 
Toda la legitimidad que puede tener algo tan antidemocrático como una Monarquía pero que, de consultarse al pueblo, hasta yo acataría.

TOROS Y MANADAS

Vuelvo a explicarme. Me crié en tierra taurina, de ganaderos caciques y toreros muertos de hambre que luego alimentaban la rueda convirtiéndose en caciques también. Mamé la crueldad, el supuesto arte de la masacre y otros tópicos del entorno. Además leí a Hemingway y otros sesudos apologetas de la tauromaquia, los cuales valoraban más el vino que la intelectualización de lo obvio. No obstante hablamos del siglo pasado. 

El caso es que estamos en el siglo XXI. 

Matar animales por placer o recreo no tiene sentido en una sociedad en la que tenemos hasta restaurantes para caniches. 

Un toro bravo no es más bravo que cualquier bóvido al que acorralemos. 

Que persistan fiestas en las que, aparte de torturar animales por sistema, quepa la posibilidad de que algún o algunos seres humanos pierdan la vida, es propio de civilizaciones primitivas. 

Dentro de ese caldo de cultivo, donde se alimenta lo primario, lo masculino, la vida, la muerte y las pasiones más bajas, luego nos mesamos los cabellos cuando aparecen manadas y otros energúmenos en piara.