GRIPE MARCIAL

- Mi sargento que si puedo salir de fin de... deee..... deeaaaahhhh... deahhhhhhtchísss... de fin de semana... - Peláez, tu no asomas el hocico fuera del cuartel que tienes mu mala cara, jodío, y con esto de la gripe porcina... - Vamos, que me está usted llamando cerdo, así a las claras. - No me toques los cojones, Peláez, que nos conocemos, llámalo gripe "A". - Pues será "A", pero con los caldos de mi madre y algún que otro carajillo seguro que me curo, joder, mi sargento, que llevo quince días sin arrimarme a la novia... - Ahí está el problema, que se lo pegas a la novia, tu novia a otro... - Oiga, mi sargento, a mi novia no le falte... - Que no, animal, que no que puede contagiar la gripe esa a su familia y la cosa se extiende y al final ha sido el puñetero cuartel este el orígen de una pandemia de consecuencias insospechadas, Peláez, que hasta con el catarro hay mucha crispación y nosotros tenemos las de perder siempre. - No creo yo que la oposición pueda hablar de gripes y esas cosas, con la que se montó con los cadáveres cambiaos y eso, que el general ese está condenao, pero el "manda güevos" anda todavia crecido y dando lecciones a los demás, no me joda, mi sargento. - No me jodas tú a mí, Peláez y déjate de politiqueos y métete en la cama de una puta vez, rojazo, que me has salío un rojazo, y no te arrimes tanto que por tu culpa se quedan mis hijos sin padre.