LIDIA

La muerte no tiene reglas, ni moral, ni ética, ni tiene en cuenta edades. La muerte es extemporánea e injusta en muchas ocasiones.
Con nueve años nadie debería morir y, por mucho que nos rebelemos contra el hecho, la realidad nos trata así, a bofetadas o, como dijo el poeta, a "hachazo invisible y homicida".
Tras tres años de lucha contra un mal de sangre, un mal cruel e infanticida donde los haya, Lidia perdió la batalla y una madre de 27 años se halla colgada de una nube del dolor más injusto, el de sobrevivir a los hijos.
Poco más se puede decir salvo dar algo de apoyo a quién sufre lo que nadie puede imaginar.

2 comentarios :

EL PUNTO G dijo...

Sí, Juan Luis, es jodido morirse sin haber vivido, MUY JODIDO. Y que a una madre se le mueran dos hijos en el plazo de dos meses, aunque tuvieran 50 años, también es jodido, doloroso e incomprensible. Pero así es la vida.

Anónimo dijo...

El impacto de una noticia así, nos provoca a todos los que somos padres,algo muy fuerte, un desgarro emocional terrible, pensando en lo que puede pasar a nuestros hijos. Esas enfermedades que cruelmente arrasan angeles, y llenan de dolor a sus familias, nos hacen pensar en las cosas de la vida que verdaderamente importan.