LA AGONÍA DEL TIRANO


Escribo ésto hoy porque no quiero esperar a que mueras. No quiero que se asemeje lo más mínimo a un obituario.
Como muchos tiranos vas a morir de viejo.
Solo espero que en tus últimos minutos desfile por los pies de tu cama la interminable caravana de cadáveres de los asesinados y desaparecidos, encabezados por Allende, tu Presidente.
Supongo que te dará igual pues la conciencia es compleja y puede adaptarse a las necesidades de cada uno.
Pónte firme ante tu Presidente, General.
Saluda y muere.