ESTE PAÍS

En este país que lleva 500 años queriendo ser, aún siendo, pero no sabiendo, inundado de llantos de plañideras aldeanas que se enlutan en la mentira y el invento, siempre privilegiadas y arrogantes, buscando cerrar fincas que no les pertenecen, alimentando la saña en sus cachorros armados con leyendas de carne cruda y mitos de caverna y sacristía.
En este país, digo, donde las sotanas siempre arropan la carroña manteniendo atento el cepillo mientras excomulgan verdades lamiendo manos del contante y sonante, donde los que son libres de vender y comprar todo, pues todo tienen, claman a la libertad, la del mercachifle y el cambalache del timo al desfavorecido.
Donde las izquierdas visten hábito de misionero de jardín como disfraz y multiplican panes y peces tributados con tal de tener poltrona desde donde paternalizar obreros.
En esta tierra donde mentir al pueblo da réditos, beneficios y carisma.
En esta tierra fundada y refundada mil veces en sangre propia y ajena, sin horizonte ni meta, es en la que vivimos.
Es la tierra que sufrimos y, aún cambiando de amo cuatrienal, seguiremos a golpe de azada sacándole las papas al señorito de turno y de vez en cuando tiraremos de navaja contra el de al lado para lavar honras u ofensas, en tragedia griega, para solaz y distracción de los palacios y los templos.
Para cuándo un buen diluvio. 

TENGO UN FAJO PARA USTED

Se apaga como bandera la lucha contra el terrorismo y el bolsillo del españolito es ahora la pancarta. Cuatrocientos euritos más para todos. Sea usted alto directivo o peón. Cheques al por mayor.
Y yo pienso si, siendo de izquierdas, eso tan diluído y variopinto que es la izquierda, y si desde la izquierda, dentro de una economía de mercado que lucha contra los déficits, tal y como propugna la derecha, no debería emplearse el excedente en políticas sociales serias en vez de repartir panes y peces a toda la congregación. ¿No les suena a compra de papeleta electoral?. Toda promesa en campaña no deja de ser eso, pero en ésta en particular, parece todo un soborno.
Y es que, si voto al PSOE y favorezco a que gane me darán cuatrocientos euros el año que viene, y, oiga usted, no están los tiempos como para ir despreciando obsequios.
Pero uno tiene una ética, sí, eso que está en desuso, eso que algunos intentamos mantener sin haber dado en el cole educación para la ciudadanía. Y esa ética, moral, honor, o como quieran ustedes llamarle, me hace repeler los sobornos, cohechos y todo lo que huela a gratificación, sobre, dádiva o comisión.
Zapatero, con esta medida, nos lo está poniendo muy difícil a los que podríamos pensar votarle, a pesar de todo, que hay mucho, y mantenemos ciertas tradiciones en desuso como la honra, la honestidad, y consideramos las propinas como ofensa a la dignidad. Y es el que el voto del español es sagrado, o debería serlo, y personal, intransferible y no mercadeable en cambalache.
¿No pensará, el honorable presidente, que esta promesa puede hacer resucitar el hidalgo que todo español lleva dentro y el electorado rechace de plano sus "untes" o "engrases"?. ¿O pensará "Shoesmaker" que, en realidad, éste es un país de pícaros y ganapanes que amoldan su voluntad al sonido de una bolsa?
En el "lado oscuro", la derechona ofrece más puestos de trabajo, sobre todo a las mujeres, plazas de guardería y una entidad para controlar los precios, ¿es eso liberalismo?. Pero yo sigo en este lado de "la Fuerza" y Mariano no me tienta, sobre todo con el séquito de "siths" de los que se ha rodeado, así que no se extrañen ustedes sin el día 9 escribo aquí que me quedé en casa muy a gustito, levitando a lo Yoda, ayudado por un vermut.
Que La Fuerza les acompañe.

PREPARADOS ANTE LA INMINENTE CRISIS ECONÓMICA

Mucho se viene hablando de crisis, de desaceleración, etc. Continúe Solbes llevando la cosa de los monederos, o bien desembarque Pizarro, el de los títulos y la corriente alterna, yo les recomendaría que fueran preparándose y pensando. A saber lo que se avecina en esta economía globalizada gobierne quien gobierne. No obstante, las soluciones imaginativas suelen dar resultado ¿o no, amigo Valín?. Por lo pronto vean el vídeo orientativo y si no lo aprovechan por lo menos ríanse, hombre, que nunca está de más.

