ACLARACIONES NO MERECIDAS.

No me vais a intimidar. Ya sé de vuestros métodos y lo aficionados que sois algunos a abusar de las circunstancias. Lo de atacarme en las redes sociales con, por ejemplo, lo del Facebook simplemente os define y si así pretendéis lograr apoyos mal camino habéis elegido.
¿Qué más me espera?. Una cabeza de caballo en mi cama no creo pues no trato con más ganado que ciertas acémilas que se empeñan en intimidar a todo el mundo de manera rastrera salvo cuando estaban en algunos carteles electorales de poco éxito.
Si no sabéis leer o no entendéis lo que leéis no es problema mío, pero vuestra furibunda reacción no hace más que ratificar lo que pensaba y lo que piensa mucha gente en este pueblo.
Sé que sabéis dónde encontrarme, no pienso cambiar mi vida por vosotros, en otra época tuve que convivir con otras mafias más peligrosas.
Ahora bien, yo uso la palabra, que veo que molesta, pero también dispongo de otras herramientas. Sólo espero que nadie se equivoque demasiado fuera del vertedero de internet.