DOYME PRESO o me tiro al monte.

Venga la Justicia en pos de mí por mi osadía, pida el amparo el togado si se siente ofendido al leer estas líneas que, más que escribir, vomito. Un señor togado, Juez para más señas, recibió un día, según demostró sentencia, 73800 €urillos de vellón de un chorizo redomado. Sí, no se escandalicen aun, aun habiendo motivo, pues que un Juez cobre, cacee, trinque, choricee de los dineros públicos de los que provenía la fortuna del paganini, es bastante motivo para el bochorno. El delincuente de la foto, el ínclito Juez a quién aludo, según sentencia del Supremo, podrá seguir juzgándole a usted, o a mí, o a cualquier desamparado que caiga ante su bonete. Si es usted adinerado, todo tendrá arreglo pues, con más discrección que en la vez que le trincaron, podrá facturarle una resolución favorable, sin IVA, claro, que estas cosas, a pesar de no haber ido a la cárcel, se hacen mejor en "B". Si, por el contrario, es usted un desarrapado o un ciudadano honrado que se niega a sobornar a los "egipcios", confiando, pobre ingenuo, en la justicia, tendrá a este lacayo de mafiosos enfrente y, sin que se le suelte un solo cabello engominado, dése usted por jodido. El colmo de la impunidad, propio de otros regímenes, es al que está llegando el estamento judicial español. Léase "caso Mariluz", huelga de un poder del Estado, cacerías inoportunas, comidas con políticos mas inoportunas aun, miles de resoluciones dignas del museo del disparate, etc., etc., y eso sí, sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, que con ellos, parece ser, no hay quién pueda. Así que si notan que decae en demasía la actividad de este sitio, mándenme ducados a la trena que puede que acabe allí con mis huesos por pinchar en los mismos. Que ellos son independientes, cobrando y todo, cazando, comiendo o caceando con quién ellos gusten. Y que conste, en descargo del que suscribe, que no generalizo, que concreto, que voy a donde voy y se me entiende.