ABURRIDO

Qué aburrido que ando últimamente.
Hungría se hunde y nos tira de los dobladillos y no sé si no nos llegarán los pantalones a los tobillos, así se facilita la sodomía que se nos practica a cada poco y a la que estamos acostumbrándonos.
Los parados seguirán parados y los trabajadores dejarán de serlo con mayor facilidad que como hasta ahora. O sea, que dense ustedes por jodidos.
Lo de las pensiones y las diezmadas nóminas funcionarales lo vamos a dejar, que todavía puede haber sorpresas e igual hay que rezar aquello de "Virgencita déjame como estoy".
La Ley de Murphy acaba de instaurarse como norma básica de nuestro ordenamiento jurídico, desbancando a la Constitución del 78, así que yá se puede renovar el tribunal de la cosa.
El problema es que se acercan las elecciones y, aunque resulte chocante, está demostrado que no hay peor cosa para una democracia que la proximidad de una consulta electoral.
Porque nadie es responsable de nada salvo de ganar votos o hacérselos perder al contrario.
Así que nos entetendrán con asuntillos como los excesos de velocidad de los coches oficiales, el club ese tan importante de la muerte que se ha reunido en Sitges y parece ser que son los que sustentan los pilares de la Tierra, y, como no, yá empezamos con ETA y sus secuaces, los simpáticos chicos esos que se autodenominan izquierda abertzale.
Que si se presentan, que si se legalizan, que si proceso otra vez, que si sí, que si no.
Así que yá tenemos tema para el veranito. Un par de bombas, unas espectaculares detenciones, alguna carta de un preso rehabilitado, Otegi en algún sermón ante la prensa, Rubalcaba negando, Rajoy afirmando, Aznar despotricando, etc., etc.
Que eso, que lo que digo, que estoy muy aburrido.