CRECER

En el blog de mi admirado Ramírez he encontrado estos versos que no he tenido más remedio que sustraerle ya que me vienen que ni pintados en esta casa. Espero que el Benemérito poeta no me mande a la SGAE. Mente de cuatro cortos años
hilando palabras grandilocuentes,
entretejiendo entelequias,
emulando complejidades adultas,
imposibles conversaciones de alta tertulia.
Teatrales gestos que desbordan
el mínimo óvalo del infantil rostro,
enfatizados por danzarinas manos,
voladoras, redondas y abiertas,
con los nudillos ocultos.
Reproches a la imaginaria amiga,
objeto de las frustraciones
y chivo expiatorio de la travesura.
No tengas tanta prisa
por alcanzar el absurdo,
la triste sofisticación
del mayor,
huérfano de la inocencia
y de la verdad de lo que es cierto.

BABEL

- Bon día.
- Buenos días.
- Voy a la Xunta.
- Ya, a la Junta.
- No, a la Xunta.
- En La Coruña.
- No, en A Coruña no, voy a la delegación de Ourense.
- De Orense.
- Ourense.
- Pues yo voy a pasar unos días en Gijón.
- En Xixón.
- Gijón, hombre, en el Principado de Asturias.
- Principau d'Asturies.
- Ya, y ¿sabe que tengo un hijo estudiando en London?.
- Será en Londres.
- No, en London, como usted va a Ourense, a lo mejor me da a mí por ir a Mockba.
- ¿A donde?.
- A Mockba hombre, donde el Putin ese.
- A Moscú.
- A donde me de la gana.
- ¿Leyó las declaraciones del Lehendakari?
- Del Presidente del Gobierno Vasco.
- Del Lehendakari.
- Y las del catalán también.
- Del President de la Generalitat de Catalunya.
- Del Presidente del Gobierno Catalán.
- Honorable President.
- Claro hombre y ví por la tele lo de los candidatos a President de la Republique Française.
- ¿Le paró alguna vez la Ertzaintza?
- ¿La Policía Autonómica Vasca?
- La Ertzaintza.
- Y el New York Police Department también, cuando estuve en los United States of America, debo tener cara de sospechoso.
- Más bien de abertzale.
- ¿De independentista vasco?. Yo, que soy de Badajoz.
- No me extraña nada que le paren por ahí, si fuera a Lleida y le viera un Mosso...
- Como si va usted a Munchen y le pilla la Polizei, que no vea como las gastan.
- Bueno, adeu o agur.
- Aurevoir y que tenga usted un good day. Sayonara.
 

