PEDIR PERDÓN

Pedir perdón, disculparse, no soluciona los errores ni lava las culpas por mucho que así se haga en la tradición católica, a nivel espiritual y religioso.
Pero pedir perdón honra, acerca al ofensor a los ofendidos, y dignifica a quién, desde una posición o status de supuesta superioridad, abandona ésta para acatar el juicio moral de los demás.
El mejor gesto de márketing posible cuando se están perdiendo cuotas de mercado por deterioro de la imagen corporativa.
Bien hecho.