DE PARPAYUELAS, CAMPUS Y BUCLES MELANCÓLICOS.

Hoy se cumple un año del cierre de Parpayuela Radio, lugar con el que tuve el honor de colaborar y donde siempre se me trató como de casa. 
No voy a hablar del cierre, tema controvertido donde los haya en la actualidad mierense, con múltiples versiones, posibles causas y distintos ejecutores y ejecutados. Entre todos la mataron y ella sola se murió. 
El caso es que ayer se celebraba el aniversario del sepelio, con una concentración, a la que no pude acudir por motivos profesionales, y con una comida, seguida de una charla debate, supuestamente en torno al tema "Crisis y medios de comunicación". 
Es agradable reencontrarse con amigos, contertulios frecuentes y otros compañeros con los que te cruzabas, al menos una vez a la semana, por aquellas dependencias, ahora silenciadas. 
Y todo muy agradable, comida, charla, bromas, etc. y comenzó el debate. 
Dos invitados de relumbrón, directamente relacionados con el tema propuesto. 
María Alonso Menéndez, periodista experimentada, ex directora del Centro Territorial de Televisión Española, y actual Jefa de Prensa de la Junta General del Principado de Asturias. 
Rafael Sánchez Avello, también periodista de larga experiencia tanto en prensa escrita como televisiva. 
Me pareció interesante la visión que ambos hicieron sobre la situación actual de los medios de comunicación y la repercusión que en ellos tiene la crisis, así como el reflejo que la actual situación tiene en la libertad de expresión. 
Don Rafael definió, muy acertadamente a mi parecer, a los medios de comunicación como simples empresas, y cuyo interés fundamental, por encima de cualquier ideología, es el obtener ingresos, y es la fuente de esos ingresos la que influye en los contenidos y en la línea editorial. Un ejemplo claro lo tenemos en el grupo ATRESMEDIA, con una cadena que podríamos definir como conservadora y otra con una clara línea progresista. A mi entender, las ideologías sólo influyen en que son nichos de mercado que hay que explotar y hacia los que hay que dirigir el producto, en este caso la información. 
Tras las intervenciones comenzó el turno de preguntas y ahí sí que empecé a divertirme. 
Algunas preguntas iban introducidas por monólogos y alegatos, mucha carga de nostalgias, y el debate comenzó a caer en un bucle melancólico del que los amables invitados, algo sorprendidos, no lograban escapar por más que lo intentaran. 
Desde la maldad de El Pais "manipulando" informaciones sobre las "libertades" del pueblo cubano; el cual sólo goza de un único periódico para que no se despiste y caiga víctima de la manipulación capitalista; pasando por algún cronista local que, en aras de la "libertad de expresión", habría que hacer persona non grata por escribir cosas que, gran parte de los allí asistentes entendían como agresiones; hasta la bondad de las pedradas mineras, que el invitado sufrió en sus carnes por trabajar para una empresa pública, "manipuladora" de la información sobre el conflicto. 
En ésto que al pobre invitado no se le ocurre otra cosa que expresar, libremente, que compartía en parte los argumentos en contra del Campus que, por lo visto, tenía el cronista local al que me referí antes. Para qué quieres más, María Manuela. En buen charco se metió "la criatura", libremente, eso sí. 
El debate cambió totalmente de temática y el Campus de Mieres se convirtió en el centro del bucle hasta que el horario forzó la clausura del acto. 
En fin. Interesante, entretenido y muy, muy "Parpayuelano". Más ayer que hoy, mucho "Cuéntame" y algún que otro choque de egos. 
Con eso y con todo, cada vez que me llamen, si lo hacen y puedo, seguiré asistiendo pues sigue siendo "mi gente".