CRÓNICAS RURALES.- EL CAPITAL

- Buenos días Higinio.
- Buenos días, Cabo, como usted por aquí.
- Dando una patrulla por el "extrarradio".
- Muy bien hombre, muy bien. Yo ya ve, aquí, atendiendo al "ganao", como siempre, que algunos nacimos "pa" trabajar "na más" y así palmaremos, trabajando como burros.
- Bueno Higinio, no te quejes que la vida no te ha tratado demasiado mal. Tienes tus tierras, tu ganado, que algo te habrán dado.
- Sí me han dado Ramírez, sí me han dado, para qué lo voy a negar, pero lo empleé todo en el hijo y en trabajar más cada vez. ¿Cree usted que esto es vivir?.
- Leches, Higinio, que hay gente que está peor hombre...
- Eso es verdad pero, ¿sabe usted cuanta gente hay forrada sin dar un palo al agua?
- Es verdad, el sistema es así. Pero bueno usted pudo darle a Andresín unos estudios y ahora es un hombre de provecho en la capital, ¿no?.
- Todo mi esfuerzo estuvo empeñado en ello. Pero no sé yo si mereció la pena.
- Pero hombre, Higinio ¿Como dice usted eso?. Su hijo hizo una carrera que muy pocos pueden sacar con el aprovechamiento que obtuvo él. Además, ahí lo tiene, con un alto cargo en una multinacional y cada vez que puede viene a verles.
- Sí Ramírez, sí, si yo no tengo queja de mi hijo, si todo lo que pude darle lo aprovechó con esfuerzo y sacrificio y ahí están los resultados pero yo, más de una vez, me pregunto si no hubiera sido mejor que hubiera quedado aquí, trabajando como la gente honrada, ganándose el pan como Dios manda.
- ¿Pero acaso no se gana el pan de una forma honrada?. Bueno, algo más que el pan.
- La verdad es que, parece que lo que hace es todo legal. Vamos, que mi hijo no es un delincuente pero que sea honrado hacer lo que hace él y otros como él, tengo mis dudas, Ramírez, tengo mis dudas.
- No acabo de entenderle.
- Mire usted, sin ir más lejos, la última vez que estuvo aquí ni pasó por la finca. No se despegaba de un aparato de esos que ahora quiere tener "tol" mundo. Un ordenador de esos que se llevan en el maletín. Con el chisme ese se conectaba a eso de la Internete y, cuando le preguntabas, decía que estaba trabajando. Sí, trabajando desde la cocina de mi casa, no me dirá usted que eso es "mu" normal, pues bien, un día que estaba "enchufao" a la pantalla comenzó a dar saltos y gritos como si hubiera "marcao" un gol el Madrid, que con los tiempos que corren es bastante. Cuando le pregunté qué le pasaba me dijo que acababa de ganar diez millones, así, sin anestesia ni nada, diez millones de Euros, Cabo, no de pesetas, de Euros, y tocando las teclas del artilugio ese y sin soltar una gota sudor. Eso no me parece "mu" normal, Ramírez, mire usted, él lo justifica diciendo que acababa de cerrar una "operación", como si fuera cirujano en vez de economista, una operación en la que el dinero cambia de manos en cuestión de segundos, y con la que se acaban de cambiar de dueño varias empresas importantes con todos sus terrenos, sus edificios y sus obreros. Luego, miro el telediario y veo que una de las ventas de Andresín ha acabado en cierre de fábricas y despidos masivos. Gente que trabajaba honradamente se ha visto en la calle porque, entre otros, mi hijo, ha tocado no sé que teclas en el ordenador cerrando una operación. No me joda Ramirez, eso no puede ser de ley, que yo lo que tengo lo he "comprao" con el fruto de mi trabajo, y pago los impuestos como el primero, que nunca dí motivos a Hacienda para una inspección, que si he tenido subvención ha sido por no ser más imbécil que los demás que también chuparon del bote. Pero yo me levanto a las seis de la mañana y no paro hasta la "oscurecía", y así tengo los huesos, y el cabrón de mi niño ni se inmuta mientras participa desde mi propia casa en una "OPA" de esas que tanto hablan en la "tele", forrándose él y otros como él, sin doblar el lomo un ápice, Ramírez, que esto va a ser cosa del Demonio.
- Puede que tenga usted Razón, Higinio, va a ser cosa del Demonio. Pero en este sistema estamos y parece que va a más. Esto es lo que se llama "Capitalismo".
- Pues me cago yo en el Capitalismo, Cabo, me cago en el Capitalismo y en "to lo que se menea".
Ya de noche, frente a la pantalla de su ordenador, Ramírez recordaba la conversación con Higinio y le vino un ápice de inspiración para su blog.

SACRIFICIO

Este emblemático domingo no hay noticia de resurrecciones. Lo que sí sabemos es que una bala de 9 m.m. tenía escrito un nombre. El nombre de un hombre, de un policía que, por si a alguien se le ha olvidado, es un hombre también, o una mujer. Esa persona, pues ser persona y policía es compatible, recordemos, se había convertido sin saberlo en un precio a pagar en el caso de que hubiera muerto, de muerte voluntaria, recordemos también, el asesino, recordemos también que mató gente, De Juana.
Seguramente, ese hombre, una mañana después de conocerse el fallecimiento de la alimaña, fallecimiento que seguro que no le entristecería mucho, como a muchos de nosotros tampoco, bien, retomemos: Ese hombre, esa mañana, entraría a tomar un café en el bar habitual, a sabiendas que contradice las elementales normas de autoprotección, pero cierto grado de rutina supone un respiro que alivia de la tensión y da mayor sensación de libertad donde no la hay. Cuando estuviera dentro, degustando la consumición e, incluso, echando un vistazo a la prensa, entraría el hijo de puta designado al efecto, con paso rápido y con pánico en el cuerpo, pues el que mata por la espalda es un cobarde redomado, y apuntaría a la nuca del hombre distraído con el arma que llevaría en la mano y dispararía provocando, a parte de la muerte del hombre, la parálisis de la concurrencia tras sentir el estampido seco y metálico de la detonación, dándose de inmediato a la fuga.
El acto heróico se habría consumado. El sagrado sacrificio obligado en homenaje de San Iñaki de Juana habría sido celebrado por sus fieles. Se producirían inmediatas reacciones políticas y mediáticas, capilla ardiente con honores, viuda, madre, familiares desolados por el absurdo de perder a un ser querido de forma tan injustificada, recibiendo pésames de Presidentes, Ministros, políticos de todo pelaje, y la solidaridad de los compañeros del muerto y de la gente decente. Banderas, himnos, medalla, titulares y olvido. Eso sí, la referencia a ese hombre anónimo en mítines de todos los colores, unos para responsabilizar al gobierno y otros para justificar la búsqueda de una solución definitiva, sería inevitable y vomitivo.
La muerte de un hombre honrado es una cosa, la "alta" política otra.

PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA

Treinta años de partido legal cumple hoy. La izquierda real y democrática, la mayor y central fuerza opositora en la clandestinidad. Pieza clave de una difícil transición en un país ahíto de tiranía.
Gentes que hicieron la guerra y la perdieron, sufrieron represión de la de verdad, persecución, tortura, cárcel, paredón y exilio. Al legalizarse tuvieron que asumir amargas herencias, que no les correspondía heredar, comulgar alguna rueda de molino, por responsabilidad y, por qué no decirlo, por patriotismo, por la consolidación de una democracia a la que no pudieron o no supieron sacar partido. Con una presencia política insignificante para lo que fueron, se embarcaron en amalgamar en una coalición a otras izquierdas. La socialdemocracia oficial se tragó a la mayoría, bien por desilusión, bien por interés, que hasta en el comunismo aparecen los intereses.
Una Izquierda Unida que los Comunistas no han sabido liderar y que, con tan variopinta amalgama de corrientes, puede ocurrir que se difuminen por completo.
La hoz y el martillo no venden y ahora todo es márketing. Se vende mejor la palabra "verde" con un girasol de logotipo que la bandera roja de las revoluciones perdidas. Un ejemplo lo tenemos en la crísis de Asturias que tiene un trasfondo que da cierto "tufillo" poco marxista. El mismo Valledor hablaba en rueda de prensa de la inexistencia de dos corrientes, sino de la pervivencia de un río por un lado y de una ciénaga por el otro.
Mantener ayuntamientos puede ser un objetivo. Otro, seguir dando apoyos a los de Z.P. para mantener ciertas cuotas de representatividad, y frenar a la derecha (si no se les ocurre volver a la pinza de Anguita con González) y seguir en "comunión" con los independentistas en tripartitos catalanes y vascos.
Mientras tanto, mantener el folklore pro-palestino y pro-castrista a ultranza, ecologismo donde los haya, unos toques de republicanismo y pacifismo universal, salvo en las barricadas antisistema.
Cuentan con muy buena gente, sin duda alguna, pero también con algún que otro bobo, pero sin solemnidad, que consigue que mi voto no opte por esos inciertos senderos.
No obstante, felicidades sinceras.

CRÓNICAS RURALES.- El Cabo Ramírez y la "Blogosfera"


