EL DISCURSO DEL REY

Es cierto que soy muy hijo de puta pero además soy muy hipócrita, como la mayoría de los rojos. Tras haber aporreado con vehemencia republicana un cazo y tras una opípara cena, incongruente con mi condición de jubilado de la clase obrera, no pude resistirme y acabé acudiendo a la TV a la carta para ver el discurso de Su Majestad.
Lo vi y lo oí entero.
Estando en la situación en que estamos viviendo reconfortan las palabras de alguien de demostrada autoridad moral, personal y dinástica.
Una vez escuchado el discurso, mirando a los ojos sinceros de nuestro Jefe de Estado, tras inundar mis mejillas de lágrimas patrióticas, en verdad os digo que vamos a salir de ésta.
Su indiscutible liderazgo hará que esta gran nación vuelva a salir del abismo tal y como hizo cada vez que un Borbón nos lideró.
Así que no seáis torzales y asumid que qué cojones va a ser de nosotros sin tan luminosa estampa.
Que lo del padre, pelillos a la mar, pijoteros, que andáis siempre hurgando. Que a quién le amarga un polvo millonario y una comisión saudita.
Que gracias a él tenemos democracia pues era el heredero de Franco y nos regaló este chollo. Y el 23 F lo demostró vestido de militar y me hizo llorar lo mismo que he llorado hoy con el discurso del hijo.
Que estoy aquí, en mi piso encerrado, mísero de mí, pero consciente de que tenemos un timonel que maneja la nave sin necesidad de que nadie lo vote.
Así que sacad las banderas y tocad diana todas las putas mañanas porque merecéis seguir viviendo en un cuartel por la gracia de Dios, Amén.

DE LOS SENTIMIENTOS RELIGIOSOS

Sobre los sentimientos religiosos y la puta que los parió.

Uso esta contundencia políticamente incorrecta con toda la mala intención.
Según ese artículo de mierda del Código Penal tienen más prevalencia los sentimientos de los que adoran a un ser imaginario que mi afán por desmentir las patrañas apoyado, por supuesto, en argumentos de gente mucho más preparada que yo.
El día que me cague en los antivacunas o terraplanistas podría llegar la asociación de abogados antivacunas y terraplanistas y presentar una querella contra mí por ofenderles.
En una democracia, entre los derechos fundamentales está el de ofender. El de ofender ideas que consideramos ilógicas e irracionales tanto en un sentido como en otro.
Nadie debe sentarse nunca en un banquillo por cagarse en un ser mitológico o en un personaje histórico.
Mucho menos por fabular con diversas posibilidades sobre la trayectoria de dioses y demonios.
Según la doctrina de mierda imperante en este país hubo cuatro evangelios. Cuatro versiones sobre la vida y milagros de un ser aún por demostrar su existencia y escrita por diversos biógrafos afines. Los evangelios apócrifos ni voy a mencionarlos. En este contexto que alguien haga una versión cómica sobre una posible homosexualidad del Mesías ofende tanto a los abogados Cristianos de los cojones que presentan una querella que, por vivir en un país alternativamente gobernado por anormales, la justicia tiene que admitir.
Abogados a los que se la sudan los casos de pederastia más que probados en el seno de la institución a la que dicen defender.
Hasta que no haya un parlamento que no asuma que los sujetos de derechos son la ciudadanía y no los sentimientos y legisle en ese sentido, seguiremos con esta mierda de lastre y teniendo como protagonista a Willy Toledo que, por cierto, no ha sido tan maldito como pretendía y declaró que no quería ofender a los católicos por mor de sortear el artículo del Código Penal.
O se es o no se es. Cágate en todos, joder.
Me cago en los abogados católicos y en la mierda de políticos que permiten que tengan margen de maniobra para coartar derechos fundamentales.

