EN ESTAS ESTAMOS Y ASÍ SEGUIMOS

Que no nos representan está más que demostrado. A mí, al menos, no me representan pues ya ni ejerzo el ilusorio derecho a depositar un papel vano para dar poderes a quien va a hacer con él lo que se le venga en gana.
La democracia es una ilusión óptica, una gran estafa o un "modus operandi" utilizado por las estructuras políticas, eso que llamamos partidos y que actúan por el beneficio de quienes les financian, les dan cobertura mediática o son lobbys interesados en tal o cual medida para su beneficio. Para el beneficio de los situados y sus adláteres. Una maquinaria intrincada de oscuros engranajes que se mueven al dictado de todos menos de los que dicen que representan.
¿Quiere decir esto que no hay políticos honrados?. No. Claro que los hay, incluso quiero creer que la mayoría, es el entramado lo que degenera todo lo que toca. La política es necesaria desde que vivimos en sociedad, la diferencia es si asumimos un jefe de tribu eficaz y autoritario o un comité de sabios o unos representantes electos y bien intencionados que trasladen a los hechos la voluntad de la mayoría.
El problema actual no es ya que los políticos sean o no malvados, que de todo hay, sino que si ellos son el poder o no. ¿Son ellos el poder?. Asaltemos el Congreso, pacíficamente como decían los bienintencionados convocantes de la última algarada que tenían en vanguardia a los "incontrolados" que rompieron las vallas o que pacíficamente abrieron camino a los del bloque negro para que hubiera carga, siempre brutal, de los siempre crueles "esbirros". Luego ya habrá tiempo de crear conspiraciones de infiltrados y manipular youtube a nuestro antojo con estrategia propagandística panfletaria a medida de twitter.
Bueno, que eso, que asaltemos el congreso y que la turba indignada tome la cámara. ¿Luego qué?. Cuando riegue la sangre impura las escaleras del Congreso qué hacemos. ¿Pasar de la falsa democracia a un régimen asambleario?. ¿Quién acabará imponiendo su criterio?. ¿A quién representarán esas asambleas? ¿A todos los ciudadanos o a una nueva casta de indignados "new age"?.
Que algo tiene que cambiar está claro. Que cómo se llega a poder forzar ese cambio es un enigma. El riesgo es la aparición de iluminados, solitarios con botas lustradas o en asamblea de tribunal popular, y aquí en esta península de mierda, somos muy dados a arreglar las cosas a navajazos. Que será que nos toca volver a asesinarnos para calmar nuestro ancestral cainismo.
Si tiene que ser que sea, será el fracaso total, más si cabe, de la política que, viendo lo que se ve, haciendo declaraciones de condescendencia cínica, siguen enquistados en los aparatajes de unas organizaciones que funcionan por familias y castas, como las mafias.
Porque la política fue la que se cargó la economía, por activa o por pasiva, pues en ella estaba, en las burbujas convenientes, dilatadas, en los despilfarros, en las concesiones, las adjudicaciones, las subvenciones, el clientelismo y toda la puñetera escoria que nos ahoga. Sirvan a los ciudadanos por encima de las intenciones de voto, nos irá mejor a todos y se les acabará reconociendo.
Los mercados pueden ser el chivo expiatorio pero no son más que barcos que se mueven a las mareas de las decisiones políticas.
Y necesitamos la política, pero otra política, nueva, transparente, regenerada, que reconduzca esta debacle o volveremos a la prehistoria, que quizá sea lo mejor.
Hace falta ética, de los que manden por supuesto, pero de los que se les oponen también. Enarbolamos banderas, grandes y pequeñas, en cuanto nos lanzan un capote, que somos como miuras, y construímos patrias en estadios de fútbol. Y mientras nos roban a cada minuto, nos cabreamos por una frase y dedicamos horas a discutir sobre la intencionalidad del desliz.
Mentir como estrategia, para gobernar haciendo lo que nunca se iba a hacer o para oponerse diciendo que no se debe hacer lo que seguro se haría en el caso de gobernar. Nadie os cree, a ninguno, no valen los "slogans", ni las convocatorias, ni los discursos vanos.
Si alguien tiene la fórmula, la razonable, no la mágica, que me lo haga saber. Gracias.