Como ya se ha dicho en otras entradas, Ramírez, el Benemérito Cabo, tenía dentro de sí el gusanillo de la poesía. Era una especie de adicción que mantenía en secreto y que practicaba casi en la clandestinidad.
A veces reflexionaba sobre ello y pensaba que para qué escribir si él era su único lector. Sentía que aquello suponía una especie de "onanismo" un tanto enfermizo.
Claro que le gustaría que le leyeran pero sabía, o creía, que nadie publicaría sus ripios de aficionado.
Con la llegada de internet, en la que fue autodidacta como la mayoría, comenzó a usar el Google y descubrió los blogs. En ellos, ciudadanos anónimos o no, publicaban sus reflexiones, sus creaciones, sus gustos y aficiones y llegaban a cierto número de gente.
Visitó blogs políticos, unos de derecha, otros de izquierda, otros críticos, otros más poéticos e intimistas, otros variados y satíricos y, como no, tambien dió con éste que escribe su biógrafo no autorizado, aunque tolerado a regañadientes. Se enganchó en sus ratos de ocio a ese tipo de navegación, pero como mero espectador. Nunca se atrevió a hacer un comentario. Su timidez innata y su precaución profesional se lo impedían.
Alguna vez se preguntó ¿Por qué yo no?. Siempre acababa negando, invadido por el sentido de responsabilidad, la prudencia y todas las otras mierdas que nos ponen límites hasta en lo más inofensivo, cosa que él mismo pensaba en muchas ocasiones en sus profundas crisis de identidad.
Una noche, serían las tres de la mañana, harto de dar vueltas en la cama, se levantó empapado en sudores fríos. La mirada perdida y el ánimo decidido. Se encaró a su portátil flamante con "wireless" y se encaró con el "Blogger".
Ahí empezó todo. Fue rellenando los formularios de rigor, manteniendo la discrección necesaria para mantenerse en cierto anonimato, y creó su blog. Como único dato identificativo su apellido: Ramírez, tan común que era imposible relacionarlo. Como título, tras dar muchas vueltas, optó por uno que uniera sus dos vertientes en la vida: La Espada y la Pluma, los versos que escribía en secreto unidos, incógnitamente, al charol de su tricornio, el cual portó, desde el principio de su carrera, con honra. "Versos de Charol", así se llamaría su obra electrónica.
Concluyó la configuración y editó su primera entrada. Cuando pulsó el botón "publicar" sintió una mezcla de emoción y miedo a lo desconocido que le hizo estremecerse. Cuatro versos suyos volaban en la red de redes, tan grandiosa y tan globalizada, mientras él, tan insignificante, en aquel insignificante pueblo, temía sentirse desbordado.
Volvió a la cama sin apagar siquiera el ordenador.
De momento puede despertarse con haber sido enlazado por el primer blogista que conoció y que igual no hubiera querido nunca conocer.

AUTOAYUDA

En el blog de Sibylla Libia he visto este estupendo video cuyo mensaje podría suscribirse sin necesidad de notario. No he podido por menos que traerlo acá.

CRÓNICAS RURALES.- EL CRÍMEN DEL "REGRESADO"

Cuando lo vió en la puerta de su despacho, el Cabo Ramírez no daba crédito a sus ojos. Allí estaba, con la expresión ausente de siempre, Froilán “El Regresado”, con su raída gabardina gris, abundantemente salpicada de sangre. Llevaba en la mano un cuchillo de monte de treinta centímetros de hoja que, una vez cruzó la mirada con el agente, dio la vuelta empuñándolo por el acero y encarando la empuñadura de cuerna de ciervo hacia su interlocutor y tras apoyarla en el antebrazo izquierdo, con un gesto clásico de otras épocas dijo con voz serena y una leve y cortés inclinación de cabeza: “Me rindo y vengo a entregarme”. Aquellas eran las primeras palabras que nadie había oído, en muchos años, de boca de aquel hombre.

Aquél pueblo nunca tuvo “tonto” oficial. No se conoció, en lo que alcanzaba la memoria de los más ancianos, a nadie que respondiera al estereotipo de “tonto del pueblo”, ni a persona con la mínima deficiencia mental. Aquel pueblo tenía a Froilán, el cual, si bien tenía un comportamiento fuera de lo común, siempre fue respetado y querido y nunca nadie tuvo la osadía de considerarle “loco” o “tonto”.

Cuentan que, muy joven, a falta de trabajo y posibilidades económicas de sus padres para darle carrera, marchó de casa un buen día y se presentó a una oposición no se sabe concretamente cual, pero sí que era para una fuerza de seguridad. Tras aprobarla y pasar la correspondiente academia, parece ser que marchó voluntario al País Vasco en unos tiempos turbulentos en los que, casi a diario, se conocía la noticia de alguna muerte violenta.

Nadie, salvo tres o cuatro personalidades del lugar, entre las que se encontraba Ramírez, supo nunca qué le ocurrió concretamente durante su ausencia, el caso es que, cuando volvió a casa, ya no era el mismo.