SABEDORES Y SABEDORAS

Suele pasar que aquí sabemos de todo, sobre todo de las profesiones ajenas. Todos llevamos dentro un árbitro de fútbol, un capataz de obra o incluso un ingeniero.
Todos sabemos lo mal que lo hacen los demás en lo suyo, que no es lo nuestro, pero que a nadie se le ocurra hablar de lo que sabemos por formación y  experiencia que entonces bien que saltamos a poner a cada cuál en su sitio.
En el trabajo que desempeñé pasa mucho. Si pones un cordón policial porque hay un incendio o siniestro e intentas salvaguardar la integridad física del que intenta sobrepasarlo, siempre oirás: “Es que tengo que pasar por ahí”, “Hay que ver como sois” y cosas por el estilo.
Qué decir cuando tienes que reducir a alguien violento. De acordarse de nuestros progenitores para arriba, como si uno saliera de casa con el afán de dar y recibir hostias.
Luego está el “si me dejaran a mí...”
Y digo esto porque nunca se me ocurrió decir a un cirujano: “mejor cortaba usted por aquí”. Tampoco le dije nunca a un profesional sanitario como poner una vía aunque se me hicieron verdaderas escabechinas. Mucho menos a un albañil que la plomada estaba mal puesta aunque el muro acabara colapsando. Bueno, cuando colapsaba sí decía, antes no.
Dicho lo dicho, las lógicas de cada uno pueden a veces no coincidir con la de los profesionales que ejercen lo suyo y no por eso significar que está mal hecho.
Hecho este comentario, no se prive nadie de criticar al prójimo, sobre todo a las profesiones e instituciones públicas, que para eso gozamos de libertad de expresión, y equivocarse en el juicio es legítimo.

EN LO QUE ESTAMOS

Si volvemos a elecciones habría que ocupar las calles. Estaría demostrado que no valéis para representarnos. Sois unos mierdas que sólo pensáis en intereses partidistas y os la suda el pueblo.
A los partidos nacionales qué decirles. La campaña electoral permanente basada en la crispación más que en la responsabilidad, en el sentido de Estado y en el interés de los ciudadanos, al fin y al cabo os convierte en estafadores. A los nacionalistas catalanes, qué decirles, lanzaron a su pueblo a una aventura en la que ni creían para tapar otros intereses. Ahora cómo negociar para investir a un presidente que os niega la mayor.
El caso es que podéis encender todas las hogueras y todas serán muy difíciles de apagar.
Por si eso no bastara facilitasteis la entrada de la extrema derecha en las instituciones y la derechita cobarde pactó con ella.
Mala pinta tiene todo y el pueblo puede llegar a hartarse.
Cuando el voto deja de tener el valor que teóricamente tiene se genera una frustración que no tiene buena salida.
Yá valió. Pensadlo, miserables.

DE NACIONES

Cuando empezamos a hablar de naciones empezamos a cagarla.
Me da igual que se hable de una única nación “para dominarlos a todos”, como predica el nacionalismo español rancio, que hablemos de nación de naciones, plurinacionalidad, estado de naciones, naciones sin estado y cualquier invento envuelto en una bandera.
Quiero que se prioricen las libertades y los derechos civiles y sociales por encima de las identidades de mierda.
Meteos las banderas por el puto culo y gozadlo.
Tengo una única esperanza, una Europa unida real, con la superioridad histórica, cultural y social que nos sitúe en el contexto global con los valores de la cultura democrática y la libertad como patrimonio indiscutible.
Claro que soy español, también, pero sin aspavientos.
He vestido uniforme del que nunca me avergoncé con los colores de la bandera constitucional que un parlamento democrático, votado por la ciudadanía, decidió como símbolo.
Soy republicano, pero de la tercera, no de la primera o la segunda. No creo que los colores de la bandera sean el problema.
Español porque me tocó y con la suerte de que en el lote entraban Cervantes, Lope, Calderón, Quevedo, Unamuno, Ortega y Gasset, Lorca, Cernuda, Dalí, Picasso, Saura, García Berlanga, etc., etc.
Nunca español de Millán Astray y sus aliados, ni de Abascal tampoco.
Cada vez que dice “Viva España” ese individuo o cualquiera de sus seguidores me estremezco de rabia.
Estamos en una debacle irracional en la que la extrema derecha saca tajada porque otro tipo de fascismo, el de otras banderas, está llevando a la práctica las mismas tácticas y talante antidemocrático, pero revestido de un supuesto progresismo que no es tal, ni mucho menos.
Yo he llevado la bandera de España en mi uniforme, como símbolo del conjunto de la ciudadanía a la que pretendí servir, nada más.
Cuando convertimos a los símbolos en tótem, mal vamos.

