AZKÁRRAGA.- Consejero de Contrajusticia.

Azkárraga: «No voy a obligar a poner las banderas en los edificios oficiales y si los tribunales actúan contra mí, que lo hagan»

Diario El Mundo

 

Yo, el más listo de mi clase. Una mezcla entre empollón gafotas y travieso pelopincho. Soy tan brillante que he llegado a Consejero de Justicia del Gobierno Vasco. Bueno, del Gobierno de eso que los españoles llaman País Vasco, que en realidad no será tal hasta que no lo construyamos con todos los territorios ocupados por españoles y franceses, y por los españolistas navarros.

Tengo un salario público, un buen salario, y me encargo o debería encargarme de la Justicia. Pero yo, como buen nacionalista que soy, la ley la cumplo cuando quiero y me conviene, aunque lo jurara o prometiera al tomar posesión y aunque me paguen por ello. Y cuando quiero también la incumplo por sistema o reto al Estado y a toda su legalidad vigente convocando la consulta de José Juan, que para un capricho que tiene no se lo vamos a negar, que no lo conocen ustedes cuando coge una rabieta. Que eso de “cumplir y hacer cumplir la ley” está bien para los españoles, que nosotros somos “otra cosa” y todavía no se enteran.

La consulta es ilegal, no hay que ser un lumbreras para verlo, pero es democrática. Para nosotros es democrática pues nuestra democracia es como nosotros queremos que sea que para eso somos nacionalistas y nos votó el pueblo.

¿Que nos vota también gente no nacionalista?, es igual, ya sé que lo hacen por interesados, que nosotros somos los que sacamos mayores beneficios fiscales y presupuestos y cupos, etc., etc., gobierne quien gobierne en Madrid, que para eso solemos ser fundamentales en presupuestos y otras zarandajas. Pero si nos votan por interés que se vasquicen, que la independencia es el camino democrático, lo único democrático. Que la Constitución Española no es democrática, que no nos satisface a nosotros que vivimos de tirar de la cuerda, que es nuestra razón de ser.

Sé que hay quien dice que no hay democracia si gran parte de la población a consultar se encuentra amenazada por los violentos. Yo no soy violento, pero si se sienten amenazados que voten sin chistar lo que decimos nosotros que ya verán como vuelven a ser libres, y los violentos dejarán poco a poco de hacer ruido, que el objetivo es el mismo y perderán protagonismo, total, por un muerto más o menos que quede en el camino, al final tendrán que dejarlo por falta de competencias.

En fin, ¿que nos quieren hacer poner banderas rojigüaldas con el sarpullido que nos provoca, aunque esté en la Ley?, pues no la cumplimos por prescripción facultativa, que las alergias no entienden de leyes y menos si son españolas. ¿Que vienen los jueces a por mí, que soy el consejero de Justicia?, vaya osadía, me la traen floja a mí las togas, que soy consejero y, como buen consejero de Justicia, aconsejo desobediencia a la misma. A final de mes cobro igual, es lo que tiene esto de vivir en el paraíso de la ilegalidad y el delito como acción política, el dinero público para financiar desobediencias legales, viajecitos de familiares para visitar a sus retoños asesinos, adoctrinamiento de niños euskaldunizados a base de aprender nuestra gran historia de nación, etc., pero nadie piense que no somos austeros, que también ahorramos, sobre todo en banderas de España, que desentonan con la Ikurriña.

Dios, Patria y Fueros, con dos cojones, y se acerca el día de cobro.