INTERROGATORIOS

Un periodista feroz, feroz y liberal, quizá más liberal y menos feroz que otro que no voy a nombrar, interroga, que no entrevista, a un Presidente de Gobierno que no es de su cuerda. No tendría por qué serlo pero, tras lo que ha llovido desde aquél mes de marzo, con otro marzo aproximándose, la entrevista es oportuna y oportunista, con una legítima pero oscura intención. Interroga a las bravas, el interrogado confiesa sus errores pero el interrogador, como no podía ser menos, no reconoce los suyos que, según él, nunca los hubo. Las prensas afines al liberal prócer del rotativo investigador se hacen eco de las supuestas contradiciones, falsedades y meteduras de pata del cándido presidente. Parece querer rebrotar sin retractación posible la conspiración cuatrienal, aparte de la familia disuelta, o disoluta, con sublevación de capelos cardenalicios, las negociaciones extemporáneas con terroristas sin tregua, etc.
Dentro de todo lo utilizable para derrocar a ZP, pues todo vale para derrocar, que no derrotar, a los "liberticidas", están las lesiones del canalla, ahora afortunadamente preso, lesiones que aquí, en esta España nuestra, antes de pronunciarse los órganos competentes, son valoradas, especuladas, juzgadas y sentenciadas por todo bien pensante que se precie, y si no hay condena se recogen a paletadas los posos de la duda, sabrosos posos nutritivos que alimentan y manchan por doquier.
Y en el norte profundo, arcaico e incivilizado, tribal y mezquino, se mandan besos y piropos a los asesinos desde los atriles, cariños de alcaldesa emocionada. "Os queremos", amor de madre, tatuaje de común uso en el "talego" o la "legión", de madre de poca reputación por reputada hijoputez.
Y hablen de una vez los forenses, y los jueces y fiscales y si las denuncias se demuestran únicamente debidas a manuales protocolarios, preséntense por las autoridades competentes las querellas oportunas contra todo aquel que injurie, calumnie o falsamente testifique. En caso contrario actúese, en tiempo y forma, conforme a lo que la Ley marca.
Tortura, nunca. Eficacia y contundencia legal, proporcionada y democrática, siempre. Veracidad, objetividad y honestidad informativa, también.
Txeroki está donde quería, en la política desde el monte, protagonista de todo debate, de todo reproche, de toda especulación, de todo editorial, de todo post de opinante amateur, y en esto entono también el "mea culpa", pero me enervo, me sublevo, y no puedo remediarlo.
Eso sí, yo no cobro ni me debo a nadie, en lo que opino, me refiero, y por eso desvarío a mi libre capricho y emborrono el virtual papel de mi diario cual si fuera higiénico pues, a veces, más de las que debiera, escribo más de vientre que de mente.
Ruego me disculpen, por enésima vez y si no, allá ustedes.