DIARIO MÉDICO

Nueva enfermedad tenemos, vírica parece y se investiga el orígen. No se preocupen que no se contagia al común de los mortales. Solo afecta a algunos territorios y a ciertos políticos. 
Nombre ya tiene, "Tripartitis". El peor cáncer que pueda sufrir una comunidad autónoma pues tiene efectos devastadores.
Dependiendo de la zona en la que se incuba el virus, éste, mutando, afecta de diversas formas pues, ya se sabe, no todos los organismos son iguales pero, eso sí, si no se recibe el tratamiento adecuado, el desenlace último al que tiende el "bicho" es la ruina moral y la amputación del miembro afectado.
Como su propio nombre indica está formado por tres moléculas, de naturaleza distinta y yo diría que, en teoría, hasta incompatibles entre ellas, o eso se creía hasta ahora, pero, el vírus, con el afán de infectar y debilitar las defensas del organismo central, consigue que las tres moléculas se acaben fusionando, aún con alguna tensión, transformándose en una sola, con un ADN, resultante de la mutación antinatura, que provoca en la zona afectada, si la ciencia o el sistema inmunológico no pone remedio, un enquistamiento que acaba derivando en tumor maligno con posibilidad de metástasis.
En algún órgano, ya problemático de por sí, las células infectadas, también llamadas Sabinococos, Aranofitos o Ibarretxinas (éstas últimas de demostrada necedad y dureza de corteza), se reproducen en otras más pequeñas, ligeramente distintas, cuya actividad primordial es la fagocitación de toda célula sana que hallen a su paso. En estos casos se produce alguna reacción de ataque del virus, pero ligera, como leves toques de atención a fin de que la enfermedad avance con menos contundencia, pero más segura. Ahora bien, cuando los anticuerpos reaccionan contra los corpúsculos más agresivos, el virus inicial suele hacer de escudo ante las defensas.
En otros organos, si bien la infección es mucho menos asoladora, se produce una variedad de la enfermedad, a la que se denomina "Montillitis", en la que el virus, teóricamente originario de células sanas, no de infección externa, se ve sometido a un fenómeno curioso que se llama "Carodiosis" o "Esquerrosis infecciosa", que consiste en que la corteza celular se vuelve semipermeable, es decir, permeable hacia dentro para todo tipo de nutrientes e impermeable hacia fuera, salvo para los desechos.
Las investigaciones avanzan pero, según fuentes científicas de varias universidades, no se espera a corto ni a medio plazo la aparición de una vacuna efectiva, dado que el virus es el resultado final de diversas mutaciones celulares provocadas por enfermedades arcaicas que creíamos erradicadas.