DISCULPEN LA GROSERÍA
GRACIAS, MIERES.
En la vida todo cambia y nada es eterno y en fechas próximas cesaré en mis labores de participación ciudadana en la "empresa" en la que trabajo, "empresa" que todos los que me conocen saben de sobra cual es.
La labor que desempeñé durante estos años, seguirá desempeñándola otra persona que, sin duda alguna, lo hará, como mínimo, mejor que un servidor.
A partir de ahora me dedicaré en exclusiva a aquello para lo que me pagan y, por ello, no quiero dejar de agradecer todo aquello que se me ha dado durante este tiempo.
En primer lugar a los jefes que he tenido y tengo en Mieres y que han depositado su confianza en mí hasta la fecha.
A mis compañeros que sin su apoyo y las respuestas dadas a las demandas planteadas hubiera quedado mi trabajo en vana palabrería.
A todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Mieres que siempre se mostraron receptivos ante mis propuestas y nunca negaron colaboración.
A las Asociaciones de Vecinos de Santa Marina, Requejo, Covadonga, La Villa, San Pedro, Vega de Arriba, Baíña, Rioturbio, etc., etc., y a la Federación de Asociaciones de Vecinos del Concejo de Mieres que, aun con sus problemas, siempre estuvieron allí dónde se les necesitaba y en actitud constructiva, no pudiéndose dar siempre la respuesta que merecían a sus demandas por razones que siempre comprendieron.
Cómo olvidar a la Unión de Comerciantes del Caudal con la que me unió una especial relación de cordialidad, tanto profesional como de amistad. Loli, tú bien sabes que te quiero.
A los hosteleros del Parque Jovellanos.
A la Oficina Municipal de Drogas, a la de Información a la mujer.
A los centros educativos de Mieres, a los equipos directivos y al profesorado, y, sobre todo, a los alumnos, de los cuales aprendí más de lo que nunca podría yo torpemente enseñarles. A las asociaciones de padres y madres, por supuesto, que recientemente acudieron a mi última convocatoria.
A la Asociación de Viudas de Mieres, a la Asociación de Amas de Casa, al Centro Social de Mayores y a la Residencia Valle del Caudal, dónde las personas mayores me insuflaban juventud cada vez que les soltaba mi perorata de consejos.
A los medios de comunicación que dieron promoción a las iniciativas que se planteaban desde esta delegación. La Nueva España, La Voz de Asturias (por desgracia ausente), RTPA, El Comercio, y Radio Parpayuela. A José Ángel Gayol, Andrés Velasco, David Montañés, Carmen Basteiro, Aitana, Bárbara, Carlos Barros, Santi Iglesias, Sol Pérez, etc., etc., que me hicieron más famoso de lo que me correspondía.
A la sociedad de Mieres que recibió a este mierense con acento extremeño con un afecto entrañable del que nunca me desharé.
Seguiré aquí, trabajando para ustedes pero más discretamente, que también me viene bien.
Un fuerte abrazo y gracias.
PEDIR PERDÓN
Pero pedir perdón honra, acerca al ofensor a los ofendidos, y dignifica a quién, desde una posición o status de supuesta superioridad, abandona ésta para acatar el juicio moral de los demás.
El mejor gesto de márketing posible cuando se están perdiendo cuotas de mercado por deterioro de la imagen corporativa.
Bien hecho.
TOUCH y La escopeta nacional, remix.
Así vemos como un Borbón se agujerea un pié con un arma de caza por tierras de Soria, la Castilla recia. El abuelo, con el que alguna conexión tendrá, que también conoce los nocivos efectos de las armas, sobre todo a edad temprana, con mayor edad y experiencia, la cual parece no haberle servido de nada, se descalabra en tierras de Tarzán cazando elefantes mientras su cónyuge celebra la pascua ortodoxa en una tierra que no está para fiestas ni para reinas propias ni ajenas. Como tampoco lo está este país en el que nos despertamos a sustos de primas y recortes improvisados a golpes de tirón de orejas desde la metrópolis europea.
Hablando de primas, quién no tiene una prima en Argentina. A Mariano va y le sale una que va de Evita y le desmantela una de las pocas empresas españolas que funciona, no para los españoles, sino para los capitales, que son los que mandan.
Se recorta en sanidad y atendemos los desaguisados regios en la privada, por aquello de no gastar. No nos llega para filetes de porcino mientras el Jefe del Estado se dedica a su vocación de cazador blanco, corazón negro, dando una imagen de blanco y negro, más surrealista que el NODO del Caudillo, con porteadores raquíticos devorados por las alimañas mientras el gran mono blanco aúlla al caer de la liana y joderse una cadera.
Van a tener razón los que dicen que no somos un país serio, sobre todo si atendemos a las vicisitudes de la familia que ostenta la más alta representación. Guión de sainete con yernos advenedizos y algo cacos, nueras que pasan del informativo al palacio a lo Pretty Woman, niños de pataleta a escopeta limpia y abuelo Cebolleta sintiéndose Mufassa, el Rey de la Selva.
Recupérense, lo digo sinceramente, cúrense de las heridas atesoradas en poco honrosas batallas, y recapaciten. El pueblo no está para bromas ni sainetes.