DE LA LEVEDAD

La verdad es que nunca tuve graves problemas de salud salvo una varicela a los treinta que casi acaba conmigo.
La verdad es que nunca me cuidé en demasía.
Tuve los excesos propios de la juventud y cuando el Rock’n Ríos fumé media Ketama.
No probé ninguna otra droga en la vida por cobarde y los cigarritos de la risa los dejé a los dieciocho pues me daban paranoias poco recomendables.
Me jugué la vida en lo profesional porque quise pero salí relativamente airoso. Nadie me obligó a ser lo que fui.
El tabaco desde los trece fue lo que acabó pasándome una importante factura hace dos años.
Que te abran el pescuezo de oreja a oreja y te arranquen la garganta, con todas las secuelas que eso deja y ninguna agradable, debiera haber valido para purgar la “mala vida”.
Pero como esto no va de “ya valió” ni de justicias cósmicas, la física y la química quiso que un nuevo cúmulo de células criminales se constelara en mi pecho con muy malas intenciones.
Mañana ingreso cinco días para que me chuten mandanga de la buena a cascoporro, a fin de reducir el bicho mediante tres ciclos de la misma duración y con el descanso de diez días entre ellos.
Hecho todo el RELATO (palabra tan de moda), les diré que les agradezco todo el apoyo que han mostrado, muestran y mostrarán.
No tengo miedo, eso no quita que no sienta cierta rabia.
Estaba en una etapa relativamente feliz de mi vida; a pesar de la mutilación y las taras; en el terreno personal, familiar, creativo, social, etc. me encontraba algo pletórico.
Sintiendo el apoyo y reconocimiento de mi pueblo y de mi gente.
Con una hija que va construyéndose; con una hija por afinidad que también apunta en el buen camino; con una pareja que siempre estuvo aportándome el equilibrio del que carezco; con unos amigos, pocos pero selectos, que me dan todo; aprendiendo cosas nuevas todos los días y con una estabilidad de agradecer, me vino muy mal la última mala noticia.
Lo que tenga que venir vendrá, los médicos intentarán que todo vaya bien y tendrán mi voluntad y confianza.
Si no se tercia, que sepan que he vivido y, si se tercia, nos vemos en las calles, en las plazas y en los bares.
Sé que hay gente entre ustedes que pasó, pasa y pasará por lo mismo y situaciones similares o peores y no dicen nada. Yo, como ya expliqué, no pretendo competir en desgracias ni dar pena a nadie. Pienso que es mejor que lo cuente yo a qué me vayan matando cada quince minutos como ocurrió la vez anterior. El que lo desee que tenga un poco de paciencia que todo se andará.
A toda la buena gente, gracias.
Seguiremos informando.

INSEGURIDAD

Lo que se está viviendo ahora en Barcelona, manipulaciones políticas aparte, lo viví yo en Madrid Centro en los años noventa, igual con menos intensidad. 
Se pueden hacer muchas interpretaciones sociológicas de alto nivel, seguramente acertadas la mayoría, pero lo que funcionó, mientras estuvimos en precario en efectivos y medios, fue la prevención y la represión, a costa de hacer horas que nadie pagaba. 
Y digo represión porque es una de las funciones de la policía, reprimir el delito, no la disidencia pacífica. 
Por aquel entonces seríamos un centenar de policías en aquella comisaría infernal. Ahora deben ser más de 700 y sigue sin ser fácil pero se nota. 
Claro que hay que abordar la inseguridad desde todos los ámbitos pero el policial es imprescindible. 

Progresista también es que todo el mundo pueda circular sin miedo y en eso los profesionales tienen mucho que aportar. 

REFLEXIÓN DE SEPTIEMBRE

Respeto profundamente a las gentes que pretenden dotarnos de más derechos y libertades y que se enfrentan a un sistema que tiende a reforzar la desigualdad. 
Defenderé siempre la recuperación de la memoria histórica de las víctimas de la Guerra Civil y de la represión franquista. Como no podía ser de otra manera, también de las víctimas de otros fascismos con los que la izquierda ha sido muy condescendiente. Con las víctimas de ETA y de otros terrorismos, de izquierda, de derecha o de cualquier otra modalidad. 
Fui policía en Euskadi y siempre asumí que morir en un atraco era un riesgo profesional, que me volaran la nuca al salir de casa o me partieran por la mitad por una bomba lapa, no. No entraba en el sueldo por mucho que a muchos miserables se les llenara y se les siga llenando la boca con ese discurso. 
Dicho esto, no entiendo a los antifranquistas nacidos después de los 60 ni a los que pretenden vivir las revoluciones ahora imposibles en un bucle desde el 34 hasta ahora. 
Esas son las putas carencias de la izquierda hispana, quedarse anclados en las derrotas y que hasta las nuevas generaciones asuman el ganar aquella guerra infame que se perdió. 
Ni a la derecha le hace falta reivindicar la victoria. ¿No os dais cuenta?
Imploro por gente que exponga con claridad los problemas socioeconómicos que nos aquejan y que den soluciones válidas en el escenario actual y que no se queden en sermones de la montaña. 
Una izquierda que apueste por una Europa ilustrada y conexionada, referente de los principios democráticos. 
Que den soluciones a la imparable revolución tecnológica sin que se adelante el propio sistema que, al final, tristemente hay que reconocer, acaba dando más bienestar a los humildes que las alternativas que acaban en regímenes totalitarios y dinásticos, aplaudidos desde la distancia. 
Que centren la movilización en acabar con la injusticia fiscal que provoca desigualdades para luego defender todas las causas defendibles. 

