LA MOLINERA TRILLARÁ.

Foto: José Ramón Viejo Sáez
Ayer asistí, más por relación que por conciencia, a uno de esos actos populares, tradicionales o etnográficos, llámenlo ustedes como quieran, que se siguen manteniendo por estos andurriales. 
Se trataba de la Danza Prima en la plaza del Carmen de la Villa, en honor a la festividad del mismo nombre, siendo, al parecer, la originaria fiesta patronal de Mieres. 
Pues bien, allí se hallaban un grupo de concienciados vecinos, grupo reducido teniendo en cuenta el número de habitantes de la zona, dispuestos a bailar a corro alrededor de la farola central, a los sones de un antiguo romance que, parece ser, sólo sabe cantar entero mi amiga Marifé, que era la que llevaba la voz cantante y el resto repetía los estribillos. Me quedó únicamente eso de "la molinera trillará", que también se repite en la Danza del mismo tipo que se baila en torno a la hoguera de San Juan. 
Pero no voy a dejarles aquí ningún tratado sobre las tradiciones asturianas, ni mucho menos. Estoy yo listo para hacer tratados y mucho menos de tradiciones, y siendo asturianas fíjense. 
El caso es que a nuestros políticos se les suele llenar la boca con la identidad, la llingua, las tradiciones diferenciales (claro, suelen ser en las que más insisten), etc., etc., pero luego suelen incurrir en la incoherencia, en ésto también, y no habiendo foto oficial de por medio, no aparece ni el Tato. 
No sólo aprecié la presencia de un único representante político del consistorio, si hubo alguno más no lo reconocí, sino que además, la farola central, en torno a la cual giraba la mágica rueda de la danza milenaria, se encontraba en "modo ahorro". A ver, cómo les diría yo, apagada y ausente de su función primordial, dar luz a una plaza relativamente oscura. 
Ahí estuvieron los concienciados vecinos a corro, en penumbra, desgañitándose entre versos, abandonados de sus representantes a la hora de mantener la cultura popular. 
Así que esperemos que Marifé siga recordando el romance, que los vecinos sean los suficientes para al menos poder rodear la farola y que ésta, por alguna iluminación que le dé a algún responsable del municipio, pueda alumbrar los pasos de los danzantes. 
Mientras se den las precarias condiciones de este año, en el 2015 también "La molinera trillará", aunque sea a oscuras.