PARA EMPEZAR EL AÑO, POCO A POCO

Seguimos aquí, sin muchas ganas pero habrá que mantener este blog vivo, aunque sea latente.
Las cosas están como están y viendo cómo están casi no me encuentro capacitado para comentar nada.
Ahí sigue Mariano en su labor, o en su dejar hacer, de empobrecernos más si cabe.
Ahora, hasta los del FMI reconocen que igual se equivocaron un poco con la masacre que llevaron a cabo en los suburbios de Europa. Pero no rectifican y la línea sigue.
El paro sigue imparable, tocándole también a la banca y, muy en breve, comenzará la escabechina en las administraciones públicas.
La mayoría de ayuntamientos al borde de la intervención, exprimiendo a tasas a los ciudadanos, desarrollando la imaginación que no usaron para no despilfarrar, ahora para desvalijar a los empadronados.
Los empresarios empeñados en tener esclavos en lugar de asalariados y los sindicatos más perdidos que un pulpo en un garaje.
Y yo que pensaba que esta crisis igual servía para regenerar un poco la forma de hacer las cosas, pero no, siguen robando a manos llenas, ni les hables de recortar asignaciones y dietas pseudodelictivas, que ellos no son funcionarios, que ellos son otra cosa.
A la otra orilla, casi nada. Un PSOE adormecido y enrubalcabado, unos nacionalistas con sus pulsos y  sus lacrimógenos victimismos, y una izquierda que tampoco sabe a qué agarrarse y tira como mito de un niñato ultra de un equipo de fútbol cuyos méritos han sido hacer el canelo desde la más tierna infancia en diversos ámbitos y haber sido detenido por pseudoterrorista.
Esta es la izquierda que tenemos, la que ensalza a personajes como éste o como el camarero de la cafetería Prado, mezquino y mentiroso donde los haya. Necesita santoral esta izquierda tan laica.