ALIMAÑAS DE PELUCHE

Las alimañas rabiosas no asumen su destino. Son cobardes y la cobardía se demuestra asesinando por la espalda o, sabiéndose cazados, arremetiendo contra todo aún envuelto en una manta hortera de leopardo de peluche. Pierden la poca dignidad que puedan tener vociferando y brincando como una acémila desbocada. Y este saltarín, ridículo y patético, era, según dicen, el jefe de los pistoleros. Capaz de asesinar sin pestañear pero llorón y pataletero al ser capturado. Vamos, una mierda como la manga de una pelliza. Hoy es un buen día.

3 comentarios :

Un Oyente de Federico dijo...

Fracia es la mejor de las Españas.
Estando ese carnicero en sus prisiones, podemos estar seguros de que nadie le pondrá una novia, una ducha y dos gendarmes de palanganeros.
Tampoco habrá “responsables de la cultura” que le den rosas blancas.
Ni jefes de estado que le llamen “hombre de paz”

El Valín dijo...

Yo como no entiendo (de esto tampoco) pregunto:
¿Era necesario contar públicamente lo de la matrícula?. ¿Por qué dar pistas al enemigo de sus fallos?

Juan Luis Nepomuceno dijo...

Contrainformación o filtraciones interesadas, amigo Valín.