Por supuesto que estaré equivocado, seguramente en la mayoría, pero se aceptan sugerencias y exabruptos. 

TITULARES VERANIEGOS ASTURES

Donald Trump tuvo un empleado sobrino nieto de uno de Tapia. 

Un peregrino australiano al pasar por Mieres del Camín: Para mí es lo nunca visto. 

Un estudio de una universidad de Nueva Guinea Papúa asegura que el pote tiene poderes para curar la migraña. 

En el Xiringüelu, Les Piragües y los huevos pintos mucha droga, sudor y lágrimas regando los maizales. 

El grado de deportes para Mieres, que viene, que viene, uh, uh, que viene, que viene, uh, uh. 

Un fascista visita Asturias, una pareja lo describe a voz en grito y va y se echa a llorar en el cuartelillo. 

Un madrileño se queja de la textura del cachopo y acaba deportado. 

Encuentran una terraza en el barrio de La Arena en que te cobran lo mismo independientemente del acento. 

Se oyen rumores de que en alguna playa del Paraíso huele a mierda. Han sido desmentidos por las autoridades competentes. 

Los conciertos que iba a haber no van a ser y serán otros pero la política no tiene nada que ver. Cosas del “Show business”. 

Los ganaderos de la reserva natural exigen matar lobos como si no hubiera un mañana. 


Un jubilado rasca un “rasca” y le entra una rasca que le tienen que inducir el coma. 

OJALÁ O NO.

De verdad que me encantaría que el mundo lo gobernara esta izquierda pacifista.
Ojalá nos lleven a todos a la evolución suficiente para abolir los ejércitos y las fuerzas de seguridad. De verdad que estaría encantado de vivir en mundo tan maravilloso donde el único delito a perseguir fuera el fiscal y sólo delinquieran los oligarcas, mejor dicho, que no delinquieran porque ya estarían en presidio todos los del Club Bilderberg y el resto de logias que procura la miseria de los humildes.
Un mundo multicultural y tolerante donde nadie matara al grito de que su puto Dios es más grande que el de los demás imbéciles.
Que solo contaminaran los vehículos de la clase obrera, camiones y taxis proletarios.
Que las exhibiciones aéreas fueran de cometas y globos sin combustión.
Que para ser turista e ir a una ciudad concreta tuvieras que sacar un visado de aptitud y un certificado de solvencia.
Sería maravilloso que no hubiera más bandera que la del pueblo o comunidad de vecinos de cada uno, atendiendo a las identidades emergentes o milenarias.
Que el Reiki nos curara de las enfermedades intrínsecas a este capitalismo cruel que hace que la clase obrera viva mucho peor que se pudiera vivir en Alemania del Este cuando el paraíso sobrevivía.
Que tener algo no fuera capitalismo cuando quien lo disfruta es algún dirigente por imperativo coyuntural.
Vetar todo acto de gente de Israel por mor de la causa palestina, independientemente de que lo que hagan no tenga nada que ver con su gobierno.
Defender que la democracia es lo que procede y no lo que la gente vota.
Ser republicano contra regímenes dinásticos a no ser que sea en países con socialismo real, donde defender la revolución justifica sucesiones por apellido.
De verdad que sería feliz en un mundo igualitario, pacífico, donde todos tuviéramos el IPhone por derecho y que el selfie en alguna excursión al tercer mundo nos convirtiera a todos en solidarios.
Ser tan concienciado como los sindicalistas invitados a Tropicana.
Qué gran planeta haríamos pero nunca lo haremos porque somos una raza de hijos de puta, egoístas y ambiciosos, y el capitalismo nos va relativamente mejor que las otras opciones...