Silencioso e impasible, salía de su casa bien de mañana, con la gabardina de siempre, hiciera frío o calor. Cuando se cruzaba con sus paisanos, éstos, le saludaban afectuosamente y él correspondía con una leve sonrisa de su casi impenetrable mirada. Se pasaba el día recorriendo el pueblo y sus inmediaciones a pié, en actitud vigilante. Cuando llegaba algún forastero, éste era sometido, sin percatarse en lo más mínimo, a un meticuloso y discreto seguimiento. El Cabo Ramírez, muchas veces lo observaba desde la ventana de su despacho hacer sus labores de contravigilancia y notaba como, sin cambiar el gesto, iba revisando con la mirada todos los bajos de los vehículos de la acera de enfrente. Cuando alguien sospechoso o de poco fiar aparecía por el pueblo, Ramírez solía enterarse primero por una pequeña nota que aparecía bajo la persiana de la ventana de su oficina con una precisa descripción física, hora de llegada, lugares frecuentados, modelo, color y matrícula de vehículo, etc. Froilán siempre acertaba, si el reseñado en sus misivas no traía malas intenciones, solía siempre contar con algún historial policial.

En otras ocasiones, a Ramírez le invadía la ternura cuando comprobaba como su colaborador interrumpía sus secretas labores cuando aparecía Rosita. Rosita era sin duda la mejor moza de la comarca, pero también la más desgraciada pues acabó casada con “El Zamarrón”. Este elemento se había hecho a sí mismo trabajando primero como albañil en el extranjero y, con lo ahorrado en esos años, montando una constructora que, no se sabe muy bien con qué artes, tenía la exclusividad en la mayoría de obras públicas y viviendas protegidas de la provincia. Era un individuo tosco, prepotente, populachero y fascista, y además con muy mala bebida. Todo el pueblo sospechaba que el animal no trataba muy bien a Rosita, pero nunca se pudo demostrar nada y muy pocos osaban siquiera plantearlo. Ramírez intentó, sin éxito, sonsacarla en alguna ocasión para ver si era cierto que aquel energúmeno le pegaba. No había nada que hacer y el Cabo se sentía impotente pues, además, hacía tiempo que ansiaba pillar al “Zamarrón” en algún renuncio, habiendo ya mandado diversos informes a la Comandancia y a Delincuencia Económica pues todo el mundo sabía que la fortuna de aquella bestia no había pasado la colada.

Era evidente que Froilán amaba a aquella mujer. Todas las noches Rosita, tras la cena, encontraba en la ventana una pequeña hoja de papel cuadriculado con unos versos que solía memorizar antes de hacerla desaparecer.

Que mi alma huída

te acune en tus sueños,

ahuyentando miedos,

insuflando vida

y colores nuevos

a tu mar dormida.”

Aquellas rimas eran lo único que sacaban, tanto a Froilán, el autor, como a Rosita, de la rutina diaria impuesta, a uno por su trastorno, y a la otra por su dramática cotidianeidad.

Aquella madrugada “El Regresado” se disponía a dejar sus versos en la ventana de Rosita cuando escuchó los gritos del marido que, al parecer, debía de haber regresado borracho al domicilio.

- ¿Tu te crees que esto es cena para un trabajador?.

- Si hubieras venido a una hora normal no estaría fría.

- Mira, niña, no me contestes que estoy empezando a cabrearme y sabes lo que puede pasarte cuando yo me cabreo. Que, últimamente estás muy crecidita, mosquita muerta, que si no fuera por mí estarías por ahí tirada tú y toda tu familia de muertos de hambre.

- Muertos de hambre pero honrados…

- Rosita no me tientes que te estampo la cabeza contra la pared.

- Ya estoy harta Antonio. Como se te ocurra acercarte te denuncio a la Guardia Civil. No pienso aguantar ni una sola bofetada más. Además, creo que ya es hora de que nos divorciemos, yo no puedo seguir así…

- Con que esas tenemos, hija de puta. No te preocupes que no vas a tener que divorciarte, te lo voy a solucionar yo ahora mismo.- Dijo dirigiéndose a la vitrina en la que guardaba las escopetas, completamente desencajado y con los ojos inyectados en sangre.

En ese momento, un estruendo de cristales inundó aquel salón cuando Froilán atravesaba la ventana protegiéndose la cara embozado en la gabardina de la que, una vez aterrizó en el parqué, sacó el machete montero y con un rápido y certero giro de muñeca seccionó la yugular del “Zamarrón”. Éste, mientras su cuello regaba de sangre, con intermitentes aspersiones, toda la sala y sus ocupantes, emitía una especie de alarido similar a los gruñidos del cerdo en San Martín, cayendo al suelo tras varios giros en círculo y, entre estertores y ronquidos inhumanos, fue apagándose sobre la alfombra, con los ojos abiertos y chapoteando en un creciente charco rojo.

