... OVER THE RAINBOW

En el núcleo de la espiral,
donde nace el vértigo,
está el fin.
Una mañana cualquiera,
al enfrentarte al burlón espejo,
recibes, cual bofetada,
la consciencia de lo irremediable:
Ya estás dentro del remolino
que, lento pero implacable, te succiona.
Las viejas heridas
abren sus cauterizados labios
para repetir tu nombre,
que ahora suena como un reproche,
invocándote con un rencor antiguo.
El camino no es recto
ni se pierde en el horizonte.
Un sendero curvo y centrípeto
te lleva al centro del torbellino,
donde lo único que empieza
es la infinitud de la nada.
Estás solo en el tornado
y no hay Mago de Oz
que te devuelva a Kansas.