ESO, "QUE EL CIELO ESPERE SENTAO".

El ser un niño pijo de Oviedo, de la gran Vetusta, imprime carácter y éste no se borra por mucho que uno se deje rastas, perilla, parezca un graffiti andante, luzca "piercing" a "to meter" y se harte de fumar "el chocolate que más me pone". Y que conste que no digo que todos los de Oviedo sean pijos, ni mucho menos, pero un pijo de Oviedo siempre es más pijo por ser de capital, como en cualquier otra provincia. Tópicos típicos. Un pijo de Gijón, y les aseguro que los hay a espuertas, nunca llegará al nivel de uno de Oviedo que, si es pijo, lo es "cum laude". El pijo de Mieres se queda en opositor, como mucho interino, para qué vamos a engañarnos.
Uno puede ir de "progre", uniformarse al efecto, hacer el "Estopa" desde Asturias, montar el paripé entrando en los conciertos esposado, cual si uno fuera un recluso de permiso, dando el toque marginal y antisistema (por mucho que uno se forre a espuertas con soniquetes pegadizos, más de verbena que de cantante urderground), pero la pijería o pijotismo se le sigue notando.
Uno puede cogerse "pedos" en los aviones y montar "pollos" a la tripulación, que eso da mucho pedigrí a toda Rock'n Roll Star que se precie.
Todo eso puede hacerse pues hay margen para el exabrupto o la travesura del rebelde congénito pero, siempre hay "peros", una denuncia por violencia de género se sale de todo margen tolerable.
No queda bien que la ex-pareja del afamado, y madre de su hija, denuncie maltrato físico y psíquico habitual, imputándosele, al ídolo de masas, violencia de género mas tres delitos de lesiones y maltrato ocasional.
No es propio de una figura de la rumba astur, tatuado y taladrado hasta las pestañas, ir "caminando por la vida, sin pausa pero sin prisa", con órdenes de alejamiento en los bolsillos, al lado del terapéutico cannabis.
No están los tiempos para ese tipo de fama.
Lo del avión puede dar caché, rozar el macarrismo y ser un poco "broncas" también, fumarse media Ketama vale, pero esto, aunque no haya tenido excesiva publicidad, no es lo mismo, como decía otro afamado cantante.
No es lo mismo un sobrecargo de Iberia que la pareja de uno y si mal está mostrarse prepotente y chulesco, con un pobre empleado de empresa aérea, mucho peor es maltratar a la pareja, aunque el otro suceso tuviera más eco mediático. ¿Por qué tuvo más eco mediático?. Misterios de la sociedad de la "información".
Esto, sí se sale del guión del chico rebelde aspirante a "Chunguito". Este tipo de canallismo no es nada progresista.
Sabía yo que, aparte de por la dudosa calidad de su prolífica obra, tenía algún motivo para que no me cayera bien del todo, y eso que me he enterado a destiempo por un número atrasado de INTERVIÚ.
Sí, esa revista que, desde la transición, compran los hombres, movidos, única y exclusivamente, por sus interesantes artículos políticos y de investigación.
 
 
 

2 comentarios :

El Valín dijo...

No lo sabía pero, ¿por qúe será que no me sorprende?

gsantamaria dijo...

Los pijos son pijos, en Oviedo y en Taramundi. Pero el tal Ramón compite en otra división: la de los imbéciles redomados.

Un saludo,