VARIACIONES

Instalado ando en el acorde,
pulsado y rasgado con cejilla,
escapo del punteo
y la filigrana.
Escalo y bajo,
me detengo en sostenido,
y respiro claves de sol de tarde.
El compás me desubica
y me expulsa de la frase,
la repetida en hilo
y duermo sobre nota introductoria.
Mas todo es andante,
no encuentro adagio
y desolado,
suicida decido
robar atriles,
ensordecer.

QUÉ PASÓ

Dónde están los vientos que bebía
ahora a sorbos, ahora a tragos,
dónde están los besos en los pasos,
dónde está la luz de cualquier día.
Por qué es endémico el fracaso
que extermina toda primavera,
por qué llorar la vida entera,
por qué ternuras en retraso.
Y es que la ira inunda las aceras
y reparte rabia a domicilio
mas ruido seco de escalera.
Miles de voces rotas en concilio
disputando  la canción primera
de estribillo bronco y sin alivio.

FABADAS Y DERECHOS DE AUTOR

Como seguro sabe la mayoría de ustedes, la fabada, plato asturiano y por ende español por antonomasia, puede causar en los buches y tripas de los comensales efectos devastadores.
La capacidad gasificadora de la legumbre utilizada, unida a la grasienta consistencia del "compango", con su morcilla, su lacón, su chorizo y su tocino veteado, convierte el abdómen en una especie de central térmica en alerta uno.
En una de esas agresivas sobremesas me encontraba, tras el cortado y teniendo a medias el chupito de orujo de hierbas, cuando sentí el primer retortijón.
Notaba como el intestino, sometido a altas presiones, se dilataba provocándo dolorosas punzadas y el gas en expansión buscaba vía de escape. Sabía que mi válvula de seguridad no podría aguantar demasiado y, a fin de evitar embarazosas y bochornosas consecuencias, tras disculparme con el resto de asistentes a la degustación, me dirigí al aseo.
No voy a entrar en detalles escatológicos y de mal gusto sobre lo que allí ocurrió, sólamente decirles que, tras intentar silenciar por todos los medios a mi alcance el escape de gas gastronómico, silenciamiento que lo que suele provocar es una nube tóxica de nefastas consecuencias, no alcancé a evitar un prolongado y estruendoso sonido en vibrato en do mayor sostenuto. El alivio fue notable mas mi preocupación por que hubiera oyentes de la "fanfarria" solapó la satisfacción y el descanso digestivo.
Al salir, allí estaba, impecable, con su traje azul cruzado, su incipiente calva y sus gafas progresivas de diseño italiano.
- Buenas tardes.- Me dijo.
- Bu..buenas tardes.- Balbuceé yo preguntándome que querría aquel individuo que tanto desentonaba con el "chigre" de comida casera.
- Sabrá usted lo que acaba de hacer.
No lo dudé y me salió sin pensar: - Coño, claro, me acabo de tirar un pedo del quince.
- Eso es indudable mas debo informarle que acaba usted de delinquir contra la propiedad intelectual.
- Pero bueno. Por si no lo sabe la fabada la he pagado yo y del pedo le aseguro que soy su legítimo autor.
- No señor. La melodía que acabo de registrar en mi grabadora es, en toda su partitura, idéntica a la introducción de la última canción de Bisbal. Sí hombre esa de "Quién me lo iba a decir".
- Quién me lo iba a decir a mí, que ahora resulta que hago música con el culo.
- Exáctamente y como puedo probar usted no la hace. Se limita a reproducirla de forma ilegal.
- Váyase usted a la mierda y hágase un politono con el pedo. Lo que me faltaba ya.
- Que sepa usted que recibirá la correspondiente citación judicial a fin de que satisfaga la cantidad que corresponde a la SGAE.
- ¿Sabe qué le digo?. Que ponga a funcionar la grabadora que me viene otra melodía. Pero ésta me da a mí que va a ser la Obertura de Parsifal.

VECINOS ACOSADOS.- Cuánta pena me da.

