EQUIDISTANCIAS ASIMÉTRICAS

El tripartito vasco, el más tripartito de todos los tripartitos, vuelve, sino a las simpatías claras a sus chicos malos, a la peligrosa equidistancia.
Sí, ellos rechazan la violencia, la violencia terrorista de sus cachorros, aún compartiendo fines. Y esa coíncidencia es la que hace que, repudiando los actos deleznables, tengan cierta tolerancia velada, cierta comprensión en el subconsciente con sus trágicas travesuras.
Ahora bien, lo que sí deleznan, porque no deja de ser deleznable, es la violencia estatal o para-estatal. Éste bando es el más desagradable para ellos, pues lo consideran eso, el bando contrario. El otro es un bando reprobable pero es un bando propio.
Así pues, con dos cojones, que diría otro, hacen una ley en la que, en un saco revuelto y caótico, meten asesinados y víctimas del franquismo, por la policía franquista, por grupos ultras, parapoliciales, así como al que, en una carga legítima de la policía, en una manifestación ilegal, resultó herido; también víctimas de supuestos delitos sobreseídos o archivados por la Justicia, caídos en enfrentamientos armados en los que los agentes resultaron o absueltos o declarados no culpables, etc., etc..
Y no negaré yo el derecho a resarcimiento de las víctimas de abusos o torturas o cualquier otra acción ilegítima del Estado, pero la ilegitimidad juzgada, probada y condenada, no las apreciaciones subjetivas según filias y fobias. Y dentro de esta última maraña en la que se ha metido Azkárraga, el más tonto e injusto de todos los consejeros de justicia posibles, se les coló en el saco su propia policía, la que ellos crearon para que no fuera contaminada de españolismo, pues el españolismo es lo que trae los escesos policiales, que el vasquismo es democracia pura y sin mácula, respetuoso y consultista.
Equidistancia, llaman algunos a esta actitud. Yo lo tengo claro, la distancia es asimétrica y las cercanías son escandalosas, desde hace bastante tiempo.
Y es que no es lo mismo, en democracia, un Guardia Civil al que le vuelan la nuca por la espalda, que un etarra que muere disparando.
No, no es lo mismo y la hijoputez, yá saben ustedes de qué lado anda más sobrada.
Y la dignidad también.