ACENTUANDO.

Hace cierto tiempo que mi hija me dijo que hablaba al revés, al igual que mi santa madre. Se refería la criaturita a mi acento extremeño, algo descafeinado por los años y el vagar geográfico.
El caso es que mi niña, que le sale un acento y unas expresiones del Mieres profundo, pensaba que como ella hablaba, en "asturianu", era hablar correctamente y lo mío era "hablar mal". Y mi hija no es del PP, lo aseguro, es más, cuando me ve de traje para algún evento que lo requiera, dígase un bodorrio o similar, me dice que me parezco a Zapatero, lo cual, viendo la percha del presidente, no sabe uno como tomárselo.
Y es que los acentos confunden y, en más de una ocasión, sirven de mofa y muletilla para el chiste y la jerigonza entre comunidades autónomas. Como siempre, unas contra otras, que es lo que nos gusta.
Chistes de gallegos, catalanes, andaluces, de Lepe, de guipuzcoanos y vizcaínos, etc., etc.
Pero, identidades lingüísticas aparte, se tenga el acento que se tenga, todos podemos entendernos. En el caso de que sepamos expresarnos, con deje o sin él, y que la expresión tenga un contenido.
Maleni, cuando habla sube el pan, si no se cae alguna obra o túnel o se atasca la red de carreteras todas a una.
Pero Zp cree en ella, como en una santa milagrera, y renueva sus votos y exvotos para que obre el milagro de la infraestructura moderna.
Y, a lo mejor, es capaz de hacerlo, aún con algún que otro tropezón en los socavones, pero que no explique lo que hace, por favor, que no lo explique que acojona, y no por su bello acento andaluz, sino porque no sabe explicarse y, además, no le gusta dar explicaciones y se cabrea, y entonces la caga aun más si cabe pues, aparte de no ser maestra de oratoria, rebosa soberbia sureña.
 

FORMACIÓN E INFORMACIÓN

MADRID, 13 (SERVIMEDIA)

  

   Las principales asociaciones de policías nacionales y guardias civiles mostraron hoy sus reticencias a que miembros de estos cuerpos de seguridad puedan ser enviados a Gaza como cooperación de España a la seguridad en la zona.

 

Los que me leen habitualmente y los que me conocen son conscientes de mi descreimiento. De mi absoluto ateísmo y de mi negación de todo aquello que se pretenda catalogar como sobrenatural.

Todo eso no es óbice para negar los caprichos del azar. Y es que el azar, por caótico, suele dar cúmulos de circunstancias, como conjunciones de planetas, que le hacen a uno dudar sobre lo accidental de lo que a uno le ocurre.

A primera hora de la mañana del día de hoy se me informa, se me ofrece, se me recomienda, para asistir a un curso sobre "Derecho Internacional Humanitario (La protección de las víctimas en los conflictos armados)".

Al rozar el fin de la jornada, vamos, poco antes de la hora de la cañita y el cierre de asuntos junto a la barra del local habitual, leo este teletipo con el que encabezo esta entrada del blog.

¿Habrá alguna relación entre ambos momentos de la mañana?. Si uno confabula puede encontrar relación entre un pedo de vaca y el cambio climático.

Se me podrían erizar los vellos, encoger las túrpimas o anudar el esófago, viéndome entre cohetes de Hamass y tanques sionistas, pidiendo documentación a todo sospechoso de poder vulnerar la seguridad ciudadana de una zona tan segura como Gaza, aplicando la normativa aprendida en tres días de intensa formación, pero no, no ocurre nada de eso.

Últimamente no me inmuto. No se dará el caso, el azar no llega a tales extremos y ciertas cosas ni sobrevuelan lugares como Mieres, y, si se diera, pues todo se andaría. Que al andar se hace camino.

Y veo llover, granizar o nevar, como el espantapájaros, engalanado por excrementos de estornino, incompetente en mitad del huerto, pero acatando la inútil misión que se le encomienda, sin entusiasmo ni rebeldía. Sabedor de que no hay magos en Oz, ni Dorothy o Dorita, según la versión.

