DESCREIMIENTO
MEMORIA PACENSE
En el, para mí indispensable, blog "Matacucarachas" he encontrado este cartel que me toca en la médula sentimental pues Badajoz es la tierra de mis raíces y sufrió, como ningún otro sitio, la matanza más atroz y sanguinaria de la Cruzada franquista.
A pesar de la barbarie, los extremeños, grandes de espíritu como han demostrado históricamente en infinitud de hazañas, sobre todo en Ultramar, a pesar de convertirse tras la guerra en tierra de "Santos Inocentes" expoliada por amos, señoritos engominados y Duquesas, no mantiene el odio que podría haberles llevado a encapucharse y asesinar a todo aquél que consideraran extraño, como en otras latitudes más beneficiadas por el boom económico e industrial del franquismo a las cuales los extremeños tuvieron que emigrar y fueron tratados de maketos o charnegos. En Extremadura no hay extraños y sus murallas están siempre abiertas.

EL MAL
Hay especies, la naturaleza es cruel por naturaleza, en las que los machos llegan a sacrificar a los cachorros con la finalidad de que la hembra vuelva a entrar en celo. Eso ocurre con algunos felinos, desde el León hasta el gato común, cuando vive en manada. Las leonas, y las gatas, se alían para proteger sus camadas en comunidad de los posibles parricidios del feroz macho, llegando a utilizar la violencia contra ellos a fin de salvaguardar la vida de los cachorros. No es raro ver a una gata transportar constantemente a sus cachorros de un sitio a otro. Estas trágicas escenas que ustedes seguramente habrán visto en algún documental de la Dos, porque supongo que ninguno de ustedes ve el “Tomate”, o si lo ven es de forma accidental, se producen en la vida salvaje. Los animales no están civilizados y se mueven por instintos primarios. Eso los diferencian de los humanos, o al menos, eso creía yo. ¿Existe tal diferencia?. ¿Hemos dejado de ser salvajes?.
Todos ustedes se habrán espeluznado con la macabra noticia de ayer en que un hombre descerrajó un tiro en la cabecita de un bebé de 18 meses, su propia hija, terminando la hazaña con un terapéutico suicidio. ¿Qué puede llevar a un hombre a cometer semejante barbarie?, y que los bárbaros me perdonen. Quizá vengarse de su mujer, en trámites de separación, atacándole a lo que más podía dolerle. Pero ¿Cómo alcanzar tal grado de maldad absoluta?.
No seré yo, hombre primario de formación media, quien analice científicamente este tipo de hechos. Simplemente me hago preguntas. Qué tipo de involución debe estar sufriendo nuestra especie y cual es el motivo. La violencia resurge con más fuerza si cabe que en los tiempos más oscurantistas de nuestra historia.
La gente, exceptuando a los enfermos mentales, se mata por un incidente de circulación, por un quítame allá esas pajas, por un divorcio no asumido, se golpea a un profesor por avaricia en las calificaciones, se secuestran y torturan niños, se mata por convicciones políticas, nacionalistas, religiosas, y en muchos casos somos capaces de justificar esos actos basándonos en un dogma o en una venganza que creemos justa, pero no creo que ni el pederasta ni el que asesina a su hijo justifique su propia aberración.
No hemos cambiado nada y creo que vamos a peor. No funcionan las convenciones ni las normas sociales que nos auto imponemos, ni los mandamientos religiosos ni el civismo laico y rebasamos todos los límites cuando un padre, supuestamente normal, es capaz de asesinar a su hijo recién nacido.
La violencia familiar, a veces de género, sigue en progresión y es posible que la razón, que no justificación, se encuentre en la crisis de la familia como estructura social básica, lo cual no tiene por qué ser malo, y en la falta de adaptación del hombre a los cambios radicales y traumáticos.
Qué bestia interior hemos heredado. Qué instinto primitivo aflora y nos lleva a cometer actos deleznables. Desde mi ateismo, tengo la convicción de que existe el mal absoluto, y lo llevamos dentro, en alguna parte de la espiral del ADN se aloja la maldad y en otra el bien.
Les propongo un experimento. Colóquense frente al espejo y miren fijamente a los ojos del reflejo inverso durante unos minutos. Por un efecto, ilusión óptica o lo que quiera que sea llegará un momento en que no se reconocerán y podrían llegar a estremecerse de pavor ante su imagen tras el cristal. Por supuesto, todo está en la mente y no hay, en el resultado de la experiencia, nada sobrenatural como quieren hacernos creer algunos parapsicólogos y demás cuenta cuentos, pero si se concentran se sorprenderán desagradablemente.
A VUELTAS CON LOS DIOSES
En el imprescindible, por científico, crítico, antidogmático y por todo eso polémico blog Si es que a esto se le puede llamar vivir Don E.P. Mesa insta a sus lectores a escribir sobre ser cristiano o simplemente religioso habiendo ya recibido las respuestas de Don Imperialista y Don Ricardo Royo en sus respectivos blogs.
Un servidor se limitó, en un ataque de incomensurable pereza intelectual a remitirle a través de un comentario el vínculo a un post antiguo mío sobre el tema, titulado ATEO, y cuyo título ya es suficientemente definitorio de mi posición ante el tema religioso. Con la cortesía que le caracteriza D. E.P. hizo referencia a ese post en su página y a raíz de ahí he recibido algún comentario. Entre ellos se encuentra el siguiente:
Amanda ha dejado un nuevo comentario en su entrada "ATEO":
Querido Señor Filo de Espada:
¿Por qué es para usted tan evidente que Dios no existe?
