EUROPA, FEDERACIÓN IBÉRICA, AÑO 2025.- Una tarde cualquiera.

-¿Qué es eso, abuelo?.
-Una tubería, hijo, una gran tubería, pero antes era un río, un hermoso río.
-¿Qué era un río?.
-Una corriente de agua, con su arena, sus cantos rodados, sus juncos y cañaverales, sus peces y sus pescadores, su corriente imprevisible y sus remolinos. Todo giraba en torno al río. Era el corazón de las ciudades y los pueblos, los cuales nacían y crecían a sus orillas. Yo llegué a nadar en el río, con mis amigos, en las tardes de verano, jugando con neumáticos de camión a las batallas navales.
-Abuelito, eso debía ser poco sano, por higiene y esas cosas, digo yo.
-Antes todo era sano, hasta los gérmenes nos hacían fuertes, criábamos defensas, pequeño, esas que a tí te faltan provocando tus alergias.
Antes, hace mucho, mucho tiempo, del río salían canales para regar los campos que dan los frutos y las verduras que comemos. Ahora se riegan con nuestros desechos reciclados que, mientras existamos, sí que serán inagotables.
-¿Y por qué no hay ríos, abuelito?
Porque no hay suficiente agua y de la poca que llueve, porque antes llovía mucho más, hay que recoger la mayor cantidad posible y encerrarla, para que no evapore, nada más caer, para luego distribuirla entre las personas.
-¿Qué es un trasvase?
-Los trasvases. Ya no hay trasvases, ahora es todo un trasvase continuo y automatizado. Así empezó todo, con un trasvase que no era un trasvase, bueno, para unos sí y para otros no. Fue el primer paso, luego vino el hormigón y eso que ves ahí delante.
-¿Y por qué se pelea la gente por el agua?
Porque es oro, hijo, el agua es oro y el hombre, habiendo oro de por medio, se convierte en una bestia para el hombre.
-¿Y qué era el petróleo?
-De eso mejor hablamos otro día, venga, que es tarde y tienes que darte tu ducha en seco antes de cenar, que mañana madrugas, que te toca pasar el fin de semana con tus padres.