MÁS MUJERES

Mujeres,
con velo
de satinada seda
de araña homicida,
levitan plegando esquinas,
buscando amparo
de hormigón de espuma.
Hombres,
reptiles de a pié,
engalanados de babas
de moluscos extinguidos,
olfatean humedades
de emancipados peces,
fugitivos de acuario sucio
de verdín podrido.
Caen lágrimas de plomo,
estallando losas pintadas de excremento.
La sangre prematura,
profanada en mil ritos,
funde yá mucha lápida,
virgen mármol
a la espera de cincel,
de escoplo de justicia.