AQUÍ NO
DISCULPAS
Algún usuario fiel me recrimina el déficit en mi actividad bloguera, déficit real y tangible tanto en frecuencia como en extensión. Y es que pasa uno por momentos en los que escribir unas líneas se hace cuesta arriba pues anda reescribiendo sus propios renglones torcidos, que son los más difíciles de redactar.
Sí escribo en Versos desde el Filo, lugar que utilizo de terapia breve para mis neuras, pero aquí, con la actualidad que hay, en mi actual momento, pues como que, aparte de mis soledades recientes, también me invade la soledad de musas.
Porque no estoy para presupuestos sin presupuestar, ni desplantes "atávicos" a vicepresidentas escudadas en la corrección política, ni apoyos a las cuentas por los mismos que se manifiestan con los etarras, ni tramas corruptas de trajeadas cabezas de turco, ediles múltiples, tránsfugas, Palaus de la Música, comisiones, vergonzantes secuestros eternos y otras zarandajas del folclore patrio.
Y es que no me pica ni Berlusconi, ahíto de farmatint, viagra y blanqueante dental.
Ni el eje universal Obama-Zapatero que liderará el globo terráqueo por mor del lado bueno de la fuerza.
No, no estoy, ni para lo más cercano.
Ni premios Príncipe de Bekeulaer (no se si se escribe así), ni fondos mineros, ni Musel, ni Campus de Mieres, ni las siempre renovadas aceras de Mieres o el aparcamiento de la Mayacina.
Creo que volveré, más por bien propio que de los que me padecen, y ruego disculpas a mis fieles, sean positivos o negativos, pero ¿quién no ha pasado un puente en ruínas?.
LIDIA
PAZ
EMILIO LÓPEZ TAMARGO
EL DÍA DE LA MARMOTA, OTRA VEZ
CONSEJOS PEDAGÓGICOS PARA LOS PADRES DE POZUELO
A ver si aprenden los papás de los niños pijos de Pozuelo en vez de quejarse del castigo impuesto por un juez. Porque, si no se han percatado, ahora son los jueces los que educan a los zagales revoltosos y, cuando se pasan, les prohíben salir los fines de semana porque, claro está, los padres y las madres no están para castigar ni para prohibir a la pobre juventud del Lacoste y la litrona a base de Cardhu.
VALENCIA
DE ALERGIAS
El caso es que el pasado mes de Julio, en el primer día de las vacaciones, uno se dispuso a tomar la medicación prescrita por el estomatólogo, ese médico que, por desgracia para mí, se ha convertido en uno más de la familia.
Y es que uno, por el abuso compulsivo del Ducados, sumado a cierta dejadez a la hora de hacer revisiones periódicas de la piñata, tiene la misma en proceso de restauración y el citado médico se está ensañando conmigo al estilo de ese chico vasco del norte de Europa que nos monta estanterías por televisión. Y es que tira de taladro y llave de carraca y ya tengo más titanio en las quijadas que el mismísimo Gugenheim.
Y entre ferralla y ferralla, la materia prima original va rindiéndose ante la evidencia y, de vez en cuando, me regala una de esas molestias tan simpáticas que sólo se arreglan a base de tenaza, para luego reponer el desaguisado con bricolaje.
Y es que mi dentista es de Bilbao, sí, del mismo Bilbao, y del Atlhetic, aunque tiene un apellido gallego "Pazos", como el de Meirás, y otro italiano "Copolla", sí, como Francis Ford y, será por eso que cuando entro en su consulta me llevo las manos a la cabeza y susurro: "El Horror" y, cuando gentilmente empieza a insertarme sus jeringas anestesiantes por el paladar suele decirme, o a mí me parece oirle, "No es nada personal, son negocios". Y tanto que son negocios que, calvarios aparte, me está saliendo que ni el sobrecoste del Puerto de Gijón.
Bueno, pues toda esta masacre precisa medicación y entre ellas se encuentra el Ibuprofeno, que rima con Nepomuceno, mire usted por donde, y los antibióticos.
Y en esas estábamos, retomando lo del inicio de mis vacaciones, que, tras tomar sendas dosis de antiinflamatorio y amoxiciclina, pasé una noche de perros y amanecí con la cara como un pan y los brazos llenos de ronchas e inflamados.
Como estaba claro que iban a ir por ahí los tiros pues no volví a tomarlos a la espera de la analítica, y a ahí andamos.
Toda la vida tomando esas porquerías y ahora el cuerpo, que es sabio aunque imperfecto, ha dicho basta.
Y es que los organismos, cuando, por su propio bien, o eso dicen, son machacados con los mismos remedios chapuceros pues al final reaccionan y se rebelan.
Y apliquen esto a todos los remedios chapuceros a los males que quieran y a los organismos que les plazca.
La reacción alérgica puede surgir de la noche a la mañana.