Froilán, con el machete oculto por su antebrazo, miró a Rosita con una leve y tierna sonrisa de ojos y salió por donde había entrado. Antes de dirigirse al Cuartelillo tuvo tiempo de redactar la última nota que dejó en el lugar habitual.

Pasados unos días, cuando el pueblo se estaba intentando recuperar de la conmoción y de la invasión de periodistas, Rosita se dispuso a recoger sus cosas de la casa solariega que el difunto había convertido en una especie de museo de los horrores. Algo le dijo que debía volver a la ventana de los poéticos mensajes y así lo hizo. Allí estaba el pequeño papel cuadriculado pero, esta vez, ligeramente manchado de sangre, como una firma sagrada.

“Ahora liviana vuela

que será tu vuelo

el que engalane el cielo

de mi escondida celda”

Nadie más supo en el pueblo de Rosita. Ni de Froilán y su cautiverio terapéutico, salvo Ramírez que, cuando se asomaba a la ventana, sonreía con los ojos encharcados, buscando sospechosos.

JILIPOLLAS DEL MES

ERC muestra su apoyo al gobierno y se solidariza con la izquierda abertzale. Madrid, 3 de Abril (EFE).- El diputado de ERC Joan Tardá mostró hoy su apoyo al Gobierno y su solidaridad con la izquierda abertzale ante el recurso de ilegalización de ASB presentado por la Fiscalía General del Estado. Ser, o no ser. ¿Ser independentista catalán y, dada mi ideología apoyar a mis aliados de Euskal Herría?. Cataluña, es obvio que tiene derecho a la independencia y, en consecuencia, el País Vasco también. Si el Bierzo reclama el derecho de autodeterminación, dada mi condición de independentista catalán debo apoyarlos. Lo mismo ocurriría si la reivindicación se produjera en la Cuenca del Caudal, como no iba a solidarizarme con ellos, yo, un independentista de pro. Ahora bien, lo cortés no quita lo valiente y lo independentista no quita lo gubernamental. Como en su día decidimos apoyar el Gobierno de Zapatero, ahora también debemos apoyarlo en lo de la ilegalización, eso sí, solidarizándonos con los ilegalizados, por coherencia política. Pedimos un referéndum de autodeterminación y Montilla no tragó, le ofrecimos a cambio el gobierno a Mas y Mas no se lo tragó, entonces, por coherencia como digo, debemos seguir con Montilla sin autodeterminar pero determinados a seguir gobernando. Cuan difícil es ser independentista y hacer política de verdad, manteniendo la coherencia.