Acoso de la Guardia Civil en Lesaka y Otxandio

Vecinos de Otxandio y de Lesaka han denunciado el «acoso policial» que sufren por parte de la Guardia Civil. Detallaron que los controles son constantes, también en zonas de monte. En Lesaka, según explicaron, el martes por la tarde agentes de la Policía Foral entraron en la localidad y arrancaron todos los carteles en los que se exigía la libertad de Portu y Sarasola. (GARA)

Para evitar las incomodidades y molestias que provocan las acciones policiales en persecución de los terroristas allá donde se encuentren, a los vecinos les queda una opción bastante favorable para todos. Que denuncien a sus vecinos de los que saben que se dedican a esas actividades y así, una vez todos encarcelados, se acabará el acoso y aquí paz y después gloria. Lo que es triste es que un cuerpo policial como la Policía Foral Navarra tenga que hacer funciones impropias de su profesión, como es el limpiar las paredes de basura. Para eso deben estar los ayuntamientos, para limpiar las paredes de carteluchos que tanto afean las calles, carteles, la mayoría de ellos, dedicados a ensalzar hijos de puta. Pero en ciertos municipios, en el tema de limpieza, suele haber mucha desidia y los impuestos los dedican a otras actividades como pagar abogados y gastos por citaciones judiciales o viajes turísticos por los presidios de España.

MENOS MAL

Menos mal que me queda
un cajón repleto
de risas de niña en vuelo.
Risas en arroyo
que lavan las nubes
de insectos oscuros,
el crepitante enjambre
que arrastro y me  devora.
Menos mal que hay manos,
pequeños dedos sorteando
púas de barba
en cuarteado rostro
de más de cuarenta eneros,
inviernos de hielo en  párpado.
Menos mal que hay canción,
voz de flauta dulce
y letra inventada
sobre melodía en madeja
que acalla el trueno,
el granizo ácido y constante
con vocación de taladro.
Menos mal.
 
 

MAR DE DUDAS, SOSPECHAS Y ELUCUBRACIONES.

Tengo mis dudas. En verdad les digo que no quisiera ser desconfiado, que no me gustaría dudar de nuestros líderes políticos, que no quisiera sospechar de cada paso, de cada acción de gobierno u oposición, y pensar que todo es electoralismo. Pero hay veces en que es inevitable lo inevitable, a no ser que esté uno sumergido en formol, anestesiado e inerte, y que la información que recibe y las declaraciones que escucha las consuma como suero en vena.
Yo solo me pregunto por qué ahora ANV y PCTV son ilegalizables y antes no, y con antes me refiero a cuando el PCTV consiguió escaños en el parlamento vasco gobernando el PP y a cuando ANV se pudo presentar a las elecciones a medias, por zonas o por barrios pues, dentro de una misma formación política, unos eran malos e ilegalizables y los otros no.
No lo sé, y continuaré en mi ignorancia pues no entiendo por qué el magistrado de oro, Garzón el engarzado, comienza las diligencias ahora para que las acciones de ilegalización efectivas estén listas a un mes escaso de las elecciones.
No quisiera pecar de conspiranóico, no quisiera mas me sigue poniendo de lo mío que los actos de víctimas del terrorismo sean utilizados como mítines anti-gubernamentales. No entiendo que para Aznar, en sus homilías, sea más enemigo Zapatero que los propios terroristas. 
No entiendo el martirilogio del PNV por Atutxa que se negó, de forma explícita, a acatar una sentencia del Supremo y no disolvió un grupo parlamentario ilegal. No entiendo que el otro gran mártir, Ibarretxe el consultómano, diga que el Estado ha torpedeado el espíritu de consenso de la Transición cuando él, desde que llegó al poder tras aprender euskera en curso acelerado, no hizo más que intentar disolverlo con demenciales planes soberanistas y con consultas, referéndums o plebiscitos sobre no sé qué derecho a decidir. Si cualquiera de ustedes carece de ese derecho en su comunidad de vecinos si la mayoría ha decidido cambiar los apliques del portal, y el portal es de todos, y usted no puede independizarse del portal y abrir un hueco por la otra calle para usted solo. A qué viene esta sandez, este despropósito de cumplir la ley que me convenga cuando me convenga, y cuando no, la desobedezco, y si me castigan me rasgo las vestiduras y me rebelo, y lloro y llevo a mis plañideras a las puertas de los juzgados. 
Y del Gallardonazo solo decir una cosa. ¿Por qué Gallardón, que no es de izquierdas ni lo será en su vida, es tan apreciado por la progresía, motivo por el cual es denostado por la derechona?. Seguramente porque es un político pragmático, sin dogmas, y nada tendrá que ver ser de derechas con tener amistades de una u otra ideología, y encima a las claras, sin disimularlo, saliéndose del guión establecido. Y es que la culpa de todo la tienen los guionistas, que cada vez son más nefastos, al menos en lo que al culebrón político se refiere.
Ahí queda eso.
 

