FERNÁNDEZ BERMEJO, DELITO E INMIGRACIÓN.

INMIGRACIÓN. BERMEJO ASEGURA QUE ES "FALSO" QUE LA INMIGRACIÓN 
SEA DETERMINANTE EN EL AUMENTO DE LA DELINCUENCIA
   
   - El Gobierno no prevé ninguna nueva regulación 
extraordinaria de inmigrantes
   
   
TEGUISE (LANZAROTE), 25 (SERVIMEDIA)
   
   El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, 
sostuvo hoy en Lanzarote que es "falso" que la inmigración sea 
un elemento determinante en el aumento de la delincuencia, al 
tiempo que añadió que nadie "con sentido común" puede 
relacionar ambos fenómenos en una sociedad como la española.
   

A ver Mariano, otro Mariano, barbado y gafado, a ver si te enteras y miras las estadísticas. A lo mejor, por lo peculiar que eres, eres el único político que no lee estadísticas.

El delito o el comportamiento antisocial suele venir mayormente de la marginalidad. El delito común, claro está, no el de guante blanco o de “caceo” y corruptela, que ese suele venir de arriba o del ámbito de la cosa pública.

La inmigración, sobre todo la ilegal, suele vivir en cualquier país de manera marginal y de ahí vienen las actividades delictivas. Por supuesto que son minoría los inmigrantes delincuentes, si no andábamos listos, y la mayoría son gente honrada que viene a dejarse el lomo por cuatro céntimos de euro, pero hay un sector ilegal y marginal que, bien por razones económicas y de subsistencia, bien porque es más cómodo ganar dinero con el “trinque” y el trapicheo, bien por razones ambientales o bien por que ya venían con la profesión aprendida de sus lugares de origen, se dedican al delito.

Suena a políticamente incorrecto pero los gobernantes no pueden taparse los ojos con el antifaz de seda de la corrección y negar las evidencias. Lo que tienen que hacer es solucionar los problemas y no barnizarlos.

Todos ustedes, sobre todo los que vivan en grandes urbes, conocerán barrios del extrarradio donde se amontona la miseria y la marginación y, en consecuencia, las drogas y el delito. Seguro que muchos de esos barrios serán de mayoría inmigrante, guetos donde se hacina lo que nadie quiere ver pero que tienen que subsistir de una manera o de otra.

Ha habido importación de “modus” operandi. Hay bandas “latinas”, magrebíes, ex militares o ex policías de países del Este, etc., que han ido engrosando el censo delicuencial y esto, se quiera decir o no, por sentido común, influye en el incremento de la delincuencia.

Eso se puede y quizá se deba decir y combatir para evitar los brotes xenófobos pero, recuerden lo que ocurrió en París no hace mucho, o en la “franja” de la Cañada Real, preferimos decir que es falso y mirar para otro lado.

A ver si ahora el único delincuente peligroso que hay va a ser el energúmeno del tren barcelonés, al que, puede que merecidamente, pueda caerle hasta la muerte de Manolete y gracias a convertirse en fenómeno mediático. “Hostia puta, neng” era alguna de las declaraciones más repetidas ante la prensa que tanto lo solicita.

Cuando un asesino en serie ecuatoriano mató a una chica en España, no recuerdo yo que viniera la Ministra de Exteriores de Ecuador a interesarse por la familia y a personarse como acusación.

No obstante, agresores hay en todos lados, españoles y de otros países y víctimas de agresión españolas y del extranjero.

Y claro que hay delincuentes españoles, a espuertas, pero visiten una prisión española y verán que, como en todo, hay multiculturalidad.

Mariano, Mariano, que no sé qué notas sacarías en matemáticas, que sé que eres de letras, pero si aumenta el número de inmigrantes ilegales aumenta la marginación, y a más marginados más delincuentes entre los mismos, que no diré yo que todos los marginados son delincuentes, no me linchen que no es para tanto.

Digamos la verdad aunque sea incómoda e intentemos cambiarla sin maquillaje de progresía bienpensante.