EL PUEBLO

ASUMEN EL ATAQUE CONTRA UN ERTZAINA EN BARAKALDO E INSTAN A LOS AGENTES A PREPARARSE PARA "SENTIR EL ENFADO DEL PUEBLO"

 

Bilbao, 12 (Vasco Press).-Un comunicante anónimo ha asumido el ataque llevado a cabo mediante la colocación de un artefacto casero contra la vivienda de un ertzaina en Barakaldo el pasado día 5 y ha instado a los agentes a que "se  preparen para sentir el enfado del pueblo en sus propias carnes".

 

El pueblo está enfadado. Los que matan, los que extorsionan, los que amenazan, los incendiarios, son el pueblo. Los que los padecen no los padecen, sienten el enfado del pueblo.

A ver, Señor, usted, sí usted, ¿es usted de este pueblo?.

"De toda la vida, sí señor."

Entonces, estará usted enfadado.

"¿Por qué habría de estarlo?. Hombre, tampoco están las cosas como para doblar campanas, pero no ando especialmente cabreado, al menos hoy, otros días no le diría yo que no."

Pues va a ser que no es usted de este pueblo. Este pueblo está enfadado y lo demuestra atacando a los causantes de su enfado.

"Hombre, sabré yo si soy o no soy de este pueblo, no te jode. Enfadado, a veces mi señora me cabrea bastante, pero tampoco es para atacarla que, para qué nos vamos a engañar, me aguanta lo suyo también."

Y de la Ertzaintza y el resto de cuerpos represivos, ¿qué opina?. ¿No está usted enfadado con ellos?.

"Hombre, el otro día me vinieron 300 € de vellón por un radar de esos que esconden por las carreteras, y, qué quiere que le diga, maldita la gracia que me hizo la broma, pero, supongo yo, que si no estuvieran los radares y los ertzainas, pues andaríamos todos los unos por encima de los otros, que somos muy salvajes."

¿Y no le enfada la represión brutal a la que se ve sometido este pueblo?

"No se de lo que me está hablando usted, señor mío, qué quiere que le diga. Yo vivo, al menos lo intento, bastante tranquilo y no me meto con nadie, que es lo que teníamos que hacer todos, digo yo, vamos. Y, de momento, nadie se mete conmigo, salvo para cobrarme impuestos, multas, etc., que es lo que sufre todo el mundo en todo el mundo, que no tenemos aquí la exclusividad, digo yo. Y como le veo venir, le diré que la represión o como quieran llamarle, aparece cuando alguien la caga. Que hay mucho vándalo a parte de otras cosas peores a las que no me voy a referir, que no estoy yo como para jugarme el pellejo, que en cuanto uno habla claro lo miran de reojo y al día siguiente ya te están tocando los cojones."

Pero los presos…

"Algo habrán hecho para estar a la sombra, que lo de ir a la cárcel por pensar se acabó hace tiempo ya y de la cárcel se sale, del cementerio no y muchos de esos señores a los que se refiere han llenado camposantos. Porque sepa usted que  aquí, en este pueblo del que usted dice que yo no soy, porque se le pone a usted en los huevos, por pensar te pueden apiolar, que eso sí que es triste en los tiempos que corren."

¿No será usted algo fascista?.

"Yo me puedo cagar en su puta madre si me sigue usted faltando, que uno tiene un aguante pero el que me busca me encuentra. Que me conozco y por las buenas lo que quiera, pero a mí usted no me torea. Lo que me faltaba, fascista. A mí, que estaba en las barricadas cuando usted no andaba ni en la barriga de su santa madre, que no tendrá la culpa de haber parido a un gilipollas.

Será posible, que encima que uno es atento, para a contestar tonterías y encima tiene que aguantar que a uno le insulten. Es lo que me faltaba, hombre, váyase usted a la mierda, sí, a la mierda, como dijo aquel genio de mucho genio. A la mierda, señor mío."

Es evidente, el pueblo está enfadado.

2 comentarios :

EL PUNTO G dijo...

No sé si el pueblo está enfadado lo que si sé es que la libertad de pensamiento, el expresar libremente las ideas, sin violencia, claro, continúa estando perseguido. En cuanto te manifiestas contrario a las teorías oficiales te miran de reojo y estás en el punto de mira de las represalias, que son variadas y exquisitas. Así que puedes elegir.

Juan Luis Nepomuceno dijo...

Pero eso es otro tema, amigo mío. El salirse del tiesto, dependiendo de quién mande, siempre trae problemas. En democracia muchos, en otros sistemas, muchos más.
Pero no es equiparable a que te pongan bombas, digo yo.