TOGADOS DESMADRADOS

Las togas al vuelo, sueltas, muy sueltas, andan desde hace tiempo. La justicia, pilar de la democracia, tiene la toga manchada del fango político y los ciudadanos, sufridores de los desaguisados, son conscientes de ello.
Sufren de escasez de medios, bien es cierto, de saturación pues ahora se denuncia todo lo denunciable. Los padres a los hijos, los hijos a los padres y a los hermanos, los hermanos a los médicos, los médicos a todos, entre amigos por un quítame allá esas pajas, las cadenas televisivas por un video aquí y otro allá. Vamos, lo que hace unos años se solucionaba razonablemente con un ligero intercambio de bofetadas, apretón de manos posterior, ahora precisa de abogado y procurador y un talonario dispuesto para condenas y costas procesales. Pero, al ser un derecho irrenunciable de los ciudadanos el amparo de la justicia, pues habrá que facilitar los medios para que sea efectivo.
Otra cosa es que negligencias gravísimas, de dramáticos resultados, se solventen a multa liviana. Si la misma negligencia la hubiera cometido un funcionario de otro sector de la administración, bien lo veríamos en el banquillo, imputado por un grave delito.
La objetividad brilla por su ausencia en las salas y las deliberaciones de tribunales, como el Constitucional, parecen más debates parlamentarios, como reflejo pleno del bipartidismo patrio. Los códigos, civil y penal, tienen su articulado duplicado dependiendo del juzgado y del juzgador que le toque en suerte.
Los partidos políticos, con sus satélites como medio, utilizan la justicia para hacer oposición mutua a golpe de querella, locos por sentar en el banquillo a adversarios políticos electos y elegibles.
Quizá, por qué ellos no, tenga derecho a la huelga y gocen de legitimidad sus reivindicaciones, pero, con la que está cayendo, bien podrían someterse a una reconversión urgente que devuelva a los juzgadores la dignidad que se les exige en un país serio.
Pero claro, esto es España y, como negarlo, no fue un país serio ni con Felipe II, que tenía fama de antipático aparte de un imperio que acabó; por mor del cachondeo, el trinque y la jodienda; apestando a rancio y exportando la corrupción y la picaresca allende los mares.
Y parece que habrá huelga, quizá encubierta como la de los pilotos, o quizá veamos la Gran Vía inundada de negrura de toga y cientos de legajos de sumarios en carretillas para ser quemados frente al ministerio o para ser usados de barricada frente a los atónitos antidisturbios, quizá ilusionados con una contundente carga contra los otrora intocables.
 

BANQUILLOS Y ELECCIONES

Era de suponer, con unas elecciones a la vuelta de la esquina, esquinas más que peligrosas las de aquella zona, que todo el "Vía Crucis" de Ibarretxe por los banquillos iba a terminar como agua de borrajas.
Era de suponer pues, aunque la justicia nos deje atónitos en más de una ocasión, no tenía sentido una condena a los dos principales candidatos a presidente de la Comunidad Autónoma Vasca.
Lo de Otegi es otra historia, qué quieren que les diga, me lo reservo tras ver el saludo afectuoso con el Lehendakari embanquillado. Es que no lo pueden disimular, de tal palo...
Pero el archivo de la causa no beneficia a Ibarretxe.
Le arrebata su principal arma electoral. El victimismo. Esa pose tan utilizada por los nacionalistas y en la que se recreó con voluptuosidad el niño de los planes, el consultómano. Sólo le faltaba vestir el pañuelo palestino ante las togas, como para comparar la injusticia de allí con la absurdez de aquí. Y por eso la representación legal del lehendakari decidió, al comenzar la vista oral, que, una vez que los encausados ya han sufrido "la pena de banquillo" y visto que, en reiteradas ocasiones, se le ha denegado el sobreseimiento del caso, su pretensión es que el juicio se celebre hasta el final para que se pueda demostrar "la inocencia" del presidente del Gobierno vasco, "y de todos los demás".
Vamos, estirar la campaña lo más posible que, esta vez sí, tienen miedo a perder el "batzoki" en el que habían convertido el País Vasco desde la transición hasta nuestros días. 
Se concurre a las elecciones sin condenas, sin calvarios, sin plañideras, sin patadas en los huevos. A excepción del brazo pseudopolítico de ETA que, parece ser que esta vez será así, no podrá concurrir por ilegal, ilegítimo y mafioso.
López versus Ibarretxe pues, el PP, salvo sorpresas, no creo que opte a la victoria pues Basagoiti no puede quitarse la cara de Rajoy que lleva y eso imprime carácter.
Madrazo seguirá a verlas venir, como buen lacayo del Doctor Spok si se tercia, pero  puede que no se haga nada el estrecho ante el cortejo de López, al igual que EA que, eterna escisión sabiniana, seguirá la polémica con el árbol común, en tanto no haya consejerías que repartir.
En realidad no es López contra Ibarretxe sino López versus tripartito. 
Espero que sea la decencia y la integridad, el sentido común, frente a la política de la mezquindad, la falacia y la patraña histórica.
Espero, sólo lo espero.
No me pidan más que mi optimismo es perezoso en lo que a políticos se refiere.