TAXI

Tras el vuelo, cansado por el desfase horario, eso de "jet lag" no acaba de convencerme, con mi equipaje en el carrito me coloco resignado en la cola de espera a los taxis. Lo de las colas me enerva, no entiendo por qué, en esta era tecnológica y moderna, cada vez hay que hacer más colas para cualquier cosa.
Bueno, llega mi turno y se acerca el siguiente vehículo. Coño, tuve suerte, un Mercedes 300. Al parar delante de mí, el taxista, un jóven vestido con un impecable traje gris y corbata, abre el maletero y, sin darme tiempo a colaborar, coloca mis maletas en el coche y cierra la puerta diciendo: "Buenos días, ¿qué tal se encuentra?". "Bien, gracias", dije, algo atónito por aquella amabilidad tan en desuso actualmente.
Me abre la puerta trasera y me invita a entrar con una sonrisa abierta y sincera, no protocolaria. "Joder", pensé, "estaré soñando", mientras me acomodaba en los confortables asientos de cuero negro de aquel impoluto vehículo alemán.
Yá al volante, me mira por el ámplio retrovisor y me dice "Usted dirá a dónde le llevo". "A Mieres, contesté, a la calle Valeriano Miranda, por favor". El "por favor" me salió algo forzado, forzado por lo inusual del contexto de aquella conversación en la que predominaba la cortesía y los buenos modos.
Comienza el viaje, y suena la música. Bocherini, reconocí, no por mi cultura musical sino porque aquella pieza formaba parte de la banda sonora de una película, "Master and Comander", con Russell Crowe. El taxista, mientras conducía exquisitamente suave zigzagueando sin brusquedad entre el atasco, miró por el retrovisor y me dijo: "Si lo prefiere tengo música renacentista, u ópera, o instrumental contemporánea... Usted me dirá". "No, no, está perfecto... de todas formas, permítame una pregunta...", "Faltaría más", "¿Como un taxista no tiene puesta una tertulia política o un disco de Camela o similar?, y no me malinterprete, no pretendo ofenderle ni mucho menos". "No, si no me ofende, usted hace como la mayoría de clientes, caer en el tópico y la generalización, pero es lógico viendo uno lo que ve por ahí. No me gusta, como habrá podido comprobar, Camela ni similares, en música está todo inventado desde los clásicos. En lo que a las tertulias matinales se refiere creo que no son más que repeticiones de consignas y titulares dependiendo de la corriente política de la emisora. Intento no caer en sus burdas redes de manipulación sectaria."
Me costó retomar la conversación pue me hallaba pasmado y boquiabierto cuando le dije "Por supuesto, tiene usted toda la razón".
De repente sonó atronador un claxon y un energúmeno, estirando el pescuezo por la ventanilla de su Seat Toledo, comenzó a soltar improperios relativos a la madre del taxista, éste, con una sonrisa luminosa, se dirigió al interfecto: "Usted disculpe pero mi maniobra era correcta, creo no equivocarme si le digo que el que ha hecho la incorporación de manera incorrecta ha sido usted. Que tenga un buen día y no se ponga nervioso que es perjudicial". "Joder, qué tacto con semejante acémila", dije yo. "Es mejor así, a la agresividad no se la puede contestar con más agresividad. Hay que desviar el ataque del contrario en vez de forzar el choque, filosofía oriental que se dice".
Cuando llegamos al destino, confieso que el viaje se me hizo demasiado corto, pregunté: "¿Qué le debo?". Él, tras detener el taxímetro me dijo: "Diecisiete euros con cincuenta céntimos, por favor". Le dí un billete de veinte y le dije que se quedara con el cambio. "No, siento incomodarle pero no acepto propinas. Es cuestión de dignidad, yo realizo un servicio por el cual cobro el precio estipulado y no preciso gratificación alguna más que la satisfacción del cliente. Lo de la propina me parece una limosna inaceptable, no obstante se lo agradezco igualmente pues su intención es buena. Muchas gracias y que descanse". "Gracias, ha sido un placer".
He viajado, mucho, y nunca volví a coincidir con aquel taxi ni con su atípico propietario, tal vez fuera una ilusión, un sueño, un espejismo, un afán frustrado de vivir otro mundo posible.