NOTA DE PRENSA DE LA CEP

Vivimos en el país de las maravillas, sobre todo para todo tipo de chorizos, con corbata o sin ella. Les dejo la nota de prensa emitida por la Confederación Española de Policía al respecto.-

Las bandas de butroneros arrasan en media España mientras el trabajo policial choca contra la impunidad de la libertad decretada por los órganos judiciales

  1.  Este esfuerzo conjunto, sin embargo, se da de bruces contra la apabullante suma de antecedentes policiales de los doce ciudadanos españoles detenidos, que supera con creces el centenar. Sólo una de estas personas había sido detenida en 27 ocasiones.
  1.  La puesta en libertad de este tipo de delincuentes es la antesala de nuevos delitos, de nuevos dramas para pequeños y medianos comerciantes de toda España, que sufren las embestidas de estos grupos.

Madrid, 25 de Marzo de 2013.- La Confederación Española de Policía (), sindicato que representa los intereses profesionales de más 26.000 funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, quiere denunciar la escandalosa impunidad de la que disfrutan bandas de auténticos especialistas en el robo de todo tipo de comercios, que arrasan los negocios de cientos de ciudadanos por media España y frente a las que la Policía realiza un magnífico trabajo que acaba chocando siempre con las decisiones judiciales de puesta en libertad de los integrantes de estas peligrosas células delictivas. Hoy hemos conocido los resultados de dos importantes operaciones, consecuencia de la labor de investigación de cientos de policías. En la primera de ellas, que ha permitido esclarecer 39 robos con fuerza en joyerías, naves industriales y concesionarios de vehículos, 9 de ellos perpetrados por el procedimiento del "butrón", hasta nueve plantillas diferentes de la Policía (Madrid, Barcelona, Salamanca, Málaga, Zaragoza, Logroño, Valencia y Santander), coordinados por la Udev y la Udyco de la Comisaría General de Policía Judicial, se han dejado miles de horas de trabajo en los cinco meses de investigación. Este esfuerzo conjunto, sin embargo, se da de bruces contra la apabullante suma de antecedentes policiales de los doce ciudadanos españoles detenidos, que supera con creces el centenar. Sólo una de estas personas había sido detenida en 27 ocasiones.

Entre éstos hay auténticos "clásicos" del robo, como un especialista en abrir cajas fuertes, que acumula esos 27 arrestos, casi todos por hechos similares. Sin embargo, tanto él como sus socios disfrutan de una libertad que les permite preparar nuevos "golpes" mientras la Policía ni siquiera ha tenido tiempo de comunicar su detención a los diferentes juzgados de España que tramitan diligencias por los delitos que se les imputan. La puesta en libertad de este tipo de delincuentes es la antesala de nuevos delitos, de nuevos dramas para pequeños y medianos comerciantes de toda España, que sufren las embestidas de estos grupos.

En el colmo del desprecio a la legalidad, se da la circunstancia de que alguno de los detenidos llegaba a ofrecer sus servicios para anular alarmas o abrir cajas fuertes, en una surte de comercio de habilidades criminales que sólo obedece a esa impunidad que tanto daño hace al trabajo de la Policía.

El grupo al que se imputa la comisión de 39 robos, además, había dado un peligroso salto cualitativo, ampliando su actividad criminal a la entrada en viviendas habituales en las que hubiese caja fuerte o al asalto de representantes de joyería. La consecuencia más evidente de esta actividad es el auténtico arsenal de objetos sustraídos, hallado en los 11 registros practicados en Madrid y Seseña.

Por todo ello, los policías queremos denunciar públicamente que el esfuerzo y trabajo que requiere una operación de estas dimensiones se enfrenta, por desgracia y para la frustración de los agentes, a cierta laxitud judicial a la hora de decretar medidas cautelares sobre los detenidos, que quedan en libertad de forma inmediata y pueden cometer nuevos delitos a las pocas horas de haber sido detenidos. Individuos con decenas de arrestos por hechos graves tienen la certeza de que pueden reincidir en sus delitos sin mayor problema. Es hora, por tanto, de hacer un llamamiento a la Fiscalía General del Estado, al Consejo General del Poder Judicial y al Ministerio de Justicia, para evitar que la sociedad española tenga que seguir padeciendo la actividad delictiva sistemática e impune de determinados grupos criminales.

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