Para mí, por ejemplo, aunque ahora mismo no tengo muy claro qué es verdad y qué no lo es de todo lo que dice la religión cristiana (cualquiera de ellas), me resulta imposible dejar de creer que Dios existe. No creo que sea porque necesito creerlo, sino que a mí, al contrario que usted, me resulta evidente que tiene que existir, no llego a entender nuestra existencia (y no digo el sentido de la misma sino sólo la existencia en sí de todas las cosas tal y como son), sin El.
Por eso le pregunto qué hace que para usted sea evidente lo contrario. Y mi pregunta es totalmente sincera, no la hago desde la soberbia de creer que tengo la verdad, de verdad quisiera entender sus razones.
Atentamente,
Amanda
Bien, comencemos la labor desevangelizante y ateizante que nos ha encomendado la razón por el bien de la humanidad.
Mi querida Amanda:
En primer lugar gracias por la visita al humilde blog de este descreído impenitente. Su comentario, amable donde los haya, me pregunta por mis razones para no creer en Dios y yo creo que la respuesta la tiene usted misma, aunque no lo crea. Solo tiene que preguntarse por sus razones para creer. El mismo verbo lo dice "creer". Tener fé no es racional, es confiar plenamente y sin discusión en algo que nos han contado pero que no hemos visto. Dice usted que no llega a entender nuestra existencia y la de todas las cosas sin que las haya creado Dios. Pues es muy fácil de entender, por qué las ha tenido que crear nadie. ¿No somos acaso el resultado de una evolución tanto nosotros como el resto de criaturas que pueblan la naturaleza?. Responderá usted, como es natural, que tuvo que haber un principio, y preguntaré yo ¿por qué?. Por qué no pudiera ocurrir que todo fuera un ciclo, esférico, sin un límite inicial ni final. En la antigüedad se pensaba que la Tierra era plana y esto demuestra que tenemos tendencia a pensar en la linealidad como forma y medida de espacio y tiempo.
Está claro que poner a un Dios como principio de todas las cosas es más sencillo y asumible por nuestra torpe mente machacada e intoxicada culturalmente desde el comienzo de los tiempos. Así mismo es más cómodo cuando nos hablan de vida eterna, el alma, etc., ya que al ser unos animalitos tan evolucionados, nuestra soberbia no se resigna a asumir la muerte biológica como final de la existencia y que, lo que se denomina alma, reside en el cerebro y tiene la misma vida que lo que dure aquél.
Estos son tan solo unos pocos y pobres argumentos para contestar su pregunta y que, desde el respeto, no pretenden convencerla de nada. Allá usted. Seguramente el Sr. Mesa publicará, si es que no lo ha hecho ya, un post al respecto, mucho más lúcido y científico que éste, que puede que le aporte mayor luz. El que suscribe se quedó en las enseñanzas medias y no da más de sí.
Un saludo.
LA NADA, OTRA VEZ
¿QUIÉN DIJO MIEDO?
MIRADAS Y SILENCIOS
EVASIONES
MALA SOMBRA
POLTERGEIST EN MI BLOG
MISIVA A ORIENTE
RESPUESTAS Y UNA PREGUNTA.
PREGUNTAS (SIN RESPUESTA) DE UN ATEO A SAN PANCRACIO.-
¿Querrá
Pues va a ser que no.
Si en unos días no ven el blog actualizado puede que se haya producido el milagro o, simplemente, que haya perdido el ADSL, haya tirado el ordenador por la ventana o que haya pasado a mejor vida. Prefiero por supuesto la primera opción. Seguiremos informando.
... OVER THE RAINBOW
DE DESVANES Y BAÚLES
ATEO
La ausencia de Dios es evidente.
Nuestra insufrible orfandad nos deja desvalidos frente al mundo y a los dioses de los demás.
No es cómodo no creer.
Aquél que sólo tiene fé en el hombre tiene motivos para perderla viendo lo que se ve, escuchando lo que se escucha, leyendo lo que se lee.
La consciencia de la caducidad, de la no eternidad, de la inevitable muerte, muerta, definitivamente final, no se asume cuando hay soberbia innata.
Tener una moral sin mandamientos, basada en el respeto al otro, sin gloria ni infierno, sin recompensa o castigo eterno, no es sencillo.
Con todo lo que sabemos somos párvulos animalillos perdidos en el Universo.
Qué fácil sería refugiarse del temporal en el templo. Rezar y esperar respuesta. Confesar y descansar la conciencia.
En contra de lo que pueda usted pensar, respetable Señora de Misa y Comunión que se empeña en salvarme, ser ateo no es ninguna juerga ni evasión.
Es la soledad frente a la inmensidad.
La diminutez y la grandiosidad de la razón como único clavo ardiendo en la tapia del cementerio.
Siga su camino que tocan las campanas, no pierda su valioso tiempo conmigo, de verdad le deseo que sea feliz en su error. Porque, aunque yo sepa que está usted engañada, la respetaré y no intentaré convencerla.
Allá usted Señora mía.
REFLEXIÓN DESDE EL PÚLPITO.
Hoy escribo sin saber lo que digo, sólo por molestar y ocupar bits de la globalizada red que nos enmaraña.
Abuso de la posibilidad que brinda la tecnología para que, tú mismo, anónimo visitante, leas las excentricidades de este humilde blogista que no se le ocurre otra cosa mejor que hacer. Cualquiera dispone de esta atalaya para la arenga o el sermón.
No es preciso ser un líder mediático (más bien marionetas de los distintos poderes).
La era de la comunicación puede convertirse en pandemia de anónimos publicantes que infectan con sus fantasmas las pantallas de los desconocidos.
Nadie es nadie y cualquiera es alguien frente al teclado desde el que se dispara con destino aleatorio e incierto.
Vamos sembrando al voleo palabras por el planeta sin saber si germinarán en algún sitio.
Palabras mudas y secas de tinta. Inmediatas y eternas.
Cuanta soberbia.