RELATO NAVIDEÑO, ALGO TARDÍO.

Me llega, por correo electrónico, este relato. Quizá un poco ñoño para mi gusto, pero bello al fin y al cabo.

Yo me limito a transmitirlo, gustosamente, no se crean.

 

HISTORIA POLICIAL NAVIDEÑA

 

La primera llamada de esa nochebuena simplemente hizo que ambos se miraran de soslayo con esos ojos de cuando la cosa es más seria que la alarma de turno.

- Z-20 dijo la metálica voz de la emisora, voz que encerraba detrás a un compañero que había compartido con ellos tantas noches de tensión, sueño, aburrimiento y fatiga. –Urgentemente, diríjanse a la Calle X y entrevístense con una niña que nos ha llamado. Está muy nerviosa y no hemos podido sacar nada en claro.

-Recibido- fue la lacónica contestación, producto de la tensión.- Jo…der, suena mal- exclamó el joven policía que se hacía cargo de las comunicaciones.

El veterano  simplemente gruñó a modo de respuesta y pisó a fondo el acelerador.
Las estroboscópicas luces azules y el estridente sonido de la sirena fue su única compañía durante el corto y rápido trayecto hasta la dirección indicada.
Ambos se bajaron del Zeta con la preocupación pintada en el rostro. No era normal (ni bueno) que una niña pequeña llamara al 091. Los cansados ojos del cuarentón oficial fueron los primeros que divisaron una pequeña forma, arrebujada en el sillón del portal.

-Hola pequeña ¿has llamado tu a la policía?-dijo cariñosamente el más joven.
-Si señor.-respondió sollozando la niña, que no contaría más de seis años.- Es Clara, se ha quedado en el parque, sola, y mi mamá dice que hoy nevará seguro. Tengo miedo por ella.
-¿Clara? ¿Es una amiga tuya? ¿Un familiar? -Preguntó el Oficial.
- Clara es… Clara. Es mi mejor amiga.
- A ver pequeña, dime: -dijo el joven policía- ¿Cuántos años tiene tu amiga Clara? ¿Cómo va vestida?
- No lo se, creo que tres –la niña rompió a llorar de nuevo.
- A ver, ¿donde vives? ¿Podemos hablar con tu mamá?
- Vivo en el segundo, pero Vds tienen que encontrar a Clara o se morirá de frío. Si nieva mucho, no volverá nunca a casa. Mi mamá dice que Vds. pueden solucionar todo.

Ambos policías se miraron. Había que hablar con la madre, el tema era demasiado serio.

- Pequeña, primero hablaremos con tu madre y luego no te preocupes que encontraremos a Clara.

La niña, con los ojos arrasados en lágrimas y no comprendiendo por qué perdían el tiempo en hablar con su mamá les acompañó hasta la puerta de su casa.
Al abrirse, una mujer de mediana edad, vestida para la fiesta que se aproximaba pero sin terminar de arreglar, con traje de noche, delantal y zapatillas les miró asustada desde la puerta.

- Señora, buenas noches –dijo el Oficial.- ¿Es ésta su hija?
- Pero… pero… Esther… ¿Qué hacías fuera de casa?
- Mami- dijo la niña avergonzada- Es Clara. Se quedó en el parque y si nieva se va a morir de frío… Ellos pueden encontrarla.

