BANQUILLOS Y ELECCIONES

Era de suponer, con unas elecciones a la vuelta de la esquina, esquinas más que peligrosas las de aquella zona, que todo el "Vía Crucis" de Ibarretxe por los banquillos iba a terminar como agua de borrajas.
Era de suponer pues, aunque la justicia nos deje atónitos en más de una ocasión, no tenía sentido una condena a los dos principales candidatos a presidente de la Comunidad Autónoma Vasca.
Lo de Otegi es otra historia, qué quieren que les diga, me lo reservo tras ver el saludo afectuoso con el Lehendakari embanquillado. Es que no lo pueden disimular, de tal palo...
Pero el archivo de la causa no beneficia a Ibarretxe.
Le arrebata su principal arma electoral. El victimismo. Esa pose tan utilizada por los nacionalistas y en la que se recreó con voluptuosidad el niño de los planes, el consultómano. Sólo le faltaba vestir el pañuelo palestino ante las togas, como para comparar la injusticia de allí con la absurdez de aquí. Y por eso la representación legal del lehendakari decidió, al comenzar la vista oral, que, una vez que los encausados ya han sufrido "la pena de banquillo" y visto que, en reiteradas ocasiones, se le ha denegado el sobreseimiento del caso, su pretensión es que el juicio se celebre hasta el final para que se pueda demostrar "la inocencia" del presidente del Gobierno vasco, "y de todos los demás".
Vamos, estirar la campaña lo más posible que, esta vez sí, tienen miedo a perder el "batzoki" en el que habían convertido el País Vasco desde la transición hasta nuestros días. 
Se concurre a las elecciones sin condenas, sin calvarios, sin plañideras, sin patadas en los huevos. A excepción del brazo pseudopolítico de ETA que, parece ser que esta vez será así, no podrá concurrir por ilegal, ilegítimo y mafioso.
López versus Ibarretxe pues, el PP, salvo sorpresas, no creo que opte a la victoria pues Basagoiti no puede quitarse la cara de Rajoy que lleva y eso imprime carácter.
Madrazo seguirá a verlas venir, como buen lacayo del Doctor Spok si se tercia, pero  puede que no se haga nada el estrecho ante el cortejo de López, al igual que EA que, eterna escisión sabiniana, seguirá la polémica con el árbol común, en tanto no haya consejerías que repartir.
En realidad no es López contra Ibarretxe sino López versus tripartito. 
Espero que sea la decencia y la integridad, el sentido común, frente a la política de la mezquindad, la falacia y la patraña histórica.
Espero, sólo lo espero.
No me pidan más que mi optimismo es perezoso en lo que a políticos se refiere.