A VUELTAS CON LOS DIOSES

En el imprescindible, por científico, crítico, antidogmático y por todo eso polémico blog Si es que a esto se le puede llamar vivir Don E.P. Mesa insta a sus lectores a escribir sobre ser cristiano o simplemente religioso habiendo ya recibido las respuestas de Don Imperialista y Don Ricardo Royo en sus respectivos blogs.

Un servidor se limitó, en un ataque de incomensurable pereza intelectual a remitirle a través de un comentario el vínculo a un post antiguo mío sobre el tema, titulado ATEO, y cuyo título ya es suficientemente definitorio de mi posición ante el tema religioso. Con la cortesía que le caracteriza D. E.P. hizo referencia a ese post en su página y a raíz de ahí he recibido algún comentario. Entre ellos se encuentra el siguiente:

 

Amanda ha dejado un nuevo comentario en su entrada "ATEO":

Querido Señor Filo de Espada:
¿Por qué es para usted tan evidente que Dios no existe?
Para mí­, por ejemplo, aunque ahora mismo no tengo muy claro qué es verdad y qué no lo es de todo lo que dice la religión cristiana (cualquiera de ellas), me resulta imposible dejar de creer que Dios existe. No creo que sea porque necesito creerlo, sino que a mí­, al contrario que usted, me resulta evidente que tiene que existir, no llego a entender nuestra existencia (y no digo el sentido de la misma sino sólo la existencia en sí de todas las cosas tal y como son), sin El.
Por eso le pregunto qué hace que para usted sea evidente lo contrario. Y mi pregunta es totalmente sincera, no la hago desde la soberbia de creer que tengo la verdad, de verdad quisiera entender sus razones.

Atentamente,

Amanda

 

Bien, comencemos la labor desevangelizante y ateizante que nos ha encomendado la razón por el bien de la humanidad.

 

Mi querida Amanda:

 

En primer lugar gracias por la visita al humilde blog de este descreído impenitente. Su comentario, amable donde los haya, me pregunta por mis razones para no creer en Dios y yo creo que la respuesta la tiene usted misma, aunque no lo crea. Solo tiene que preguntarse por sus razones para creer. El mismo verbo lo dice "creer". Tener fé no es racional, es confiar plenamente y sin discusión en algo que nos han contado pero que no hemos visto. Dice usted que no llega a entender nuestra existencia y la de todas las cosas sin que las haya creado Dios. Pues es muy fácil de entender, por qué las ha tenido que crear nadie. ¿No somos acaso el resultado de una evolución tanto nosotros como el resto de criaturas que pueblan la naturaleza?. Responderá usted, como es natural, que tuvo que haber un principio, y preguntaré yo ¿por qué?. Por qué no pudiera ocurrir que todo fuera un ciclo, esférico, sin un límite inicial ni final. En la antigüedad se pensaba que la Tierra era plana y esto demuestra que tenemos tendencia a pensar en la linealidad como forma y medida de espacio y tiempo.

Está claro que poner a un Dios como principio de todas las cosas es más sencillo y asumible por nuestra torpe mente machacada e intoxicada culturalmente desde el comienzo de los tiempos. Así mismo es más cómodo cuando nos hablan de vida eterna, el alma, etc., ya que al ser unos animalitos tan evolucionados, nuestra soberbia no se resigna a asumir la muerte biológica como final de la existencia y que, lo que se denomina alma, reside en el cerebro y tiene la misma vida que lo que dure aquél.

Estos son tan solo unos pocos y pobres argumentos para contestar su pregunta y que, desde el respeto, no pretenden convencerla de nada. Allá usted. Seguramente el Sr. Mesa publicará, si es que no lo ha hecho ya, un post al respecto, mucho más lúcido y científico que éste, que puede que le aporte mayor luz. El que suscribe se quedó en las enseñanzas medias y no da más de sí.

Un saludo.

7 comentarios :

Amanda dijo...

Querido Señor Filo de Espada:
Antes de nada, muchas gracias por contestar. Espero no parecerle una pesada, pero tengo algunas preguntas sobre su respuesta.
Dice usted que creer no es racional, ¿pero acaso no está usted creyendo en algo que no ha visto al decir que quizá todo sea un ciclo esférico sin principio ni final? ¿Y por qué confía usted tanto en la razón, descartando todo aquello que no sea racional, por falso, si asume que nuestra mente es torpe para poder entender algo como eso?
Estoy de acuerdo con que somos el resultado de una evolución, pero lo que no asume mi mente es que seamos fruto de la casualidad. No sé, tal vez es un argumento estúpido, pero solo pensar en la maquinaria perfecta que es el cuerpo humano, por ejemplo, me conduce a una especie de Inteligencia diseñadora (y no me gusta demasiado esa palabra). Es como encontrar un reloj suizo en la montaña y pensar que se ha formado solo, pura casualidad. ¿Podría ser? Sí. Pero ¿es tan racional como usted defiende?