La mujer, entre compungida y avergonzada cogió de la mano a la niña y, sin lograr que las palabras le salieran de una forma tranquila y confiada, explicó a los Policías.
- Lo siento agentes, no se como pedirles perdón. Clara es la muñeca favorita de mi hija. Se la ha debido dejar en el Parque y ya le he explicado que mañana iremos a buscarla. Ya imaginan que esta noche, con la familia… ya le he explicado que…

Una sonrisa de comprensión se dibujó en el rostro, hasta ahora tenso, de ambos agentes.

-No se preocupe señora, lo entendemos. No hace falta que se disculpe.
- Por Dios, ¡que vergüenza! Ni siquiera me di cuenta de que salió de casa…
- Que no se preocupe señora, no ha sido molestia ninguna.
- Pero… con las cosas tan importantes que tienen Vds. que hacer… Por favor… No se como pedirles disculpas.
- No hay nada que disculpar señora –zanjó el Oficial.- De verdad… Feliz Navidad.

Cuando salieron al exterior, ambos se miraron y sonrieron. Esa sonrisa no desapareció cuando el joven, ya en el interior del vehículo, comunicó a la Emisora con la clásica frase 'no da lugar a intervención'.

Los primeros copos de nieve comenzaron a caer…

A las once y media de la noche, la joven madre, entre el bullicio de la numerosa familia, se dispuso a acostar a Esther. A su edad, ya había sobrepasado en demasía la hora en que habitualmente se acostaba. Tendría que despedirse aún de su padre, tíos, la abuela y demás comensales que, satisfechos, cantaban villancicos y charlaban ruidosamente. Buscó con la mirada a su hija y le costó encontrarla. Le sorprendió verla con una sonrisa en la boca, ya que había estado toda la noche callada… pero lo que más le sorprendió es ver como acunaba entre sus pequeños y frágiles brazos a… ¿Clara?.

-Esther…-dijo suavemente- ¿Dónde has encontrado a Clara? ¿No la habías perdido en el Parque?

La niña le miro sonriente:

-Tenías razón mamá. Esos señores han podido encontrarla. Clara ha vuelto a casa… me la han traído ahora mismo.

¿Esos señores? Se preguntó la madre extrañada. Creía haber oído hace pocos minutos ruido en el recibidor, pero… no podía ser… Corriendo se acercó a la ventana y separó las cortinas. Lo único que pudo ver fue como un uniforme azul se subía en el coche patrulla, y éste salió disparado, con el puente luminoso encendido Dios sabía a donde…

- ¡Feliz Navidad, agentes! - susurró más para ella misma que para nadie. Sonriendo, notó como una lágrima rodaba por sus mejillas.- Dios les bendiga.

 

Esta historia se publicó en 1996 en Avila, en la Academia del CNP........

CRISIS

Yo no sé si será la crisis. Si la puñetera cultura occidental que nos subyuga o si la puta que parió a Panete (que no sé quién coño fue). El caso es que la madrugada del 24 de diciembre entró en mi casa un anglosajón gordo y desmedido, vestido de rojo y con una barba y cabello blanco sin cuidar, que dejó regalos junto a mi hortera árbol navideño. El día 3 de enero, mi retoño, mi única creación (compartida) merecedora de halago, cumplió 6 años, con los que hubo que dar oportuno cumplimiento al protocolo exigido en estos casos, con sesión cinematográfica, hamburguesa saturada de grasas capitalistas y regalos propios del alienante sistema que nos somete. La madrugada del 5, qué les voy a contar, entraron el trío los panchos, versión magos de oriente, en mi casa y descargaron contenido, no exento de embalaje no reciclable. Ayer, tras un año en que el Ratoncito Pérez se vió obligado a declarar suspensión de pagos y expediente de regulación de empleo, uno de los incisivos de mi hija, tras varios meses en precario, fue obligado, por la dueña de la piñata, a abandonar la vivienda familiar, o sea, la boca de mi niña. Una autoinmolación merecedora de recompensa propia de los usos latinoeuropeos. A dónde vamos a parar, por favor, cambien el sistema, que ustedes sí que saben.

EL PANTALÓN DE LA MINISTRA Y LOS COJONES DE LOS DE SIEMPRE

No es noticia la Pascua Militar, ni los discursos, ni el código ético, etc., la noticia es que una mujer viste pantalón. Sí, querido lector, sí, es noticia en pleno siglo XXI que una mujer no viste falda. Titular, toda página, y así nos va, entretejiendo la actualidad a corte y confección, protocolos, modas y pasarelas. El machismo que se exuda a la mínima oportunidad. España, mi querida España.

