EL BUEN GUARDIÁN

ELA denuncia "seguimientos" de funcionarios a terroristas presos San Sebastián, 22 abr (EFE).- El sindicato nacionalista ELA ha denunciado hoy la creación en algunas cárceles españolas de "grupos de funcionarios" para "realizar labores de seguimiento y control" de presos de ETA e islamistas.
El despropósito no tiene límites en esta sociedad convulsa en la que todo se confunde, la noche con el día, las churras con las merinas y el tocino con la velocidad.
No me imagino yo a la Asociación Unificada de la Guardia Civil o al Sindicato Unificado de Policía denunciando que sus superiores les obligan a hacer seguimiento de terroristas por las calles de España o, incluso, de algún país extranjero. Y no me lo imagino pues entra dentro de las misiones más elementales de todo cuerpo de seguridad. Aunque bueno, viendo algún lumbreras de los que hay por algún sindicato policial, todo se andará.
Los funcionarios de prisiones son los encargados de la seguridad dentro de las cárceles, o eso creía yo. Además, para los delitos que se cometen en el ámbito penitenciario, tienen la condición de Policía Judicial.
Están, además; les pese o no a los señores de ELA, que son, a la postre, simpatizantes del nacionalismo "moderado", si es que existe; al servicio del Estado, de la seguridad del Estado, y tienen que realizar las labores que les competen en ese ámbito, siempre dentro de la legalidad.
El sindicato considera la iniciativa un intento de "instaurar en las cárceles procedimientos inquisitoriales y de persecución". Hablan de utilización de los funcionarios para intereses políticos y que no todo vale en un supuesto interés del Estado. Y ahí está lo que les duele, el Estado, ese que se llama España y en el que tan incómodos se encuentran a pesar de comer del "duerno" común, concertado o sin concertar.
Vamos a ver, hombre, que resulta ahora que los funcionarios de prisiones son educadores de una ONG y los presos por terrorismo no son más que "turistas accidentales" y, una vez entalegados, no conspiran entre ellos y con sus amigos de extramuros para seguir con "sus labores". Parece ser que para estos sindicalistas eso no ocurre y, si ocurriera, están en su perfecto derecho de hacerlo y nadie puede vigilarlos en prevención de desmanes indeseados.
Y es que, claro, los funcionarios de prisiones no cachean a los presos, ni controlan sus visitas, ni registran las celdas, ni nada que se le parezca, ¿o sí?. ¿O a los presos comunes se les puede hostigar y perseguir y a los terroristas no porque son "presos políticos", según doctrina abertzale?.
Sean ustedes profesionales, hagan su trabajo y, si tienen alguna reivindicación seria que plantear, háganlo.
Pero si lo que ocurre es que están acomplejados, y no les gusta su trabajo, pues váyanse a la cola del paro que serán bienvenidos a pesar del "overbooking" o como coño quiera que se escriba, que no tengo tiempo de mirarlo ahora y soy monolingüe.