ENCUENTRO

- ¿Se puede saber qué coño hace en mi baño? - Pues, ahora mismo, cagando. - Eso ya lo veo y lo percibo por el olfato pero, si no abandona inmediatamente mi casa no me va a quedar más remedio que descalabrarle. - Si llevo viviendo aquí toda mi vida. - ¿Como dice? - Lo que oyes. Estás harto de verme pero nunca has reparado en mí. Nos cruzamos en el pasillo, en el baño, en tu trabajo, en los bares que frecuentas pero te haces el "longui". - No si ahora me dirá que también se acuesta con mí mujer. - Varias veces, no todas las que debiera. - Eso sí que no, ahora mismo llamo a la Policía antes de que me de la tentación y lo haga puré con el cuchillo jamonero. - Cálmate hombre. Relájate y recapacita. ¿No te recuerdo a nadie? - Hombre, ahora que lo dice... - Fíjate bien. - ...me resulta algo familiar, es verdad. - Mírate al espejo tranquilamente... ¿Qué ves? - Qué voy a ver, soy yo. - Ahora mírame a mí. - Coño, si soy yo. - Coño, si soy tu. ¿Entiendes ahora? - No entiendo nada. - Ya lo dijo San Agustín: "Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo". - Ahora me dejas mucho más tranquilo. ¿Un cafetito?

1 comentario :

Elbereth Gilthoniel dijo...

Ja,ja,ja... Pues yo soy tres. Con dos no me bastaba.

Las conversaciones en el wc son apasionantes. Es mucho más entretenido que estar una sola.