MAGOS DE ORIENTE (MEDIO)

Os han estafado. No hay oro esta vez, ni incienso ni mirra. Ni siquiera hay carbón por los pecados de vuestros padres. Que lo que hay es plomo, humo de pólvora y sangre, mucha sangre. El cometa que visteis no guiaba a los Magos, era la bengala que marcaba los objetivos del bombardeo. Os regalan odio a espuertas, acostumbrados como están a mandar plagas y ángeles exterminadores a los ajenos a las doce tribus. Bienaventurados los muertos en campaña electoral. No fue la carta a Melchor, Gaspar y Baltasar la que, errática, os trajo sangre y fuego. No pequeños, que fue un sondeo electoral en la Tierra Prometida el que llevó a la conclusión de la conveniencia de una contundente masacre para subir índices. Pero soys muy pequeños y, si sobrevivís, no llegareis a entenderlo nunca, además, mamando plomo, se crece en la rabia y en el odio visceral que todo lo ciega.

ALBA, SEIS AÑOS

Seis son los años que llevas dando luz a mis días, mis horas congeladas y mi pensar en seco. Cumple y hazme viejo, viejo creciendo al verte, volando en tus risas y aprendiendo de tus aprenderes. Transita el tiempo, que es poco aun pareciendo pararse, a veces, y vive a pasos de baile. Aquí mi mano tu armadura, tu cobijo templado, tu eres mi fe, mi porqué de seguir siendo.

AÑO NUEVE

Recién nacido está, neonato, el año nueve, y no acaban de convencerme sus hechuras. Me dejó frío el salto, segundo de más incluído, y transité calendario casi como el que va a cagar, con perdón. Hubo, como no, empacho de SMS por doquier y en duplicado, cava catalán como no podría ser de otra manera, y nochevieja casera de "casadielles", turrón y especial televisivo zappeado. Pero, no sé si será el que uno se siente envejecer, el entusiasmo brilló por su ausencia y asistí al cambio como si nada cambiara, tal y como es en realidad pues en esta vida humana todo son convenciones, ritos y ceremonias. De ahí me viene, de hace tiempo, una costumbre o manía que uno tiene que consiste en, cuando hay una celebración, sea en la fecha que sea, y hay que brindar, siempre suelo decir "feliz año nuevo". Y es que cualquier día puede ser el adecuado para cambiar de año, de vida, de estado civil, de estado vital, de estado físico y de estado institucional si uno acaba hasta las túrpimas del que le tocó sufrir. Sigue Gaza bombardeada y los cohetes de Hamás en funcionamiento. La ONU, mientras tanto, sigue siendo una mesa circular donde se sientan unos señores a cobrar dietas y a dar discursos vanos que no pueden cambiar nada. ETA nos dará otra patada en los huevos a la mínima oportunidad. La crisis no tiene muy buena pinta y ve uno las caras de estupefación de los novicios en las colas del INEM. Las atónitas caras de la desolación. Obama, de momento, no está más que en los resúmenes o anuarios de las televisiones. Zapatero está, o no, no sé, y será fácil que aparezca a inyectar más millones al sistema financiero, el regido por señores con el horario asentado en Rolex, que siguen reacios a hipotecar a los mortales. O terminará de repartir, lo que quede, entre los territorios, los históricos y los de aquellos que no tenemos historia. Rajoy no está, ni se le espera salvo para alguna aparición televisiva en "Salvados" o "CQC", con gesto simpático, forzado pero simpático, aguantando las gamberradas de moda en la nueva programación. En conclusión, que espero más de lo mismo aunque más cargado de bombo, que el año nueve no acaba de gustarme yá de pequeñín. Que el pesismismo me embarga antes de que lo haga La Caixa. Que todo éste desaguisado que acabo de soltarles no es óbice para que les desee lo mejor pues, si ustedes mejoran, aumentan la probabilidades de que mejore uno también. Despúlguense del confetti que mañana, que quieren que les diga, queda un poco ridículo hacer alarde de las secuelas.