EL CARBÓN Y LA ÉPICA

He estado distraído con algún estercolero. Y reconozco mi error, entro al trapo con demasiada facilidad, soy Miura, no un manso traicionero que agacha la testuz esperando dar la cornada a destiempo. Pero iremos tratando ese tema en otros ámbitos.
Que Asturias tiene que luchar por la minería, sin duda, no hay otra cosa gracias a muchos que no supieron hacer las cosas o, interesadamente, no quisieron saberlas hacer.
En otros sitios hubo reconversiones y hay empresas y trabajo, aquí, el concepto de empresario es fugaz, subvención, fondos, y hasta que aguante la teta, luego ERES y se acabó.
Pero una vez que la han cagado, algunos que ahora retornan con protagonismo sexagenario también, pues está claro que si se acaba lo poco que hay de minería, Asturias se convierte en Siberia.
Uno entiende todo, o lo intenta, y el corte de carreteras, la barricada, incluso el enfrentamiento, pueden ser el único recurso que le quede a la gente para hacerse oír.
Ahora bien, el exceso de épica, la demagogia de los políticos de las cuencas apoyando la misma, me parece un poco fuera de lugar.
Porque apoyen ustedes la protesta, es su papel, sin duda se lo reconozco, pero no digan idioteces.
Ésto viene al caso del incidente reciente del Pozo Santiago dónde doce guardias civiles hicieron su trabajo enfrentados a todo tipo de tornillería y pirotecnia que, parece ser, según sus apreciaciones, no se consideran delictivas.
No todo vale, señores responsables de la política y el sindicalismo, y la pelota de goma y el bote de humo, utilizados por las fuerzas y cuerpos de seguridad, son legales mientras que el volador con metralla y la tornillería de gomeru son delictivas. Y las FF. CC. de seguridad acuden cuando se corta una vía de comunicación, y si hay que negociar los cortes, como ustedes bien saben, se negocian, pero todo tiene un límite.
Defiendan ustedes la lucha, pero desde la responsabilidad y sin caer en la demagogia barata.
Algún día, uno de los reivindicativos voladores o tuercas de gomeru o rodamientos causarán una desgracia y no sé hasta qué punto podrán ustedes seguir con el folclore espartano de las Termópilas de pozu.