ERIKA

A Erika la monarquizaron por consanguinidad. La arrastró la corriente palaciega quitándole el derecho a una vida normal. Uno nunca elige a los cuñados sobre todo si tu hermana es "Zenicienta". Del anonimato discreto al gazpacho del "tomate" putrefacto, aliñado con "salsa rosa" para servir en la mezquina mesa de la "Dolce Vita". "¿Donde estás corazón", quien estaba "A tu lado" no me importa, ni debiera importarle a nadie, pero este es el "Pan y Circo" de nuestros días y todo vale. Erika ha muerto, como muere mucha otra gente, pero, a su pesar, lo que sería su discreta muerte es ya un acontecimiento y nadie está a salvo de los carroñeros. La muerte de Erika es hoy el arma ideal para el bombardeo mediático del periodismo de la peor calaña. Erika ha muerto y descansa, a los demás nos cansarán con biografía, imagen, sepelio. Erika se ha ido muy callada pero su muerte es ruidosa. Mesas redondas de periodistas de la víscera especulándolo todo para llenar espacios, ganar audiencias, llenar los fardos. Adiós Erika. Sálvate de la pestilencia. Erika ha muerto, Viva la República.

1 comentario :

Elbereth Gilthoniel dijo...

He hecho copia y referencia de tu post sobre Erika en el mío. Escribes realmente bien. Ah, se me olvidaban dos cosas.
- Que en paz descanses,Erika. Y todos aquellos que ayer murieron.
- Y viva la República.