ALAS NEGRAS

Ahítos de penumbra.
En las sombras envueltos.
Gente zafia y oscura
tapizando reclinatorios,
acolchando conciencias.
Nostálgicos de funeral
que aliente sus anhelos.
Del confesionario carcoma,
de la sotana polilla,
de los sagrarios herrumbre
vieja y mezquina.
Hienas de velatorio
y sepultura.
Ancianas de peluca almidonada,
exceso de carmín rancio,
bigotes imposibles
sobre imposibles labios.
Rosarios de alcanfor
y de arpillera relicarios.
En nombre de su Dios,
inexistente y cansado,
comen palomas vivas
con cuyo plumón barren
lo que más odian,
las sonrisas de los niños.