Los tiempos de La escopeta nacional ya pasaron.
CALVARIO SIN RESURRECCIÓN A LA VISTA
Más museos que habitantes, centros de interpretación del cangrejo de río, auditorios faraónicos que no los llena ni una convención de frikis de las sagas galácticas.
Si había que hacer un puente para cruzar el río había que hacerlo con chulería, el arquitecto más renombrado y que haya puenteado en los USA y en países de similar abolengo.
La mayoría de estas cosas solían traer sobrecostes, claro, pero había crédito y la pólvora del Rey entraba a sacos o en bolsas de basura.
Facturar a lo grande, picotear de aquí y allá, que da pa tó.
Que vamos a hacer una ley por mor del bien común en la que se exija el uso de un tipo de producto, pues antes de redactarla le decimos a nuestro cuñado que funde una empresa, que la subvencionamos, y luego a contratar. Los puestos de trabajo a gente de confianza, de los nuestros, y a algunos de los otros, para que no digan o, mejor dicho, que tengan que callar.
Gobernar, legislar, administrar o despilfarrar en función de la rentabilidad electoral.
Pero en el cuento de la lechera el cántaro acaba rompiéndose y de magnates pasamos a andrajosos a golpes de realidad.
La usura gobierna el orbe y suele hablar alemán. Se vuelve al pan duro y a la sopa de ajo por narices, no por esnobismo folk de un país para comérselo.
Los líderes obreros reaccionan, con motivo, pero lastrados por el letargo en el que estuvieron sumidos mientras esto era jauja. Piquetes de pensionistas, algunos en coches de 24.000 €, recorren las calles de Asturias vigilando que se cumple la consigna de la lucha obrera.
Mientras tanto se suplica al gangster que aporte un diez por ciento de sus botines, que si paga un poco no irá al talego como la gente honrada y desposeída.
Estamos en Semana Santa, semana de recogimiento, de pasión, de calvario. A redoble de tambor cofrade, similar al de los patíbulos, nos fustigan. No me jodáis que no entran ganas de crucificar a alguien.
ADICTOS AL ANONIMATO
Dicen que ninguna adicción es buena, y así debe de ser pues todo lo que crea dependencia te hace menos libre.
Aparte de las adicciones tradicionales y por todos conocidas cada vez aparecen un número mayor de patologías adictivas, a cada cual más variopinta.
Adicción al sexo, a la tecnología, al ejercicio físico, a Internet, al móvil o smartphone, etc., etc…
Entre las actividades compulsivas que se descubren creo que hay una que merece mi especial atención.
La adicción al anonimato.
No me refiero a aquél que quiere pasar desapercibido, ni mucho menos, muy al contrario, el que sufre esta adicción pretende hacerse notar.
Deja sus virulentas y enfermizas frustraciones en cualquier soporte. En papel, por teléfono, mediante los medios de comunicación y, como no, por Internet, mediante el comentario ofensivo e injurioso, repetitivo y desgranado por multitud de sitios y lugares y con distintos objetivos.
Lo que se conoce como “troll” en esta cosa de la red.
En este blog mis lectores conocerán al ínclito “CAUDILLO”. Inasequible al desaliento, insiste en hacer sus barriobajeros comentarios, siempre con alguna cobarde alusión personal, para que quede clara la catadura moral del energúmeno. El pseudónimo lo dice todo aunque en otras parcelas públicas pretenda ir de demócrata.
Pero la suya no debe ser una variante específica de la adicción que le hace proveerse de sus dosis en esta página. Seguramente, más que probable, visitará otras de la localidad, que es la que le gusta a él por diversos motivos, sobre todo por conocerla bien. Y la actitud será la misma, la injuria y la falacia como método de sentirse realizado.
Pero no le bastará y usará otros medios más tradicionales como el anónimo en papel, en folio mejor que en octavilla, y así se dotará de cierto romanticismo justiciero, mientras insulta, veja y calumnia por escrito a todo personaje que le resulte molesto.
El anonimato es como la máscara, la capucha, el pasamontañas del cobarde.
Un pobre infeliz, al fin y al cabo, el cual es menos anónimo de lo que pretendiera. O quizá sea eso lo que pretenda, dejar de ser anónimo o que el anónimo disfraz le de la dignidad que no consiguió como personaje público.
Digo yo.
NADIE VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO
A PROPÓSITO DE HUGO
SORPRESAS TE DA LA VIDA
Por supuesto accedí, como no podía ser de otra forma.
Hoy me encontré con la persona organizadora y ultimamos detalles.
En la conversación me comentó que ya le diría cuánto iba a cobrar.
Se me pusieron los pelos de punta. Le dije que, por supuesto, nada. Y se sorprendió.
Le dije que era un servidor público y que, dentro de mis labores, aunque usara mi tiempo libre, estaba el dar charlas a los ciudadanos, gratuitamente, por supuesto.
Siguió sorprendida y yo más por su sorpresa.
Qué no habrá por ahí, maldita sea.
Cuánto charlatán vive del cuento y la buena voluntad de la gente humilde.