Atentamente,

Amanda

Filo de Espada dijo...

No quisiera meterme en un jardín del que, seguramente, no sería capaz de salir. Pero voy a contestarle, en la medida de lo posible. Yo no he visto que todo sea un ciclo esférico, ¿ha visto usted al Creador?. Nuestra mente es torpe en la medida que la acotamos con los condicionantes culturales de la civilización cristiana, si la liberamos de creencias y dogmas podemos hacer cualquier cosa. Yo no digo que seamos fruto de la casualidad, somos el resultado de millones de años de adaptación al medio, como el resto de los animalitos del planeta, con la diferencia que nosotros hemos desarrollado nuestra mente hasta el punto de precisar, por comodidad, inventarnos una divinidad que justifique nuestra supremacía sobre el resto de la naturaleza.
La maquinaria perfecta del cuerpo humano no se diferencia de la cualquier mamífero salvo en el volúmen del cerebro. El reloj suizo no se ha formado solo, es el fruto de una mente evolucionada, materias primas, tecnología, y siglos de estudio de los fenómenos físicos.
Es racional.

AF dijo...

Amanda: no es como encontrar un reloj suizo en una montaña, sino como encontrarlo... en una relojería.

¿El cuerpo humano es una maquinaria perfecta? Le ruego que piense no en el estereotipo del cuerpo humano (sano, probablemente bello, puede que joven...), sino en los millones de cuerpos humanos deformes, discapacitados, enfermos, descontrolados. Le ruego que piense en lo relativamente fácil que está resultando alterar el equilibrio químico del cuerpo humano con drogas o con sustancias y productos añadidos directa o indirectamente a nuestra alimentación. Le ruego que piense en la ligereza con que ciertos cambios sociales y dietéticos convierten poco a poco al ser humano masculino de ciertas zonas en impotente en lo que a procreación se refiere (y es un tema de vital importancia).

¿Una maquinaria perfecta? Si así fuera, lo sería antes de verse obligada a forjarse a sí misma a base de chocar una y otra vez con los mil lances de la evolución. Si hubiera existido un coche perfecto, habría sido el primer coche fabricado, y en él habría sido posible viajar a la velocidad de la luz sin apenas consumo energético, o sin ninguno en absoluto. ¿O no es eso la perfección? ¿Qué es la perfección?

Si realmente está usted planteando de buena fe estas dudas, permítame que de buena fe le dé un consejo: olvídese de si existe o no un dios o veinte dioses. Construya su propia dimensión ética, fíjese los correspondientes principios de actuación y dispóngase a vivir con todo ello.

No se preocupe de lo demás.

Elbereth Gilthoniel dijo...

Con la cantidad de cosas que hay en las que emplear energías...

En fin, ¿es realmente tan importante lo que crean o no los demás?

Dios sí, Dios no, bla, bla, bla.

No lo encuentro relevante. Salvo para los que negocian con ello.

Filo de Espada dijo...

A mi lo que crean o no crean los demás puede traérmela bien floja si las creencias y religiones no se inmiscuyeran en la vida política y social, en algunos casos de forma dramática. No tenemos que mirar muy atrás para darnos cuenta de ello.
Saludos a todos y gracias por ilustrar el debate.

El Valín dijo...

Yo no sé si el cuerpo humano es un maquinaria perfecta, pero sí creo que tiene graves problemas de diseño. A quien se le ocurre colocar la zona de ocio y recreo al lado del basurero.
Permítanme una recomendación aunque seguro que ya lo han leído:
"Por qué no soy cristiano" de Bertrand Russell.

Amanda dijo...

Oigan, que lo de la "maquinaria perfecta" era solo una forma de hablar, no me refiero a que el cuerpo humano sea perfecto, simplemente me produce admiración ver cómo funciona por dentro, y no sólo el cuerpo humano, toda la naturaleza en general. En fin, ¿no vieron ustedes "La vida es así"? Pues eso.