Otegi considera que la condena a De Juana convierte en "imposible" el proceso de paz

“Hoy nadie pruebe probar que [tras el alto el fuego de ETA] las cosas vayan mejor, [porque] no es verdad”, ha dicho el dirigente radical

ELPAIS.es / EFE - Madrid / San Sebastián
ELPAIS.es - España - 09-11-2006 - 13:39 De Juana ha sido "castigado" por amenazar a quién no debe. Las amenazas solo tienen importancia depende de donde vengan y el curriculum de éste energúmeno no da lugar a dudas. El castigo le parece injusto y se enfurruña diciendo "ahora no como". No comas hombre, le ahorras el cubierto al contribuyente y, a lo mejor, te mueres y todo. Si viene mal al "proceso" la falta de nutrición de un hijo de puta es que el "proceso" es eso, una puta mierda. Ojalá me equivoque.

2 comentarios :

Serther dijo...

Voy a intentar dar mi opinión en pocas palabras.
Yo creo que el "proceso" va a terminar fracasando por exceso de popularidad. No tiene sentido que todo el mundo esté todos los días dándole pábulo a este tema. Si el fiscal reduce la petición de pena a este individuo es para facilitar el proceso, si luego lo condena es para perjudicar el proceso, si se registran las herriko tabernas perjudican el proceso, en fin, un poco más de seriedad. La justicia, las fuerzas del orden y los políticos (oh ilusión) deben realizar su función con la mayor competencia de la que sean capaces, independientemente de que exista o no un proceso. Y éste debe restringirse a negociar la forma y manera en que los terroristas entregan las armas y se someten a la jurisdicción penal si tienen causas pendientes y a la fiscal por si tuvieran deudas tributarias.
Respecto a la huelga de hambre de este individuo he de decir que cuenta con mi total apoyo, le animo a que la mantenga hasta el final y le prometo tomarme un cacharrin no a su salud sino a su defunción.

Filo de Espada dijo...

Tienes toda la razón. Lo triste es que el Presidente del Gobierno tambien se dedica a decir inconveniencias que no vienen al caso. De verdad deseo que le salga bien este asunto a pesar del boicoteo. Boicoteo que no se hace por convicción moral ni por el bien del país y de las víctimas, sino para rentabilizar electoralmente el fracaso gubernamental.