PUEBLO SIN VOZ

Hoy quizá haya sido mi última intervención en "Día a Día", programa de Radio Parpayuela, emisora local ya histórica en las cuencas mineras asturianas, la cual; quizá por la desidia política, la falta de presupuesto o el desmantelamiento general al que nos vemos abocados todos, al parecer sin remedio; dejará de emitir el próximo viernes 25.
Una tertulia algo acalorada la de hoy, pero sin navajas albaceteñas ni de Taramundi de por medio, y una sensación muy agridulce al final.
Y es que alguien, lo denominaremos así ya que parece ser que nadie quiere lidiar esta suerte, parece estar silbando, mirando hacia otro lado, ajeno a un desenlace siempre dramático, tal y como es el cierre de un medio de comunicación.
Y no un medio de comunicación cualquiera sino uno en el que el interés social primó por encima de otras consideraciones.
Todo el que quiso tuvo voz en Parpayuela.
Los problemas cotididanos, las inquietudes juveniles, los problemas de la mujer, la música, la cultura propia y la universal, el deporte, la salud, etc., etc., tuvieron en Parpayuela un altavoz siempre abierto.
Libertad, siempre libertad en las discrepancias y en las coincidencias.
Parece ser que se apaga Parpayuela, "La voz de la Montaña Central de Asturias", y se apaga con ella la voz de todos los que aquí vivimos.
Quizá por ésto último la desidia, al menos aparente, de nuestros queridos políticos, a los que los medios en los que se opina no les supone más que dolores de cabeza.
Pero no olviden que un pueblo sin voz puede pasar a ser, cualquier día, un pueblo sin voto.
Gané mucho en Parpayuela, gané amigos de los de verdad y gané en valores humanos, pues la palabra es lo que nos aporta, valores.
El viernes, si nadie lo remedia, perdemos palabras.