LA CRISIS DE GENARO

Así que, amigo Genaro, ahora necesitas comprarme la ternera. Que la quieres para criar a ver si levantas cabeza. Estás hecho todo un emprendedor, qué jodío el Genaro. Bueno, bueno, bueno, pues yo, la verdad, no seré quién te niegue esa oportunidad que para algo somos amigos, pero tienes que entender que esta ternera ahora vale más que lo que valía la anterior que no quisiste comprarme.
Hombre, entiéndelo, yo entonces necesitaba venderla y tú no tenías necesidad de comprarla pero ahora no tengo tanta necesidad de vender ésta y tú sí la necesitas. Oferta y demanda, Genaro, oferta y demanda, el mercao es el mercao.
Ah, que no puedes pagarme esa cantidad de un plumazo. Mira, Genaro, para que veas que te aprecio, estoy dispuesto a aplazarte el pago, para que no digan que no ayudo a activar la economía, eso sí, el interés que debo cobrarte tiene que ser acorde con tu prima, que tal y como están las cosas, está bastante alta.
No me seas animal, Genaro, que no me refiero a tu prima la del Sixto, hombre, que no sé si estará alta o no, allá el Sixto, me refiero a tu prima de riesgo. Sí, hombre, sí, que se comenta por el pueblo que no andas muy solvente que digamos, y sabes tú que en este pueblo el rumor hace ley.
Ya, que no vas a poder pagarme en esas condiciones, amigo Genaro, hay que administrarse y adaptarse a los tiempos que corren. Apretarse el cinturón, Genaro, recortar, como hacen los que mandan.
A ver, por ejemplo, el último hijo que tuviste, sí el pequeño, Genarín, no me dirás ahora que fue buscado y no fue un desliz, un calentón mal llevao. Bueno, pues Genarín no deja de ser una boca y no me dirás que en otra casa, por ejemplo en la de los boticarios, que no tienen ninguna criatura, no estaría mejor atendío y vosotros no ganarías liquidez y tranquilidad. Es sólo un ejemplo, Genaro, un ejemplo.
Posesiones tienes pocas, pero, permíteme una sugerencia. La Mercedes, tu señora, sigue de muy buen ver, para qué nos vamos a engañar, ésto dicho desde el más absoluto respeto, Genaro.
Se yo de buena tinta que más de uno del pueblo se dejaria los cuartos por pasar un ratín con ella, y, total, Genaro, las cosas han cambiado y lo que se lleva es la pareja abierta, además, si te sale rentable pues mejor que mejor... Je, je,...
 Coño Genaro, tú no estás bien, te estás poniendo pálido, amigo, qué te pasa, Genaro, qué haces hombre, que era un hablar, no me jodas Genaro, guarda esa navaja Genaro, que te pierdes, hombre, déjate de cachondeo, Genaro, por tu madre, Genarooooo.....