HOSANNA

Pasó el Domingo de Ramos. Según la leyenda cristiana se conmemora la entrada del presunto Mesías en Jerusalén, rodeado de fans armados con palmas y ramos de olivo. Un pueblo analfabeto depositando todas sus ansias de libertad en aquel indigente montado sobre un pollino. Coincidiendo con esta celebración, en otra tierra prometida (para otros analfabetos), se producía la entrada triunfal de la Benemérita en más domicilios de heroicos libertadores. Allí, en vez de ofrendas vegetales, les recibieron con botellas y ladrillos, de forma pacífica, claro, pues para ellos, aquellos uniformes color olivo representan lo que para los judíos representaban las corazas de las legiones. La diferencia estriba en que, en aquel tiempo, Roma era un imperio y Palestina una provincia, mientras España, ahora, está por definir y Euskal Herría es una entelequia mentirosa y perversa. El hombre de la burra traía, según cuentan, un mensaje de paz. La Guardia Civil tambien pues no hay mayor paz que evitar muertes de inocentes deteniendo asesinos y arrebatándoles explosivos y pistolas. Lo más grave, para algunos amantes del diálogo y las libertades de los pueblos, es el "atentado contra la libertad de expresión" que supone el desmantelamiento de la editorial de su "catecismo" periódico, en el que se publican las pastorales de su "vaticano" en la clandestinidad, así como manuales para "pacificar" al enemigo mediante productos químicos debidamente mezclados. Según parece, uno de los objetivos a "pacificar" era Fernando Savater, lo cual no es novedad y tiene su lógica. Fernando es un intelectual y la intelectualidad siempre ha sido objetivo prioritario del nazismo. Para un glorioso "Ejército de Liberación" como el que nos ocupa, lo primero que hay que matar son las ideas y, este señor se ha caracterizado por el desenmascaramiento de los asesinos y de los nacionalistas "democráticos" que sacan rédito político del terror del contrario. Habrá quien diga que el filósofo es un aliado del Partido Popular en su labor de desgaste al Gobierno y puede que sea verdad, aunque no se produce esa alianza por voluntad de este señor. Fernando siempre ha defendido las mismas posturas, la denuncia del terror y la falta de libertad que se vive en el País Vasco y la actitud autoritaria y excluyente de los nacionalistas para con los que no lo son y, en eso, solo ha encontrado el apoyo del PP y de algunos disidentes socialistas hartos de que su partido comenzara, tras la depuración de Redondo Terreros, a escarcear con el nacionalismo y a intentar, a toda costa, llevar a buen puerto el dichoso "proceso". Que esta actitud beneficia al P.P., pues es posible pero la intención de mucha de esta gente es defenderse de los atropellos de los sabinianos y de sus amigos de las pistolas y, por tener esa valentía o bien son asesinados o bien reciben patadas en los cojones en las puertas de los juzgados y la verdad es que, seguro que interesadamente, en el momento actual solo tienen el apoyo de la Derecha aunque muchos de ellos sean de otra tendencia política. Y hay que reconocer la victoria de la estrategia etarra. Estas alimañas descerebradas se percataron un día que matando gente uniformada no iban a ningún sitio por lo que optaron por "socializar el sufrimiento" asesinando políticos. Los políticos, con el añorado "Pacto de Ajuria Enea",ante la violencia, demostraron unidad y firmeza anteponiendo el fin de la misma a cualquier otra reivindicación más o menos mezquina. En vista de esta situación, los pistoleros optaron por mirar a Irlanda del Norte. Aunque la similitud histórica y política de ambos conflictos es prácticamente nula, salvo en los métodos sangrientos, lo que se intentaba era provocar en el País Vasco una división política entre nacionalistas y no nacionalistas similar a lo que allí ocurría entre católicos y protestantes, comenzando entonces la yá citada "socialización del terror" tendente a una "Urlsterización" de la zona. En cierta medida lo consiguieron pues los nacionalistas comenzaron a tirar de la cuerda con "Pactos de Estella" y similares, así como los Planes del llorón de Ibarretxe. Por otra parte los perseguidos se cansaron de serlo y de callar y salieron a la luz pública hartos de poner los cadáveres. Una vez polarizada la sociedad vasca, la de los vascos y las vascas, en dos bandos irreconciliables, se había conseguido forzar la existencia de un verdadero conflicto político y humano que hiciera posible la búsqueda, por parte de los distintos gobiernos, de soluciones dialogadas. Pero el éxito de los criminales viene siendo aún mayor cuando han conseguido tambien dividir profundamente a la sociedad de uno de los estados enemigos, seguramente el más enemigo de todos, crispándolo y resucitando las solapadas "dos Españas". Además los asesinos se han convertido en los únicos protagonistas y en el eje central de la contienda política. En los últimos días, mientras se producían las detenciones, el resto de "discípulos" se reunía, para mayor gloria de Sabino, a hablar de "articular mecanismos democráticos que propicien el diálogo político para la consecución de la paz". Los "mecanismos democráticos" fueron desmantelados en Guipúzcoa y Navarra por las "fuerzas de ocupación". Los hombre de verde, ya se sabe, no entienden la sofisticación de estos procesos y ven los citados "mecanismos democráticos" como artefactos explosivos a desactivar, en un típico análisis simplista de la situación de fondo. Hoy me emocionó ver la imagen de uno de los detenidos, en libertad con cargos, abrazándose entre lágrimas a sus "papás". Pobre criaturita, lo que ha debido sufrir y solo por intentar limpiar su patria de obstáculos para su tan ansiada paz. "Yo soy el hijo del hombre", proclamaba aquel melenudo que entró a lomos del cuadrúpedo. Otegi, en alguno de sus sermones de la montaña y bienaventuranzas varias bien podría decir "Yo soy un hijo de.......". Terminen, si quieren, ustedes mismo la frase. A mi ya me da pereza. Ya pasó el Domingo de Ramos. A ver si podemos llegar tranquilos, desgracias viarias aparte, al Domingo de Resurrección. Amén.