LUNES ESCATOLÓGICO

La mierda, con perdón, cuando está estancada mucho tiempo, almacenada, soterrada, ni vista ni olida pero sabida su existencia, suele acabar licuándose y filtrándose.
Cuando se produce la filtración es casi imposible evitar que la inmundicia acabe contaminando el acuífero más puro y cristalino, que acabará también filtrando mierda desleída que será lo que al final consuman los ingenuos ciudadanos, ahora bien, será mierda potabilizada, tratada, adulterada, clorada, y el usuario la consumirá sin que note el regusto a estercolero. Mierda incolora, inodora e insípida, pero mierda al fin y al cabo.
Hay otro tipo de mierda, más tangible, en formato boñiga que sigue oliendo aunque se la intente maquillar. El Supremo, que aún estando casi en huelga sigue teniendo buen olfato, ha detectado la peste a etarrismo en las listas presentadas con dos siglas distintas y ha barrido los mojones hediondos del proceso electoral de los vascos y vascas.
Mientras, en Galicia, se defiende la aldea y sus boñigas autóctonas, contra el bilingüismo. Y es que, según los replicantes de "batasuneiros", el bilingüismo es fascista, opresor y por eso no se puede dejar a los bilingüistas manifestarse en paz. Democracia lo llaman.
En el país de Obama cada vez más estados optan por el bilingüismo anglo-español mientras aquí se persigue algo que es de todos. Lo nuestro siempre es restar, que las sumas no se nos dan nada bien.
De todas formas, esta semana, no se quiten la pinza de la nariz que se avecina borrasca de cagarrutas variopintas.