LA SEDUCCIÓN DEL REPTIL

Qué tiernas palabras. Cuanta capacidad de comprensión. El pacifista batasuno va a conseguir enternecerme como yá ha hecho con algunos. Habla de seducción, con esa caída de ojos, con el Estado Español. ¿Será para joderlo?. Entonces, según mis conclusiones, equivocadas seguramente, todo fue una broma. Los muertos fueron una broma de mal gusto, pero una broma al fin y al cabo. Una parte más del cortejo. Tanto pacifismo puede hacerle candidato al Nobel de la Paz. O mejor. Más doméstico. Un Príncipe de Asturias, entrando en el Teatro Campoamor de Oviedo, bajo los dulces sones de la Banda de Gaitas, estrechando la mano del insulso heredero mientras Letizia le dedica una sonrisa sutil. Cuanta belleza. Zapatero, a tus zapatos majo. No te descalces que hay cristales. Otra vez...

1 comentario :

Elbereth Gilthoniel dijo...

La política es eso hoy en día. O quizá lo fue siempre. El arte de seducir, prometer y nada dar a cambio.

El pueblo ya está acostumbrado. Nada espera en realidad. Quizá por eso el desánimo se haya extendido, y las urnas cada vez tienen menos peso.

Al final se termina por no ir...