ENHORABUENA


Parece ser que la alimaña ha caído.
Y ha caído gracias al trabajo, constante, sin horario, bajo presiones insoportables muchas veces, de unos hombres y mujeres que, estoy completamente convencido, no han tenido otra cosa en mente durante muchos días y noches en vela.
Hombres y mujeres que, en muchos casos, serán padres y madres. Que, aun sin serlo, sienten un nudo en las tripas cada vez que reciben la noticia de un hecho deleznable cometido contra los seres humanos más indefensos y a los que, con casi toda seguridad, les quedarán secuelas para toda la vida.
Gente que, al encender el televisor cada día, viendo las "sesudas" opiniones de tertulianos de pedigrí, expertos en todo, se les atragantaría el desayuno.
Gente con conciencia que, a pesar del éxito, siempre pensarán que ha sido demasiado tarde porque, siempre que hay víctima, es demasiado tarde.
El saco de mierda musculado, el depravado depredador baboso, cobarde y rastrero, ha visto caérsele encima, mientras dormía, un grupo de uniformes negros ansioso por engrilletar sus muñecas. Habrá pasado miedo, sin duda, pero no el suficiente, el que en realidad merece.
Luego, una mujer policía, seguro que entre una mezcla de satisfacción y nauseas, le ha informado de sus derechos, los sagrados derechos que él vulneró en las niñas ultrajadas. 
Enhorabuena y descansad, que bien merecido os lo tenéis. Gracias, compañeros.