A MIS COMENTARISTAS ANÓNIMOS

He vuelto a habilitar la moderación de comentarios. En primer lugar porque me da la gana y este sitio es mío, en segundo lugar porque no voy a permitir ataques a mi persona por esta vía y menos de quién se parapeta en el anonimato, algunos lo llevan en el ADN, lo de la afición a los anónimos, digo.
Al último, cuyo amable comentario suprimí, también porque me dio la gana, sólo decirle que sí, que uno ha cometido errores de los cuales no está orgulloso ni mucho menos. Si es usted un ofendido por alguno de esos errores no dudaré en disculparme, la vida es así y el que esté libre de pecado, pues eso, pero creo que usarlos como contraargumento a mis opiniones sobre ciertos temas no deja de ser una mezquindad que define a quien la comete. Si le escuece el contenido de mis posts por algo será. Rebátame, critíqueme, pero si desea explicaciones sobre mi vida o cualquier otro aspecto relacionado con mi persona, cítese conmigo y se las daré gustoso.