PROFETAS, HEREJÍAS Y ESPANTADAS

Años de opresión, de férreas dictaduras y cuando llega la primavera lo que florece es el clero y el dogma, el retroceso al medievo.
Una imbecilidad de película, una chapuza que ni Telecinco, ha provocado más reacción que la tiranía y el abuso.
El honor del Profeta convierte a las masas en jaurías rabiosas y homicidas.
Lo sagrado por encima de lo real. El triunfo absoluto del timo más grande de la humanidad.
Y a estos los moviliza lo que consideran una ofensa a su religión, a la patraña de los tres libros, versión mahometana. A otros puede ser un club de fútbol y a otros una bandera.
Pero en Occidente somos tan listos que usamos las banderas a conveniencia. Mientras somos los ricos del club tensionamos y presionamos y así seguimos mandando. Ahora bien, cuando la cosa se pone chunga pues salimos a la calle, sacamos la estelada y nos queremos separar de la ruina común.