ESCATOLOGÍA DE IZQUIERDAS Y UN POCO DE LAICISMO DE POSTAL

 EUSKADI.-Madrazo dice que la consulta puede "poner un mojón" y abrir la puerta a "otras" sobre temas "que preocupan a la gente".  
  
BILBAO, 2 (EUROPA PRESS)   
El coordinador general de EB, Javier Madrazo, defendió hoy la aprobación, en el Parlamento vasco, de la celebración de la consulta planteada por el Ejecutivo porque supondrá "poner un mojón" y abrir la puerta a "otras" sobre temas "que preocupan a la gente".
 
Un mojón, aparte de una arcaica señal de carreteras, marca kilométrica, es también, al menos en la tierra en la que me crié, un zurullo, una cagada, una boñiga, al fin y al cabo una defecación. Una mierda como el techo de un circo, que dirían otros, o como la manga de una pelliza.
Creo que el Señor Madrazo, más bién, tengo la seguridad de que el Señor Madrazo no se refería a esa acepción sino a la de marca kilométrica, señal en el camino, punto de partida para seguir avanzando, etc.., etc..
No obstante no le falta razón al protolíder de la Izquierda Unida de las provincias vascas. No le falta razón pues es cierto que supone un punto de partida. No hay nada como una buena mierda para que la cagalera sea contagiosa y acabe todo hecho un estercolero.
La ingeniosa consulta de su patrón, que no es Llamazares, que es Ibarretxe, al menos en lo de la poltrona gubernamental, es en sí misma un buen mojón. A partir de las aguas mayores del consultómano pueden venir diarreas de consultas de mayor o menor pestilencia. Por ejemplo:
"¿Apoyaría usted que, si los partidos vascos llegan a un acuerdo democrático, se impusiera la txapela como prenda masculina en los meses de invierno, así como que se eliminaran los impuestos al consumo del txakolí y a los txikitos de Rioja Alavesa?" 
Éste podría ser, qué duda cabe, el siguiente mojón. Una vez abierta la puerta por el tripartito y su ligereza intestinal, por qué no.
Y ésta será la justificación que dé el líder de la Ezker Batua, la izquierda "real" de Euskadi, con las gotitas precisas de abertzalismo, que hay que dar pinceladas, gobernando con la derecha, pero eso sí, abertzale, mal que le pese a la otra Izquierda Unida, la del resto del "Estado", que no vamos a decir España a estas alturas, pues Gaspar, el solitario y republicano rey mago del descalabro, anda más ocupado en levantar la voz para que caigan los crucifijos y las biblias de los actos institucionales. Quizá habría que cambiar el nombre de la calle del Congreso, que tiene nombre de santo, nombre poco laico. Y no es que a mí me llamen las cruces, las biblias, los santos y los templos, pero creo yo que la Izquierda Unida, antes de extinguirse, podría dedicar su creatividad a otras iniciativas más prioritarias que la desaparición de símbolos y los mojones en consulta.
Porque claro que la laicidad es de izquierdas, pero yo, que soy ateo y como tal, laico, tengo la fea costumbre de visitar los templos de las ciudades por las que paso, únicamente por interés artístico y cultural y tampoco me salen sarpullidos. Es innegable que la cultura cristiana está ahí, y por qué no disfrutar de su legado positivo al igual que hacemos con el del Islam cuando visitamos La Alhambra. Otra cosa bien distinta es exigir la laicidad del Estado, que esa, tiene poco que ver con que haya cruces y biblias en los atriles, donde son usadas por el que quiere a la hora de jurar o prometer. Sumemos y no restemos. Porque yo me llevo mucho tiempo preguntando qué tiene que ver la izquierda con el PNV pero, según el Señor Madrazo, sí es de izquierda aranizarse. ¿Y qué me dicen del "Patria, Dios y Fueros"?. ¿Es laico?
No obstante, viendo el debate interno que hay entre los bloggers militantes de dicha formación política, debate al que asisto con respeto pues yo mismo, en su día, voté a Izquierda Unida, espero sinceramente que vuelvan a coger el rumbo necesario para que se vislumbre en un futuro una alternativa seria de izquierdas, libre de complejos, mojones y quítame allá esas cruces.